Caso Angélica: vieron la camioneta de Bourscheid en el barrio de la joven y marcas en su brazo, según testigos

POSADAS
LUNES 03 DE NOVIEMBRE DE 2014 - 22:29

Lo ratificaron ante el Tribunal Penal 1 en la mañana de este lunes, en la continuidad del proceso judicial iniciado al repartidor de productos panificados, Francisco Bourscheid (51)."Había una camioneta tipo utilitaria de color rojo mal estacionada. La llevé a Vanina Aranda a su casa, habré tardado diez minutos y a la vuelta seguía estando estacionada con dos ocupantes adentro", relató Helena Páez quien recordó que se trató del día del empleado de comercio, entre las 20 y 20:30. Llevó a Aranda a una de las últimas casas del barrio San Francisco. También estuvo con Gisela Blanco esa noche.

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Páez fue una de las primeras personas en carácter de testigos que hicieron frente al presidente del TP 1, Martín Errecaborde, los jueces Eduardo D´Orsaneo y Angel De Jesús Cardozo.

La mujer agregó que le llamó la atención el lugar en que estaba estacionada la camioneta "porque estaba entorpeciendo el tránsito". Sostuvo que nunca había visto el vehículo y tampoco conocía a Bourscheid ni a Angélica Ramírez.

A la primer testigo del día le siguió la declaración de Gisela Blanco, quien vive en el barrio Municipal de Puerto Rico. A una pregunta de la fiscal Liliana Picazo, respondió que con Pàez vieron "el auto estacionado" en el camino hacia el barrio San Francisco.

"Cuando salíamos del barrio (alcanzaron a ver a las personas que estaban en el interior de la camioneta) llegamos a ver quiénes estaban adentro. No recuerdo físicamente, sé que era una persona mayor y había un chico junto. La persona mayor estaba de lado del conductor", recordó. 

Luego, en la continuidad a la requisitoria de la representante del Ministerio Público Fiscal, Blanco dijo que se enteró del crimen al día posterior de ese episodio, "por la radio". Y en conversaciones posteriores recordaron lo que habían visto en el barrio San Francisco. "Se comentaban cosas y de repente salió el tema de que habíamos visto el auto ese día, que estaba estacionado y nada más. Hicimos memoria. Vanina Aranda, que es la que conocía al señor, dijo que era el auto (de Bourscheid) pero yo no sabía quién era", refirió.

Pero luego reveló que esa misma amiga, quien trabajaba en un supermercado de Garuhapé hasta donde Bourscheid llevaba pan, le comentó que había visto la presencia de "golpes, tipo rasguños" en el cuerpo del repartidor de  pan.

A la declaración de Blanco le sobrevino la de Aranda, empleada del supermercado El Pibe, comercio al que Brouscheid hacía la provisión de pan.

Manifestó que luego de tomar mate en una plaza de Puerto Rico se dirigieron al barrio San Francisco, donde reside. "En una parte estaba estacionado un auto rojo y reconozco que es el auto del señor (Bourscheid). lo ví a él sentado adentro del auto", señaló.

Al otro día -día 28 de septiembre de 2012- asegura que el repartidor llegó entre las 9 y las 10 al local comercial. "Me tocó pagarle. Me pasó la factura y cuando extendió el brazo izquierdo ví que tenía como arañado, unas marcas", precisó.

Aranda dijo ante el Tribunal y la Fiscalía que se sintió "impactada" por las lesiones "con mis amigas sacamos como conclusión lo raro que era estar estacionado en ese lugar. Intuición de que a lo mejor podía sido él (el autor del crimen de Angélica). Me impresionó ver la lesión. Era visible. Incluso como un pellizcón, se veía porque era una marca llamativa", insistió.

Luego tomó la palabra el juez D´orsaneo para preguntar a la testigo si sabía que en el barrio donde vive también viven una familia de apellido Bourscheid. "Sí", respondió. Pero luego dijo desconocer que se trataba del hermano del acusado.

"El auto de él nunca lo ví. Nunca asocié que eran familia, lo supe después", amplió.

Tras el paso de Aranda, le tocó declarar a Anibal Stofd, el testigo que según el acusado estuvo con él la noche del 27 de septiembre. No recordó el tipo de vestimenta que tenía Bousrcheid pero sí que tenía raspones aunque no le preguntó la causa porque no le dio importancia. 

Entonces la fiscal hizo notar al Tribunal que el testigo estaba diciendo "todo lo contrario de la afirmación que hizo en el momento que declaró tanto en sede policial como en sede del juzgado".

Luego de esta intervención de Picazo, el presidente del TP1 le recordó que antes de iniciar su declaración testimonial el joven había jurado decir "la verdad". "Si no recordás algunas cosas, decilo pero no cambies la versión que vos das antes", le advirtió.

Picazo leyó a continuación la declaración de Stofd en sede judicial el 3 de octubre de 2012, "Preguntado para que diga si en algún momento mientras estuvo con Francisco si vio, en alguna mano o alguno de los antebrazos, alguna lesión, contesta ´que eso no he visto, solo sé que es rengo pero lesión o algo así no he visto´", leyó la Fiscal.

Seguidamente Stofd observó que según recuerda "a mi no me preguntaron eso".

Para Picazo las respuestas diferentes constituirían una actitud y una declaración de "falso testimonio". "Por lo que yo pido la detención del testigo. Alguna vez tenemos que darle valor a lo que significa un testimonio y no puede venir alegremente a mentirnos ante un Tribunal legítimamente constituido", enfatizó.

Intervino entonces el abogado defensor de Bourscheid. "Me parecería que es prudente dejar que termine su declaración para merituar si hay o no falta de mérito", dijo Cáceres. 

El pedido de la Fiscal fue considerada por el Tribunal pero por dos votos contra uno se dispuso dejar una resolución al respecto para el momento de la sentencia. 

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