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Con la reapertura de paritarias, el Gobierno espera que se reactive el consumo

La inflación se llevó por los aires una de las herramientas que a principio de año el gobierno esgrimía como positiva, el haber fijado los incrementos salariales en 15%. Desde la Rosada ya hablan de “mínimo 25%” y afirman que el 86% de los gremios establecieron en sus paritarias cláusulas de revisión que, en algunos casos, se comienzan a discutir a partir de septiembre.

Si bien la mayoría de los gremios acordaron un incremento del 15%, sin embargo, algunos gremios obtuvieron más aumentos, tal es el caso de empleados de Farmacia y Aceiteros que cerraron con un 19%, Unión Obrera Metalúrgica (UOM) 18,5%; el sector de Seguros 25% cifra similar a la alcanzada por los camioneros liderados por Hugo Moyano y Gastronómicos (Barrionuevo) cerraran acuerdos de aumentos del 25%. En tanto, ya Comercio, Bancarios y y UTA se aprestan a negociar una actualizar sus paritarias y la referencia que toman es justamente el 25%.

El gobierno se anticipó a lo que iba a ser una demanda imposible de evitar y estableció el otorgamiento en el sector privado de una recomposición salarial del 5% “no acumulativo” y con carácter “remunerativo”, a cuenta de las negociaciones paritarias que se desarrollen una vez que se activen las cláusulas de revisión incorporadas en los acuerdos de este año.

De todas maneras, a nivel oficial saben que “aquellos sectores que estén en condiciones de pagarlo podrán elevar el incremento salarial más cerca del 25%”, explican en la Rosada. De acuerdo a estimaciones privadas la inflación estimada para este año se ubica, de acuerdo al conceso de los economistas privados, en un piso del 27% ya que algunos estiman que puede superar el 30%. El jefe de gabinete, Marcos Peña fue muy enfático en afirmar que “No queremos crecer a partir de ajustar el salario real; queremos que se mantenga, que se cuide y la paritaria es un instrumento”, subrayó.

La causa por la cual el gobierno apuesta a negociaciones sector por sector es que saben que la caída de la actividad no va a afectar de la misma manera a todos. Justamente, el martes el Indec dio a conocer el Indice de actividad económica que luego de 13 meses de crecimiento registró una caída cayó un 2,7% en abril y cabe señalar que la desaceleración de la actividad fue previa a la crisis cambiaria.

El Gobierno no propicia una medida colectiva justamente porque en momentos que debe efectuar un ajuste debe controlar los incrementos salariales del personal del Estado. La fórmula acordada para las jubilaciones y pensiones impacta en las arcas públicas por el peso que tiene en el índice la inflación.

Un conflicto que aún está latente es de los docentes de la provincia de Buenos Aires. Al respecto, el gobierno provincial al no poder llegar a un acuerdo con los gremios, aplicó un aumento del 10% que ya han cobrado los docentes y anunció que en julio volverá a convocarlos a la mesa de negociación. Según pudo saber ámbito.com en principio la oferta que pondría en la mesa es el otorgar otro 10%.

En ciertos sectores del gobierno nacional saben que la situación económica será complicada, que el consumo se verá restringido, que el poder adquisitivo del salario no podrá recuperarse frente a la aceleración de los precios. En este sentido, más allá de reactivar y ampliar los programas Ahora 12 y Precios Cuidados, un ala del gabinete nacional considera muy importante “estar cerca de la gente”. La iniciativa de la gobernadora María Eugenia Vidal de anticipar el pago del aguinaldo y otorgar un aumento a jubilaciones y asignaciones familiares va en esa dirección. También el gobierno nacional está trabajando en diversas medidas para paliar la situación.

El estar cerca de los sectores más afectados explica que el presidente Mauricio Macri decidiera hacerse presente ante los empresarios pymes agrupados en CAME. Es que se quiere desterrar esa idea de que “se gobierna para los ricos”, justamente se quejan en la Rosada, “este gobierno que destina la mayor parte del presupuesto nacional para los sectores sociales”.

De todas maneras, una de las mayores preocupaciones que expresó el ministro de la Producción, Dante Sica es que “no se quiebre la cadena de pagos”. En este sentido, la tasa de interés es clave, pero aunque el nuevo titular del Banco Central cree en la necesidad de ir bajándola, según comentan desde la entidad monetaria, “aun no es tiempo”. Lo cierto es que las altas tasas de interés hacen que algunas grandes compañías tiendan a demorar los pagos llegando a 180 días poniendo en una difícil situación a proveedores.

Como viene ocurriendo la apuesta del gobierno sigue siendo las Mesas Sectoriales donde todos los involucrados hacen oír sus quejas y, según afirman en la Rosada, “finalmente se logran encontrar soluciones”.

Fuente: Ámbito.