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Caso Dávalos: el oficial Guarda dijo que Ciro James ayudó a hallar a la prófuga Vázquez

El oficial auxiliar Diego Gastón Guarda reapareció tras su procesamiento por las escuchas ilegales. El policía, que sigue prestando servicios, participó en la investigación del homicidio de Ercélides Dávalos (79) y viajó a Buenos Aires para detener en 2008 a la prófuga Cristina Vázquez junto a integrantes de la Policía Federal. Guarda evitó por todos los medios mencionar al espía Ciro Gerardo James -procesado y detenido por las escuchas- pero uno de los defensores le pidió que mencionara a los policías que colaboraron en el procedimiento.

El más absoluto silencio se adueñó de la sala de debates, en el subsuelo del Palacio de Justicia, cuando el oficial auxiliar Diego Gastón Guarda comenzó a hablar de las escuchas telefónicas que permitieron a la Policía de Misiones capturar en Recoleta a la prófuga Cristina Vázquez, una de las tres imputadas por el brutal asesinato de la anciana Ercélides Dávalos (79), hecho que ocurrió en la noche del 27 de julio de 2001 en Posadas.



Al principio, Guarda se mostró tenso y evitó mencionar al oficial de la Policía Federal Ciro Gerardo James, con quien mantenía un fluido contacto desde hace varios años. James está procesado con prisión preventiva por el juez federal Norberto Oyarbide, quien lo acusa de ser cabeza de una asociación ilícita que pinchaba teléfonos de personas que nada tenían que ver con el mundo del delito. En esa causa, Guarda también está procesado pero en libertad y hoy día sigue prestando servicios en la Policía pero ya no en la Dirección de Investigaciones.
El policía dijo que durante la investigación del crimen pidió intervenir la línea de teléfono fijo de los padres de Vázquez, en el barrio Palomar. “Ahí interceptamos una comunicación en la que la hermana de la prófuga le proporcionó un número de celular a Celeste, una amiga de Cristina, y también pedimos la intervención de esa línea”, relató.



“En las comunicaciones con su familia hablaban de la causa pero los informes de la empresa sobre la ubicación de las antenas siempre llegaban tarde. Con el paso del tiempo supimos que tenía un novio que era oriundo de San Ignacio y trabajaba como seguridad privada en Buenos Aires, y un poco más adelante pudimos establecer la antena desde la cual partían los llamados. Fue entonces que, lamentablemente, pedimos la colaboración del personal de la Policía Federal (en referencia a Ciro James), que logró ubicar a Cristina en la casa de un primo pero el procedimiento se dilató y ella se volvió a mudar”, relató.



Guarda dijo que Vázquez volvió a San Ignacio con su novio pero hubo una discusión y la joven imputada regresó sola a Buenos Aires. “Este miembro de la Policía Federal (James) hizo un trabajo de campo y nos avisó que la chica había gestionado su documento de identidad en Buenos Aires pero nunca no fue a retirar. Después, este policía nos pasó el número de la amiga, Celeste, y lo intervinimos con orden del Juzgado. A partir de ahí pudimos establecer a través de las antenas que trabajaba en el Sur de la Capital Federal  y que lo hacía en un local llamado Montana. Este Policía nos ubicó dos lugares con ese nombre y yo viajé a Buenos Aires para detenerla”, explicó.
Según el oficial “en la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal se armaron dos equipos de trabajo pero la detención se demoró porque ella sacó días de franco. Yo me instalé en el café La Biela y desde ahí avisé a los de la Federal cuando Cristina iba caminando hacia su trabajo. Ellos la interceptaron y detuvieron”.



Guarda dijo que la Policía de Misiones demoró cinco días en enviar un móvil para el traslado de la joven. “En el camino, cuando veníamos por Entre Ríos, ella me dijo que el culpable de su situación era el abogado porque la mandó a Buenos Aires; y dijo que en el hecho fue inducida por los otros imputados, pero no me dio más precisiones”.



Sobre las escuchas, el oficial dijo que en la Dirección de Investigaciones “yo escuchaba los casetes, desgrababa, hacía el cruce de llamadas y también la ubicación de las antenas”. Y agregó que “Ciro James” y otro oficial de la Federal “estaban autorizados a trabajar en la investigación por el juez de la causa”, en referencia a José Luis Rey.
El policía indicó que “en las comunicaciones al teléfono fijo se cuidaban de no hablar de la causa, pero cuando el novio le hacía la llamada puente desde la empresa de telefonía celular, hablaban más tiempo y hacían referencia a algunos testigos que debían ir a declarar en el expediente”.



En la jornada de este jueves fueron varios los policías que declararon, pero ninguno aportó datos de relevancia para el esclarecimiento del brutal homicidio.



 

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