El consumo se mantuvo también en Posadas donde las facilidades de la compra a plazos y sin intereses del plástico recortaron las idas a la vecina Encarnación. También por el esfuerzo puesto por los comerciantes que avanzan en una modernización no vista antes.
Ahora parecen dispuestos a salir en busca del cliente. Se animan a mayores promociones de sus productos, sus locales, sus ofertas. En el microcentro de Posadas, o en avenidas netamente comerciales de ingreso y egreso, ya es habitual ver automóviles con chapa patente de Paraguay o Brasil. Así como hablar portugués en las plazas 9 de Julio o San Martín, en la calle Bolívar.
Pero a esas compras de turistas se vienen sumando otras que dan cuenta, también, de la buena salud de la economía provincial.
Acaso sea ilustrativa una anécdota: años atrás cuando como resultado de políticas concretas de promoción del consumo, articuladas desde la Nación y la Provincia, uno de los grandes comercios de venta de electrodomésticos hacía esta reflexión:
hemos vendido cifras récord de aire acondicionado –además de los habituales ventiladores-. Pero la gente se endeuda y entonces ya no podremos de ahora en más repetir ventas así de importantes.
Tal vez no entraban en sus estimaciones lo que hoy comienza a ser una realidad. Los aires acondicionados no se limitan a un aparato, como antaño. Ahora cada vez más la gente suma otro dormitorio acondicionado. Y hasta la sala donde está ubicado el televisor, para disfrutar, también en verano, de un programa favorito. Y es muy posible que en estos cambios haya que encontrar las razones para los altos consumos de energía eléctrica que se vienen observando en Misiones, acompañados de muy altas temperaturas.
Otro indicador impensado provino del servicio de recolección y tratamiento de residuos. También acá los indicadores se dispararon superando las más optimistas de las previsiones. Al punto que el día jueves de la semana anterior hubo un “embotellamiento” en la planta de Fachinal, producto del aumento del volumen de la basura generada a partir de las fiestas de fin de año.
Claro que estos fenómenos se dieron aún con proveedores, comerciantes inadvertidos. El 25 de Diciembre, los posadeños, los visitantes se volcaron a la Costanera y sus restaurantes y bares. Que colapsaron en climatización y en el servicio de mozos y camareras. No daban abasto. Más aún, quien quiso comprar una pizza por el sistema delivery se llevó un chasco. Más de la mitad de los negocios no abrieron esa noche. Y los pocos que lo hicieron pasadas las 22:00 admitían que se habían quedado sin provisiones. Es decir también aquí la demanda superó a la oferta.
¿Las previsiones para este 2013? El crecimiento continúa. También para Misiones que cierra con robustos números positivos.
Mientras se apresta a celebrar los 60 años de provincialización, recuperando la memoria, la economía, la cultura del trabajo y la solidaridad. Esa es la historia nueva que se está escribiendo.