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POSADAS

Con visiones foráneas se pretende impedir reivindicaciones

No hay una sola actitud de parte de los medios concentrados que aborde cuestión alguna que tenga que ver con la soberanía argentina, sus recursos naturales, el interés y bienestar del conjunto de la sociedad. Más aún se percibe un operativo mediático hasta con medios concentrados del exterior, poniendo en clara evidencia que ambos responden al mismo interés supranacional, el de circunstanciales empresas dominantes.

Habrá de convenirse que Repsol se posiciona a nivel internacional a partir de la compra de YPF, una eficiente empresa argentina, que acompañaba el desarrollo nacional. Que tenía presencia en América latina. Y que fue vendida en la nefasta década del ’90 a un precio menor de su real valía.


A la distancia, visto todo lo sucedido y el ineficaz comportamiento de la empresa, al punto de comprometer el actual desarrollo argentino, es tiempo de investigar si no ha sido ex profeso. Como parte del siniestro plan de achicamiento de la Argentina, ese indómito Estado de la América del Sur que se niega a desaparecer, no obstante los sucesivos planes de sujeción a los poderes hegemónicos: Inglaterra, primero; Estados Unidos, después.


Hoy por hoy es posible armar un puzzle con las posiciones asumidas por los medios concentrados de España, Buenos Aires -y hasta en Misiones algunos presuntos “comedidos”- para advertir la misma línea de acción. Un enorme “operativo de prensa” que pretende que Argentina no recompre la firma, aunque sea parcialmente. No importa si no asegura el crecimiento económico. Antes bien lo traba, complicando la actividad y proyección de las provincias productoras. Entre las curiosidades escuchadas figuró “con qué dinero se va a recomprar YPF”. Como si disponer de recursos propios le estuviera impedido al Estado nacional.


Pero hacen ruidos y ruidos. Matizados con el del vicepresidente Amado Boudou que les descubrió la maniobra, ésa sí, de asaltar las cajas de jubilaciones con el auxilio de las mal recordadas Afjp.


Todo comporta un enorme espejo en el que mirarse. Para advertir cuanto adversidad deberá afrontarse cuando se tenga que resolver en torno de principales cuestiones relativas al desarrollo de Misiones. Una provincia que recuperó productividad, perfiles económicos. Que viviendo con lo propio creció respondiendo a las más urgentes demandas sociales. Pero que ahora debe empezar a resolver ecuaciones relativas a su futuro. Su espacio territorial la obliga y condiciona. Tiene que hacer una huida hacia delante. Hay una propuesta: una zona franca o de libre comercio, potenciando su ubicación estratégica en el Mercosur. Una empresa de energía que administre recursos propios que generen nuevas hidroeléctricas si así se decide en previstos plebiscitos. La idea la lanzó el titular de la EBY Oscar Thomas y la primera en tomar el guante fue la Cámara de Comercio e Industria de Posadas que desde hace tiempo propone que Misiones sea declarada región de libre comercio.


Se abre un camino para desandar. Que en el aquí y en el ahora continúa con pedregullo que entorpece. Y sigue siendo arrojado por aquellos que, en lugar de avanzar en la modernización de la vieja industria yerbatera, recurren a las mañas de siempre. Pretendiendo desabastecer el mercado, remarcando precios a diestra y siniestra, buscando provocar al secretario de Comercio Interior. “Que en parte la industria asuma el aumento dado a los productores”, señalaba la mismísima CFK que amenazó con recurrir a la ley de Abastecimiento, si se hace escasear el producto. Absorber en parte el aumento dado. No todo el aumento.  Siempre resulta oportuno leer con detenimiento. Para evitar la manipulación.


 


 

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