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Cayeron los que degollaron a un remisero en Santa Inés

Dos jóvenes, uno de ellos de nacionalidad brasileña, fueron detenidos en las últimas horas por la División Homicidios de la Policía de Misiones, acusados de haber asesinado de un corte en el cuello al remisero Jorge Oliveira (31), hecho que ocurrió en la mañana del 28 de febrero pasado en un camino del paraje Santa Inés, cerca de Posadas. En la mañana de este lunes, a ambos sospechosos se les tomaron las huellas dactilares para compararlas con las que se levantaron en el automóvil que conducía el trabajador del volante al momento de ser asesinado. Además, el juez de la causa podría ordenar un examen de ADN para establecer si un cabello hallado en la escena del crimen es de uno de los sospechosos.

El primero en caer fue el brasileño de 19 años, que fue aprehendido luego que intentara asaltar con un cuchillo a un remisero. El hecho ocurrió en la madrugada de este domingo y la víctima logró poner en fuga al delincuente con un trozo de madera. Con los datos aportados por el trabajador del volante, la Policía logró apresar al sospechoso, que tenía todavía en su poder el arma.



Las características del intento de robo fueron muy similares al que sufrió Oliveira al momento de ser asesinado, lo cual hizo que la Policía profundizara la investigación por ese lado.



En base a algunos testimonios se pudo saber que el muchacho -es oriundo de Porto Alegre- estuvo en la zona de Santa Inés el pasado 28 de febrero junto con otro joven de apellido Báez, también de 19 años, que reside en ese paraje.



Este último, conocido por la Policía por los delitos que ya cometió, había dicho en su momento ante la Policía que había estado en la fiesta de cumpleaños de su hermana adolescente. La fiesta se realizó en la casa de sus padres. Sin embargo, en las últimas horas un hermano negó que el muchacho haya concurrido al agasajo, con lo cual su coartada cayó.



La División Homicidios realizó una paciente vigilancia en los lugares que solía frecuentar, pero Báez no apareció. Es que para ese entonces ya estaba alojado en la Seccional Quinta, acusado de haber robado cables y provocado un principio de incendio cuando prendió una fogata para quemar el plástico que recubre a los conductores de cobre.



En la mañana de este lunes, a ambos sospechosos se les tomaron las huellas dactilares para compararlas con las que se levantaron en el automóvil que conducía Oliveira al momento de ser asesinado. Además, el juez de la causa podría ordenar un examen de ADN para establecer si un cabello hallado en la escena del crimen es de uno de los sospechosos. Otro medio de prueba posible es un reconocimiento en ronda de sospechosos, ya que los homicidas abordaron el remís en el parque cerrado de la empresa, en Ñú Porá.



Según trascendió, Báez trabajó un tiempo como changarín en el Mercado Central de Posadas, pero fue despedido debido a las constantes peleas que protagonizaba y en las que indefectiblemente esgrimía un arma blanca.

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