, al finalizar la reunión.
“Ha sido un diálogo muy bueno”, destacó Martínez para añadir que “la idea es vivir en una sociedad en paz. El debate de los temas de la mujer es muy importante, los temas tratados lo son. Pero es lamentable que tengan este deslucimiento causado por la gravedad de lo sucedido”.
Añadió que le había señalado a Antón que “no puede quedar impune la violencia. No puede ser que año a año, estas situaciones se repitan. Porque si esto continúa así, no deberá extrañarnos que, dentro de algunos años, los argentinos nos veamos sometidos a una dictadura de izquierda o de derecha”.
De su parte Antón, tras recordar el carácter administrativo del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo y sus condenas sociales mediante dictámenes del organismo, dijo que “no caben dudas que estas actitudes han sido claramente discriminatorias.
"La incitación a prender fuego a edificios de una religiosidad se encuadran no sólo en una situación dañosa sino discriminatoria, por lo que el daño según el delito penal se ve agravado por esa connotación", determinó.
Asimismo, puntualizó que las coincidencias con el Obispo estuvieron en el convencimiento de construir una sociedad “basada en el entendimiento y no en la violencia. De modo tal que temas sensibles como éstos se deben analizar en el diálogo, en el que se trabaje sobre las coincidencias y se minimicen las disidencias. Por ejemplo, el machismo nos trasciende y debemos evitar que las diferencias nos lleven al desencuentro. Ojalá el proceso penal que se ha iniciado pueda determinar responsabilidades en lo ocurrido, situación claramente discriminatoria, que agrava” la penalidad.