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POSADAS

Conflicto entre los padres también puede terminar en el desamor hacia los hijos y multiplica la violencia

La psicopedagoga, especialista en orientación para padres, niños y adolescentes Liliana González, vino a Posadas para realizar una charla en el Auditorium del Instituto Montoya, organizada por el Centro Judicial de Mediación, del Poder Judicial de Misiones. Previamente brindó una conferencia de prensa en la que observó que en 50 años de atención en consultorios – acotó que no trabaja en ámbitos judiciales- puede asegurar los conflictos de la pareja afectan directamente a los chicos. No solamente estoy hablando de la violencia verbal y físico, estoy hablando del desamor”, expresó.

 

González sostuvo que hay parejas que se sostienen por el tiempo por distintas causas, generalmente dicen que por los hijos. Pero no continúan la relación por este motivo y les están haciendo un daño “muy grande” porque si el niño nace en el desamor -“que siempre termina en violencia de algún tipo, desde la ignorancia hasta la violencia verbal y física”, advirtió-, se enferma mucho.

“Hoy veo niños acomodándose como pueden a la hiperocupación de los papás, a la soledad en las casas por la ausencia de los mayores ya que están trabajando para que nada les falte sin darse cuenta que les están faltando ellos”, remarcó la especialista.

En este sentido, comentó que hay niños que se acomodan a los ensambles de parejas, algunos con éxito y muy buenos vínculos familiares pero otros, en cambio, no.

Separaciones, son distintas en todo

La experta en temas familiares dijo que no es lo mismo que una pareja se separe cuando los hijos tienen 20 años que cuando tienen dos años. Ni tampoco hacerlo en un contexto de violencia que en otro de madurez y tranquilidad. “A los chicos hay que contruirle una historia de amor
y contándole que papá y mamá se amaba pero que luego ese amor se terminó pero decirles que el chico nació producto del amor”, remarcó.

González sostuvo que el niño se puede preguntar en algún cuando ve todos los días cómo sus padres discuten “para qué me trajeron al mundo sino se amaban?”. Agregó que a los hijos se le puede construir en derredor una “petit historia” que tenga que ver con el amor. “Uno sabe que a veces se puede terminar, desgastar y ellos lo pueden entender. Lo que no pueden aceptar es no hayan nacido del amor”, sentenció.

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