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Con los recursos que se evaden se podría financiar a los programas de embarazos no deseados y abortos clandestinos

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El presidente de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, Néstor Miguez, comentó al momento de su exposición que la organización religiosa reúne a más de 25 iglesias evangélicas que a su vez representan a miles de parroquias, congregaciones, lugares de oración y predicación además de entidades de servicio distribuidas en todo el país. “Dentro de estas hay diversas posiciones con respecto a este tema y es parte de la teología de la reforma reconocer esas posiciones. No hay una sola teología evangélica con respecto a este punto ni ninguna autoridad que pueda hablar en nombre de todas”, observó.

Miguez manifestó que el Congreso de la Nación deberá aprobar las leyes “más justas para un país plural”.

Seguidamente puntualizó que en lo personal se encontró con varias situaciones en las que se jugaban decisiones sobre aborto. Esa experiencia le enseñó, “siguiendo a Jesucristo y a San Pablo, que solo el amor y la misericordia ayudan en el camino de resolver las complejas dificultades de la vida humana, con sus múltiples condiciones y contextos”.

En este marco, remarcó que las leyes, aunque necesarias “no solucionan los problemas, a veces ayudan a orientarlos y en otros los causan y complican”.

“Como queda demostrado en nuestro país la prohibición no es obstáculo cuando hay decisión de abortar. Lo que hay que asegurar es que no se muere en el intento. Las leyes que prohiben y condenan son las que menos ayudan, son las leyes más flexibles las que permiten contemplar una pluralidad de situaciones, las que respetan la dignidad de las personas y que las que dan lugar a una interacción justa, las que mejor nos facilitan en las decisiones que han de tomarse”, expresó el doctor en Teología, con estudios de postgrado en Antropología Social y Política.

El profesor emérito en áreas de la Biblia Nuevo Testamento y Teología Sistemática aseveró que las condiciones sociales, culturales y económicas son también condicionantes. “Tanto la prohibición como la despenalización del aborto que no contemplen esta realidad son insuficientes. Los cuerpos humanos no son entidades aisladas -apuntó-, Existe en interacción, voluntarias o forzadas, en marcos legales y condicionamientos culturales y económicos. Y aún las decisiones tomadas en aparente soledad ocurren porque hay carencias de afecto que rodean o son víctimas del prejuicio y la exclusión social”.

Para Miguez, una ley más completa en este campo debe proveer no solo la ejecución de una decisión sino los antecedentes y consecuentes. “Debe ser parte de un programa integral de salud”, enfatizó.

En otro pasaje de su exposición, el pastor evangélico indicó que el tema requiere una interacción entre la Salud Pública, la Educación y la Comunicación Social. “Sino será insuficiente. Hay que considerar una ley más amplia y completa que respetando las diversas decisiones asegura cualquiera que sea ésta el sosten y acompañamiento necesario”.

“Tanto la sanción punitiva del aborto que actualmente rigen como algunos de los proyectos de despenalización que se debaten en este sentido son insuficientes. Las situaciones complejas no se resuelven en un sí o un no sino en la consideración de esa misma complejidad”, precisó.

Consideró que ni la prohibición taxativa ni la liberalidad irresponsable ayudan. “La sociedad civil y el Estado deben proveer a un cuidado y acompañmiento en los embarazos, especialmente los conflictivos para que las decisiones sean tomadas responsablemente y sean acompañadas por todos los que están involucrados”.

“Y esto requiere recursos, que no se obtienen rebajando las asignaciones familiares que sostienen a las familias ni las pensiones y jubilaciones ya que muchos, en mi experiencia pastoral me muestran, que los abuelos y las abuelas son los que tienen a su cargo los niños que tienen a su cargo los embarazos conflictivos”, subrayó Miguez,

Luego afirmó que aunque parezca algo lejano “si se rebajan los impuestos a los ricos, se estimula la bicicleta financiera, se encubre a las evasiones que mantienen sus dinero s en el extranjero o se da impunidad a los que hacen negocios corruptos se está desfinanciando a los programas que podrían ayudar a los embarazos no deseados y los abortos clandestinos”.