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Argentina ya produce medicamento para tratar el Mal de Chagas

Se trata del benznidazol, cuya producción fue discontinuada por un laboratorio privado internacional. Ahora será elaborado en el país, a partir de un emprendimiento público privado, integrado por un consorcio de laboratorios, la Fundación Mundo Sano y el Ministerio de Salud de la Nación. Ya están disponibles más de mil tratamientos. En Argentina se calcula que un millón y medio de habitantes están infectados y los afectados por cardiopatías de origen chagásico son más de 300 mil. En diciembre pasado, una misión internacional de expertos y representantes regionales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) certificó la interrupción de la trasmisión del Chagas en Misiones, En el anuncio, el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, destacó que el año último la Presidenta de la Nación creó el Instituto Nacional de Medicina Tropical (INmet), con base en Puerto Iguazú, “en otro hito sanitario en la lucha contra las enfermedades de la pobreza”.

“Hoy es un día histórico en materia de salud pública en la Argentina, porque después de 60 años de enormes esfuerzos en la lucha contra el Chagas, tengo el orgullo de decir que el país comenzó a producir el tratamiento para esa enfermedad”. Así, el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, anunció que el benznidazol, medicamento que había dejado de producir un laboratorio internacional y cuya provisión peligraba a nivel mundial, comenzó a elaborarse en el país, y estará disponible para quienes lo necesiten a través de la provisión pública de medicamentos, que lleva adelante la cartera sanitaria nacional.



“El benznidazol era producido por una empresa multinacional que lo había discontinuado porque no era negocio elaborar medicamentos para los pobres”, argumentó el funcionario y agregó que “tal es así que todas las estructuras sanitarias del país temían por la falta de este insumo esencial”.



El benznidazol –la principal droga que se utiliza para el tratamiento del Chagas– será producido por un consorcio que reúne al Ministerio de Salud, los laboratorios ELEA y Maprimed (propiedad del Grupo Chemo y Roemmers) y a Mundo Sano. El medicamento cuenta con la autorización como especialidad medicinal por parte de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT). Hasta el momento, ya se desarrollaron y están disponibles más de mil tratamientos.



Manzur efectuó el anuncio en el marco de las Jornadas sobre “Atención de la salud y acceso al tratamiento en Enfermedad en Chagas”, una iniciativa de la cartera sanitaria y la Fundación Mundo Sano, que se desarrolló en la sede de la Academia Nacional de Medicina.



Durante el acto de inauguración, Manzur estuvo acompañado por Silvia Gold, presidenta de Mundo Sano y por el representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Argentina, Pier Paolo Balladelli.



“Cuando asumimos la gestión analizamos de qué manera era posible colocar a una enfermedad de las llamadas desatendidas en la agenda sanitaria, e inmediatamente conseguimos un decreto de la Presidenta por el que se creó la Dirección de Enfermedades de Transmisión Vectorial y la consecuente asignación de recursos”, recordó el ministro y precisó que “en los últimos dos años se invirtieron más de 140 millones de pesos en las acciones de prevención y control de la enfermedad”.



Manzur destacó en esa línea que “el año último la Presidenta de la Nación, creó el Instituto Nacional de Medicina Tropical (INmet), con base en la ciudad misionera de Puerto Iguazú, en otro hito sanitario en la lucha contra las enfermedades de la pobreza”.



Manzur afirmó que “esto tuvo un enorme impacto, pero sabemos que el Estado sólo no puede y que si bien ejerce su rol rector, normativo, necesita de otros actores para desarrollar sus políticas, y por eso nos rodeamos de instituciones de enorme prestigio como son la OPS a nivel internacional, y la Fundación Mundo Sano, que tiene un largo recorrido de trabajo en las zonas más pobres y vulnerables”.



El funcionario dijo que “de esta forma encaramos uno de los capítulos principales vinculados a promover una mayor equidad: el acceso a los medicamentos”, y añadió “lo digo con alegría y responsabilidad, hoy tenemos benznidazol argentino”.



En tanto, Baladelli destacó “hay una gran necesidad de contar con los remedios y es evidente el esfuerzo que está haciendo Argentina, a través del ministerio de Salud y el ministro Manzur junto a Mundo Sano, en la producción del tratamiento, un hecho que sin dudas va a trascender el límite de los países”, indicó y concluyó: “Esta iniciativa permite la solidaridad de Argentina con otros países y tratándose de un remedio que no tiene interés comercial, es doblemente meritorio”.



Tras esbozar un panorama de la enfermedad en las Américas, Baladelli sostuvo que “este encuentro representa un hito en materia de política internacional de salud, ya que la enfermedad del Chagas es un desafío desde el punto de vista de la equidad”, y añadió que “los medicamentos son un bien colectivo y por lo tanto debemos garantizar su acceso”.



En Argentina se calcula que un millón y medio de habitantes están infectados y los afectados por cardiopatías de origen chagásico son más de 300.000.



A su turno, Silvia Gold destacó que “hoy es una jornada de trabajo pero en un marco especial, porque con el acceso al medicamento y la disponibilidad del Benznidazol en la Argentina, se está poniendo al paciente en primer lugar”.



La experta expresó que “hace un año el ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Manzur, puso al Chagas como prioridad en la agenda sanitaria, en una tarea en la que el Estado se convirtió en actor principal en las decisiones de salud pública”.



“Poder presentar hoy el medicamento habla de que este camino conjunto es posible y que es la manera de que estas enfermedades dejen de ser desatendidas, porque las atendemos todos”, señaló.



