SEGUINOS

POSADAS

Afirman que los mismos sectores que fogonearon los bombardeos en el ´55 son los que intentan hoy desestabilizar

La Agrupación Yaguareté, de la Universidad Nacional de Misiones, recordó que “el silencio histórico impuesto sobre la matanza del 16 de junio colaboró para que 20 años después se pudieran concretar los horrendos crímenes del Proceso de Reorganización Nacional. Los militares traidores y golpistas tuvieron su apoyatura civil representado por partidos políticos vende patrias y por los sectores como la Sociedad Rural que al igual que en aquél junio del ´55, tratan hoy de desestabilizar al Gobierno”.

“A mediados de junio bombardearon la Plaza de Mayo. El primer estallido. La oligarquía descargaba sin piedad sobre el pueblo todo ese odio rancio acumulado, de linaje. Toda la sociedad simiesca aplaudía las muertes, no existía en ellos aflicción cristiana, sino el gozo oligárquico de la muerte de clase. Las muertes eran de los otros: los plebeyos que resistían por permanecer en estrado de dignidad peronista perpetua…, la que los incluyó en la sociedad”.


Párrafo del cuento Brumas de septiembre, perteneciente al autor Juan Carlos Cena, de su libro Crónicas del Terraplén – 2001.


Comunicado 


El 16 de junio, en el mediodía de otoño del año 1955, formaciones de las aviaciones de Marina y Aeronáutica, sobrevolaron el centro porteño y descargaron toneladas de explosivos sobre la población civil, el objetivo era derrocar al gobierno constitucional y democrático y asesinar a su presidente el General Juan Domingo Perón.  La masacre dejó aproximadamente 350 muertos, cifras nunca confirmadas, y más de 2000 heridos, entre ellos casi un centenar de lisiados para el resto de su vida.  


Cerca del mediodía, el presidente Juan Domingo Perón salió con cierto sigilo de su despacho en la Casa Rosada y se ubicó en el asiento trasero de un auto que arrancó, veloz, en dirección al sur. El viaje fue brevísimo. Perón entendió que el edificio Libertador, entonces Ministerio de Guerra, a sólo 150 metros, era un refugio adecuado para sortear el que al cabo sería el levantamiento golpista más cruento de la historia, a la vez que un intento de magnicidio carente de sutileza alguna, ya que para intentar matarlo se bombardearon desde el aire la Plaza de Mayo, la Casa Rosada, la avenida Paseo Colón, la Avenida de Mayo, el Congreso, la residencia presidencial (donde ahora está la Biblioteca Nacional) y todas las adyacencias.


La masacre del 16 de junio del 55, por la forma y el nivel de la violencia ejercida marca una bisagra en las prácticas represivas del poder oligárquico en la Argentina contemporánea fue un crimen de lesa humanidad, pero jamás fue condenado. Un hecho que nunca se debatió, en la profundidad y en la importancia que merece dentro de nuestra historia nacional. Nunca se realizó una investigación seria del caso, jamás se pudo lograr una sentencia condenatoria de sus autores, cómplices y participes.


El silencio histórico impuesto sobre la matanza del 16 de junio colaboró para que 20 años después se pudieran concretar los horrendos crímenes del Proceso de Reorganización Nacional.


Los militares traidores y golpistas tuvieron su apoyatura civil representado por partidos políticos vende patrias y por los sectores como la SOCIEDAD RURAL QUE AL IGUAL QUE EN AQUEL JUNIO DEL 55, TRATAN HOY DE DESESTABILIZAR AL GOBIERNO.
 


Este es el humilde homenaje que la agrupación Yaguareté quiere realizar al recordar a esos miles de compañeros que estuvieron en esa plaza del pueblo aquel 16 de junio.


 


Hector Galeano    
Apoderado


 


Cristian Djundi    
Coordinador 



Juan del Valle
Apoderado Gral


 


Carlos Alberto López


Presidente


 


AGRUPACIÓN YAGUARETÉ


UNIVERSIDAD NACIONAL DE MISIONES

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas