Passalacqua: “si hay buena escuela, hay buena sociedad”

POSADAS
LUNES 14 DE JULIO DE 2014 - 17:53
Passalacqua: “si hay buena escuela, hay buena sociedad”

La Escuela 31 “Propicio Krieger” de Corpus cumplió 100 años de vida institucional. De la emotiva celebración comunitaria participó el vicegobernador de la provincia.

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Entrando a la colonia, unos 5 kilómetros distantes de la ruta nacional 12, entre Gobernador Roca y Corpus, se encuentra la centenaria escuela. La que en sus inicios albergara el ansia de aprender de unos 15 alumnos, hoy brinda formación a 96 chicos de la zona urbana como rural. Allá lejos, los techos eran de cartón y las paredes de madera, ahora, sólidos cimientos de material, grandes aulas, sanitarios, un importante tinglado, biblioteca, cocina, acceso a la energía eléctrica y  agua potable, van conformando una nueva realidad lograda paso a paso con el esfuerzo de toda la comunidad. Es lo que pudo observarse desde el comienzo en una ceremonia sencilla pero cargada de gratitud y reconocimientos. Porque todos, desde la cocinera a la directora, y desde los alumnos hasta los abuelos, que también pasaron por aquellas aulas, todos, sin excepción aportaron algo propio para el crecimiento de la tan querida Escuela 31. 

Pasadas las 9 del sábado, las autoridades del establecimiento, junto al diputado provincial y ex intendente de Corpus, Ignacio “Pocho” Nemeth, y la actual intendenta, Alicia Rafiñac, recibieron al vicegobernador Hugo Passalacqua. Inmediatamente, también lo recibieron con su saludo los alumnos, el plantel docente, representantes de la Prefectura y de la Policía, e integrantes de otras instituciones de la comunidad civil. Desde la puerta de ingreso hasta el tinglado donde se desarrolló el acto, una pintoresca ornamentación alusiva a la fecha acompañaba el itinerario, al tiempo que aromas a empanadas y asado a la estaca, se dejaban sentir desde temprano. El clima de fiesta estaba completo.  

Había una atmósfera doméstica. Todo hecho por los dueños de casa para recibir a los visitantes. Hasta la interpretación del himno nacional y la canción oficial de Misiones, tuvo esa característica: una veintena de chicos con flautas dulces, panderetas, guitarras, y redoblantes, marcaron los ritmos, guiados por el profesor de música. 

Y después del oficio religioso vinieron los discursos. Muchos. Es que todos sin dudas querían expresar algo. Pero todos obviamente no podían, por razones de tiempo. Todos tenían grabados recuerdos y vivencias de “su” Escuela 31. Abrió la ronda la directora Celeste Korsiñeski, en esa función desde hace 10 años, y según el testimonio de varios de los presentes, es el “alma mater” de múltiples logros y metas que permiten una mejor calidad educativa para sus alumnos. Luego hizo lo propio una ex directora, Élida Equis, quien trazó un parangón entre su época al frente del establecimiento, también esforzada, y la actual, donde “se puede ver con gran satisfacción  que hay compromiso y amor por esta escuela”, sintetizó. Más tarde, un ex alumno, Mariano Atamañuk, contó anécdotas transcurridas en 1946, cuando “aprendimos los primeros números y letras”, reseñó con un guardapolvos puesto, como intentando traer con insistencia aquel pasado a su memoria.

 “En aquel entonces caminábamos 4 kilómetros para venir a la escuela, y cuando llegábamos el director nos esperaba con un fogón en los días de frío”, recordaba. 

Miriam Krieger, es nieta de don Propicio Krieger, quien allá por 1946 donó el terreno donde hasta hoy funciona el establecimiento. En honor al noble gesto de este hombre, la comunidad lo reconoce imponiendo su nombre a la escuela. Su nieta recordó los desvelos de su abuelo porque sus hijos, sus nietos y los niños en general reciban educación. 

 Al cerrar la ronda de alocuciones, el vicegobernador felicitó a la comunidad educativa de la Escuela 31, por el ejemplo y la abnegación, “por transmitir valores, que en este lugar notoriamente se predican y se cumplen con las acciones”. “Si hay buena escuela, hay buena sociedad”, los alentó Passalacqua señalándolos como testimonio de que la educación es promesa de buenos ciudadanos para el futuro.  

Posteriormente, se entregaron diplomas a ex alumnos, ex directores, a familias benefactoras, a integrantes de la Cooperadora, y a otras tantas personas que desde se lugar hicieron mucho por la escuela, sea al frente de la cocina o al frente del aula. Y el vicegobernador obsequió al establecimiento un ejemplar de árbol de lapacho, que fue plantado en el predio.  

Ya cerca del mediodía, las mesas puestas y el asado a punto, eran el poderoso anuncio de que la celebración continuaba con el almuerzo compartido.




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