Durante su alocución, Manzur destacó también que “es objetivo de este Gobierno erradicar el Chagas, el vector, y para estamos aumentando la inspección de las viviendas, capacitando a los médicos para que sospechen y puedan diagnosticar la enfermedad y, ahora también, produciendo el remedio para tratarla”.



Manzur dijo que “es importante destacar que el Chagas se cura, pero para eso había que tener el medicamento; hoy lo estamos garantizando”, y enfatizó que “esta es una política planificada en base a consensos, de largo plazo y pensando en el futuro”.



Los tratamientos



Por primera vez en la historia, todos los procesos de producción del benznidazol –la principal droga que se utiliza para tratar a pacientes que padecen la enfermedad de Chagas en estado agudo y crónico- se realizan en Argentina. Este hecho inédito reúne al Ministerio de Salud, a los laboratorios ELEA y Maprimed (propiedad del Grupo Chemo y Roemmers) y a Mundo Sano.



La síntesis del medicamento estuvo a cargo Maprimed, y la formulación a cargo del laboratorio nacional Elea. La totalidad de la investigación se llevó adelante con apoyo del Ministerio de Salud de la Nación. Con más de 18 años de experiencia en el desarrollo e implementación en todo el país de programas para la prevención y el diagnóstico oportuno de la enfermedad de Chagas, Mundo Sano dio cuenta de las necesidades de tratamiento y, junto a la cartera sanitaria, convocó a los laboratorios Maprimed y ELEA, quienes realizaron la síntesis del principio activo y el desarrollo galénico del benznidazol, respectivamente.



“Es una síntesis complicada porque los ajustes se realizan a gran escala”, señaló Hernán Orgueira, gerente de Investigación y Desarrollo de Maprimed, un laboratorio productor de materias primas medicinales que es inspeccionado por la FDA estadounidense y otras agencias internacionales. De las 190 toneladas de principios activos farmacéuticos que produce esta empresa por año, el 75% se destina a la exportación.



Uno de los aspectos novedosos del benznidazol producido en Argentina es que, si bien se trata de una droga cuyo uso es extendido y está probada a escala mundial, se incorpora la presentación de los comprimidos de 50 miligramos de rápida disolución además de la tradicional de 100 miligramos, lo cual facilita su administración especialmente en pediatría.



Los primeros mil tratamientos producidos serán destinados a satisfacer necesidades a nivel local y serán suministrados por el Ministerio de Salud y Mundo Sano, en el marco de sus proyectos en curso en las provincias de Santiago del Estero, Chaco, Buenos Aires y próximamente en Lules (Tucumán). Además, se enviarán tratamientos al Center for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, el Hospital Clínico de Barcelona y los programas realizados en el marco de un proyecto de cooperación entre Barcelona-Cochabamba y Argentina para ser utilizados en investigaciones en curso y atención de pacientes.



Chagas en América latina y Argentina



A cien años de haber sido descripta por primera vez, esta infección continúa siendo un grave problema de salud pública en muchos países de América Latina. Por pérdida de calidad de vida por discapacidad, el Chagas ocupaba el quinto lugar de importancia entre las enfermedades infecciosas en general en las Américas y el Caribe en 2001.



Según estimaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Chagas es una de las endemias más expandidas en América Latina con unas 10 millones de personas infectadas en la región, mientras que en Argentina se calcula que un millón y medio de habitantes están infectados y los afectados por cardiopatías de origen chagásico son más de 300.000. La prevalencia de la infección en embarazadas disminuyó de un 6,8% en 2000 a un 4,8% en 2010.



Además, se estima que cada año nacen unos 1.300 niños infectados por transmisión congénita –que, si son detectados, pueden tratarse y curarse-. La prevalencia media de infección en niños menores de 14 años fue de 2,3% en 2010. Afortunadamente, 9 de cada 10 niños tratados en fase aguda y 7 de cada 10 tratados en fase crónica se curan.



A pesar de los avances logrados, aún quedan desafíos por alcanzar, dado que persiste riesgo de transmisión vectorial en algunas provincias.



En diciembre pasado, una misión internacional de expertos y representantes regionales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) certificó la interrupción de la trasmisión del Chagas en la provincia de Misiones, estatus que ya habían alcanzado anteriormente Jujuy, Neuquén, Río Negro, La Pampa y Entre Ríos. Los especialistas destacaron además que Catamarca, La Rioja, Santa Fe, Santiago del Estero y San Luis se encuentran en proceso de certificar la interrupción de la transmisión vectorial en el transcurso de este año.



Si bien hasta hace algunos años esta problemática se concentraba en áreas rurales, el aumento de migraciones internas y de países vecinos con elevada endemicidad hacia grandes conglomerados urbanos ha contribuido a que la totalidad de las jurisdicciones del país posean riesgo de transmisión congénita.



Características y medidas de prevención



El Chagas es una enfermedad causada por un parásito -Trypanosoma cruzi-, que se transmite al ser humano y otros mamíferos a través de unos insectos, conocidos en Argentina como vinchucas. Las personas que la padecen desarrollan afecciones en el corazón o el sistema digestivo produciendo diferentes grados de invalidez o inclusive la muerte.



La transmisión vectorial ocurre cuando una vinchuca infectada pica e inmediatamente defeca sobre la piel de una persona, depositando allí los parásitos que estaban en su intestino, los que atraviesan la piel y pasan al torrente sanguíneo. La vía congénita -de mujer embarazada infectada a su hijo- también constituye un modo de transmisión de esta afección.



Otras vías de transmisión -a través de sangre contaminada o trasplantes de órganos infectados- son muy poco frecuentes en Argentina debido a los controles que habitualmente se implementan en los establecimientos de salud.



 



 



 

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