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POSADAS

Avances, retrocesos y una sociedad que sigue escribiendo su historia

La calidad de una democracia se mide, no por el tratamiento que da a la mayoría que gobierna sino a las minorías que no están en el poder. Para muchos éste es un objetivo por perseguir cuando se trata de buscar la calidad institucional y para quienes están de acuerdo con la modificación del Código Civil la ley que incluye a los matrimonios homosexuales es un avance en este sentido. Pero definiciones de este corte no fueron las que primaron en el debate central nacional, interferido hasta por la puja partidaria oficialismo-oposición, hasta que como había sido al principio concluyó al final: la libertad de conciencia para decidir.

Esta libertad primó en Misiones y aquí inclusive la Iglesia Católica y las Evangélicas que en este tema hicieron causa común defendieron sus principios en un marco de mesura y respeto, del mismo modo como la comunidad homosexual prefirió manifestarse, casi a último momento, a través de un encuentro de corte artístico.



Pero si esta cuestión dominó buena parte de la semana, la ratificación del procesamiento del jefe de la ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri y de los ex jueces Horacio Gallardo y José Luis Rey volvió a traer a la consideración pública la cuestión de las escuchas ilegales y, con ellas, la conexión misionera. La acusación del juez que ratifica la Cámara de Casación para procesarlos es grave: habla de asociación ilícita para espiar y dice que, en el caso del jefe de Buenos Aires, “se ha beneficiado personalmente”. Frente a ello, sin embargo, la estrategia de Macri es la misma desde que comenzaron a conocerse las imputaciones de la justicia: “esto es un mamarracho y obra del kirchnerismo”, aseguraba Horacio Rodríguez Larreta, quien salió a rechazar en tales términos la ratificación del procesamiento, acaecida mientras Macri estaba de visita en República Dominicana. Insistió en esa dirección aun cuando el periodista que lo entrevistaba le preguntó si el ex presidente Kirchner “había dictado al juez y a los tres miembros de la Cámara los fallos que debían emitir”, a lo que el macrista respondió con un sí, afirmando que también el kirchnerismo evitó un “seguro” juicio político a Oyarbide.



Paralelamente la conexión misionera revivía: en Misiones, Humberto Schiavoni, jefe de campaña de Macri, salió también a vincular los fallos judiciales con la presunta campaña kirchnerista porque “Macri mide bien en las encuestas” (una frase predilecta de su jefe Ramón Puerta). Es la primera vez que aparece en la escena pública desde que se conoció el espionaje. No lo hizo siquiera en el período de enjuiciamiento de Gallardo y Rey, cuando todas las miradas se posaban en su padre Humberto Schioavoni, ministro del Superior Tribunal de Justicia que estuvo en contra del juicio político a quienes autorizaron las escuchas y después votó por la absolución. El otro que lo hizo en el mismo sentido fue un abogado del foro de Eldorado, Gustavo Staude.



“Lo que importa es lo que hace y dice la justicia”, apuntaba en rechazo a las posiciones del macrismo, Sergio Burstein, una de las víctimas de las escuchas, porque el después echado jefe de la Policía Metropolitana Jorge el “Fino” Palacios pretendía evitar que se lo procesara en la causa por el atentado a la Amia, en el que perdió a su esposa el dirigente humanitario judío. Macri después echó a Palacios porque la justicia, efectivamente, lo procesó.



Como se ve el macrismo no para de sobresaltos y hasta el diario del clan Wipplinger se ve en la necesidad de dar las noticias de los procesamientos porque caen de maduras y no es posible “ningunearlas” como acostumbraba en defensa de su aliado Puerta. Pero acaso intentando levantar columnas de humo se alió con el presidente de la Cámara de Comercio Mario Ortigoza, para embestir por enésima vez contra el régimen impositivo misionero y para ensayar “cargos” nuevos. Contra la Entidad Binacional Yacyretá porque “nada hizo por el comercio posadeño” (¿?) y sí en cambio por los mesiteros que se inundaban en Encarnación. O contra la Legislatura y el Concejo que “no dicta leyes ni ordenanzas” que los favorezcan. Siempre en el plano de la rentabilidad. Como si todo fuera poco, los consumidores los quieren, al menos los que cruzan a Encarnación buscando diferencias de precios. Claro que en su embate olvidó que el hijo del dueño del Diario es diputado provincial, Claudio Wipplinger quien, con presteza salió a darle su “solidaridad”, como también lo hizo el radical Luis Pastori. Porque los “empobrecidos” comerciantes posadeños quieren ir a “invertir” a Encarnación.



Y mientras estas enmarañadas alianzas partidarias tenían una nueva vuelta de tuerca, Misiones siguió avanzando en la consolidación de proyectos sociales, con la visita de la ministra Alicia Kirchner, reivindicando como “principal política social, la generación de trabajo”.



Hay esperanzas fundadas de continuidad de crecimiento: la reserva federal llegó al récord de 50.604 millones de dólares, nunca alcanzado antes por la Argentina.



 



 




 

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