SEGUINOS

POSADAS

Asesinato de una valerosa madre arriesga quedar impune

La mamá defendió con su vida la pertenencia e identidad de su hija. A pesar de su vida dura en la pobreza y de los cuatro que ya venía criando, se negó a vender a la quinta. Y la mataron para robársela. La rápida acción de los vecinos en la denuncia y la acción policial hallaron al bebé y lo restituyeron a familiares. El caso fue a la justicia, pero el crimen arriesga quedar impune. Y hay serias sospechas que se arma una respuesta corporativa para que nada se descubra. Lo publica el Semanario /6p en su edición Nº 129.

“Sería un descrédito para la Justicia que se sepa que la instrucción tiene tan graves deficiencias que no pudimos dar con el culpable”, se escuchó decir en ámbitos judiciales. Sin advertir que peor baldón será que la valiente actitud de esa madre pobre ni siquiera tenga el reconocimiento postrero que merece su dignidad.



Porque la instrucción estuvo en manos del destituido juez de Instrucción José Luis Rey, que sobreseyó al propietario del arma con que se dio muerte a Ageda Duarte, para robarle a la hijita. La pregunta del millón entonces es: si autorizaba escuchar,  violando derechos de privacidad bien podría haber descuidado el resguardo de derechos humanos de una madre y su niña, pobres ambas. Sin voces en la Justicia, además. Porque la figura del querellante particular recién se incorporará a partir de un proyecto de ley en consideración de la Legislatura.


Eso por mencionar solamente la historia del caso que aparece en la superficie. Imaginando que no hay nada extraño detrás. Por más que era bien sabido entonces que había un siniestro entramado en la venta de bebés misioneros. Imaginando que el propietario del arma y la mujer que disparó actuaban por si y no tenían ya “compradores” cuando se cometió el crimen. Ni formaban parte de alguna mafiosa red de trata de personas.


¿Quedará impune? ¿Nadie saldrá a apelar el fallo del Tribunal Penal que sólo juzgó como “encubridora” a la mujer que escondió al bebé robado? ¿No amerita que se haga una nueva investigación de lo ocurrido?. Hoy se tiene hasta una Secretaría de Delitos Complejos, en condiciones de llevar adelante una investigación científica y técnica de alto nivel. Claro, difícil saber si se puede reconstruir lo sucedido cinco años atrás.



Un pedido de socorro


El 26 de noviembre de 2007, en el barrio Ñu Porá de Garupá, cerca de las 3 de la mañana una niña de nueve años salió corriendo de su vivienda hacía la casa de sus vecinos para pedir socorro. Le habían robado a su hermanita y su mamá se estaba ahogando, con una mancha roja en el pecho.


La víctima Ageda Duarte (34) era madre de cinco menores entre ellos una bebé que tenía 30 días cuando se la robaron. Para encontrarla, horas después, en la vivienda de Rocelí Dos Santos quien fue procesada en 2008 en calidad de partícipe necesaria en homicidio calificado, sustracción de menor en concurso ideal y tenencia ilegal de arma de fuego en concurso civil. Imputación de la que años más tarde sería absuelta por el beneficio a la duda.


La policía encontró en la vivienda de la entonces principal sospechosa el revolver calibre 22 con la que fue ultimada la joven madre, y que luego conduciría a otras dos personas: Luis Alberto Carísimo ex concubino y  Jorge Antúnez, gomero y  fletero. Este último en su momento tuvo un juicio abreviado y pena de siete meses con cumplimiento efectivo, pero el entonces  Juez de Instrucción a cargo de la investigación definió que no tuvo participación en el homicidio y lo sobreseyó.
Cinco años más tarde y luego de varias jornadas de debate el 21 de este mes, el Tribunal Penal 2 de Posadas sentenció a Rocelí Dos Santos a una pena de 7 años de prisión efectiva  por encubrimiento y tenencia ilegal de arma de fuego, además de una multa de mil pesos y una inhabilitación para aportar armas en un periodo de 2 años.


 


Sentencia, producto de una “investigación defectuosa”


La etapa de Instrucción del asesinato de Ageda Duarte recayó en el juzgado de Instrucción N° 2 que estaba a cargo en ese momento del destituido José Luis Rey, quien  en un primer momento procesó a Antúnez y a Rocelí Dos Santos como los autores del asesinato. Pero después desestimaría la participación de Antúnez y lo sobreseería. Decisión que se considera “incorrecta”, ya que también tendría que haber ido a juicio oral por su involucramiento, en su condición de propietario de arma homicida. Además sus familiares dieron testimonios contradictorios durante la Instrucción. Que, por otra parte, difirieron con lo dicho en el debate. Y estos testimonios estaban referidos a la coartada de Antúnz respecto del lugar en el que se encontraba el día del crimen. (www.seispaginas.com)


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 



 

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas