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POSADAS

Condenaron a dos policías corruptos a tres años de prisión

Habían sido detenidos en octubre de 2003 cuando se presentaron a retirar 1.500 pesos que le habían pedido al propietario de una camioneta robada en Oberá para un supuesto informante que tenía datos sobre el rodado. Los policías, que admitieron su responsabilidad, no irán a prisión pero fueron inhabilitados para ejercer cargos públicos durante cuatro años.



El Tribunal Penal 1 de Posadas condenó a tres años de prisión en suspenso y cuatro años de inhabilitación para ejercer cargos públicos a Ramón Anacleto Benítez y Severo Asunción Maidana, dos suboficiales de la Policía de Misiones que estaban acusados del delito de tentativa de cohecho e incumplimiento de los deberes de funcionario público.


 


Los policías le habían pedido a un comerciante de Oberá el pago de 1500 pesos en efectivo para un supuesto informante que tenía datos sobre la camioneta Nissan, dominio CEU-351, que le habían sustraído del frente de su vivienda.


 


Al recibir el llamado, Jaime Nakasuka inmediatamente alertó al jefe de la Unidad Regional de Oberá, quien le pidió que le siguiera el juego a los policías y acordara un lugar para entregar el dinero.


 


El comerciante recibió nuevos llamados telefónicos de los policías y en un primer momento indicaron que los 1.500 pesos debían ser entregados en inmediaciones de los galpones de la empresa Singer, en el acceso al barrio Sesquicentenario de Posadas. Sin embargo, sobre la marcha cambiaron de parecer y finalmente decidieron que el encuentro fuera en la estación de servicio YPF ubicada sobre la avenida colectora, cerca de la Rotonda.


 


Poco antes del contacto, un llamado anónimo advirtió sobre la existencia de una camioneta Nissan abandonada con las ventanillas abiertas sobre la calle Magaldi. Al constatar el dominio, se pudo establecer que pertenecía a Nakasuka y tenía pedido de secuestro por robo.


Los dos policías personalmente fueron en busca del dinero en una camioneta Ford F-150, dominio RRE-150, conducida por Mauro Andrés Talavera, quien luego fue desvinculado del proceso.


 


Sin embargo, los billetes previamente marcados con la debida autorización judicial fueron llevados al encuentro por el oficial ayudante Marcelo Ramón Silvero, de la Dirección de Investigaciones. En ese momento irrumpieron en el lugar varios patrulleros y personal del Juzgado de Instrucción 1, que inmediatamente ordenaron la detención de los policías.


 


Con el asesoramiento del abogado particular Ricardo Orlando Rodríguez, los policías aceptaron su responsabilidad y decidieron evitar el juicio oral y público. Ante el ofrecimiento de tres años de prisión en suspenso y cuatro de inhabilitación para ejercer cargos públicos que realizó la fiscal Liliana Picazo, ambos no dudaron en firmar el juicio abreviado.


 


Habían sido detenidos en octubre de 2003 cuando se presentaron a retirar 1.500 pesos que le habían pedido al propietario de una camioneta robada en Oberá para un supuesto informante que tenía datos sobre el rodado. Los policías, que admitieron su responsabilidad, no irán a prisión pero fueron inhabilitados para ejercer cargos públicos durante cuatro años.


 


El Tribunal Penal 1 de Posadas condenó a tres años de prisión en suspenso y cuatro años de inhabilitación para ejercer cargos públicos a Ramón Anacleto Benítez y Severo Asunción Maidana, dos suboficiales de la Policía de Misiones que estaban acusados del delito de tentativa de cohecho e incumplimiento de los deberes de funcionario público.


 


Los policías le habían pedido a un comerciante de Oberá el pago de 1500 pesos en efectivo para un supuesto informante que tenía datos sobre la camioneta Nissan, dominio CEU-351, que le habían sustraído del frente de su vivienda.


 


Al recibir el llamado, Jaime Nakasuka inmediatamente alertó al jefe de la Unidad Regional de Oberá, quien le pidió que le siguiera el juego a los policías y acordara un lugar para entregar el dinero.


 


El comerciante recibió nuevos llamados telefónicos de los policías y en un primer momento indicaron que los 1.500 pesos debían ser entregados en inmediaciones de los galpones de la empresa Singer, en el acceso al barrio Sesquicentenario de Posadas. Sin embargo, sobre la marcha cambiaron de parecer y finalmente decidieron que el encuentro fuera en la estación de servicio YPF ubicada sobre la avenida colectora, cerca de la Rotonda.


Poco antes del contacto, un llamado anónimo advirtió sobre la existencia de una camioneta Nissan abandonada con las ventanillas abiertas sobre la calle Magaldi. Al constatar el dominio, se pudo establecer que pertenecía a Nakasuka y tenía pedido de secuestro por robo.


 


Los dos policías personalmente fueron en busca del dinero en una camioneta Ford F-150, dominio RRE-150, conducida por Mauro Andrés Talavera, quien luego fue desvinculado del proceso.


Sin embargo, los billetes previamente marcados con la debida autorización judicial fueron llevados al encuentro por el oficial ayudante Marcelo Ramón Silvero, de la Dirección de Investigaciones. En ese momento irrumpieron en el lugar varios patrulleros y personal del Juzgado de Instrucción 1, que inmediatamente ordenaron la detención de los policías.


 


Con el asesoramiento del abogado particular Ricardo Orlando Rodríguez, los policías aceptaron su responsabilidad y decidieron evitar el juicio oral y público. Ante el ofrecimiento de tres años de prisión en suspenso y cuatro de inhabilitación para ejercer cargos públicos que realizó la fiscal Liliana Picazo, ambos no dudaron en firmar el juicio abreviado.

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