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ECONOMIA

Corrientes: tiraron tomates porque les ofrecían 1,5 pesos por kilo

Productores de Corrientes desecharon en los últimos días una enorme cantidad de tomates maduros ante la falta de compradores y para evitar los abusos de los pocos clientes que los requerían, quienes les ofrecieron apenas 1,5 pesos por kilo.

El intendente de la pequeña localidad de Santa Lucía, en el departamento Lavalle, José Sananez, fue uno de los que se ocupó de difundir primero las imágenes del descarte masivo de tomates en una de las quintas de la zona. “Productores hortícolas tirando lo que da vida económica a nuestro departamento. Es muy triste”, expresó.

En la página oficial del gobierno de Corrientes, Santa Lucía es presentada de esta manera: “Las puestas del sol sobre los ríos Santa Lucía y Paraná, que rodean esta localidad, son el más bello espectáculo. Tierra de horticultores, su producción se basa en tomates, pimientos y otras hortalizas bajo coberturas plásticas llamadas tendaleros”.

El video de los productores arrojando al suelo una cantidad industrial de rojos tomates contrasta con aquella bucólica descripción. Es la economía, diría alguno de esos que resumen todo hablando de dinero. En Bichos de Campo sabemos que también es la política. O mejor dicho la falta de políticas adecuadas que garanticen un precio decoroso para los productores primarios, en especial cuando de productos perecederos se trata.

Lo explicó bien y con naturalidad el presidente de la Asociación de Horticultores Río Santa Lucía, Pablo Blanco. “Lamentablemente en los últimos días no hubo muchos compradores y los que vinieron ofrecían unos 30 pesos por un cajón de 20 kilos. Es un precio demasiado bajo para los productores, considerando que los costos siguen en aumento”, resumió.

Esos 30 pesos por cajón de 20 kilos da un promedio de 1,5 pesos por kilo de tomate. Resulta un valor insultante respecto del precio en origen para el tomate para ensalada que el área de Economías Regionales de la Came registró para marzo pasado. Según ese informe, hace un mes el tomate se pagaba al productor 9,6 pesos, es decir seis veces más de lo que se les ofrecía esta semana a los correntinos. Al momento de venderlo al publico, ese mismo tomate promediaba un valor de 32,7 pesos.

En este contexto, Blanco no se hizo cargo ni medio de la corrección política de ciertos sectores citadinos que ven imágenes como esta y reaccionan con espanto. Siempre con simpleza explicó que “cuando el tomate está listo para ser cosechado no se lo puede dejar en la planta, sino termina afectándola”. Y añadió que a los productores que no logran venderlos “no les queda otra cosa que tirarlos para usarlos como abono o bien darlos como alimento a los animales”.

Pregunta repetida: ¿Y por qué no los llevan hasta algún comedor para donar esa comida a los chicos que padecen hambre?

Algunos productores distribuyeron parte de su producción en la vecina ciudad de Goya, de 100 mil habitantes. Pero el dirigente aclaró: “Hay que tener en cuenta que el traslado de la quinta hasta áreas urbanas también implica un costo adicional que muchos productores no están en condiciones de afrontar”.

Blanco sigue hablando con simpleza y cierta resignación característica de quienes producen alimentos en sitios alejados de los centros de consumo: “Todos estamos rogando que la demanda pueda crecer y se aumente así el precio que le pagan al productor”, dice.

 

bichosdecampo.com

 

 

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