Los investigadores apuntan al soldado como quien arrojó la piedra que le provocó hundimiento de cráneo al joven policía misionero, que intervino junto a sus pares para poner fin a una gresca entre vecinos que se habría generado porque el cabo de la federal se encontraba escuchando música en su auto, a muy alto volumen.
La gresca se generó el domingo último a la noche en inmediaciones de la avenida Ituzaingó y calle 95, de Posadas. En esa zona un grupo de más de 20 personas se enfrentaron lo que motivó la presencia policial. Y si bien varios uniformados resultaron heridos, la peor parte la llevó Cáceres de 28 años, al impactar en la cabeza una de las piedras arrojadas por los que se enfrentaban. Los otros policías con lesiones menores fueron un oficial, tres suboficiales y dos agentes.
Sus compañeros, que también resultaron heridos aunque de menor gravedad, entre ellos un oficial, tres suboficiales y dos agentes, se recuperan de las contusiones y excoriaciones recibidas.
En un primer momento fue demorado un menor Néstor P. de 17 quien poco después fue entregado a sus familiares para su guarda. En tanto, Ramón M. (50), otro de los demorados continuaba detenido. Ahora se suman estas otras dos detenciones y la Policía considera que ha dado con el agresor principal.