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Crímenes de lesa humanidad: el veredicto a la tarde en el STJ

La lectura del veredicto de la causa de Lesa Humanidad conocida como de la Jefatura de Policía de Misiones será este miércoles 4 a las 18:00 en el salón del Superior de la Justicia de Misiones ubicado en la avenida Santa Catalina N° 1735 de Posadas.

El martes, en la segunda jornada de alegatos, las defensas de los cinco imputados por crímenes de lesa humanidad en la Jefatura de Policía de la Provincia, dieron la versión de sus interpretaciones del proceso judicial.

Dijeron que sus defendidos “respondían a órdenes” y que tendrían que afrontar penas mínima que no lleguen a los 20 años, a diferencia de lo solicitado por las querellas y la fiscalía el día lunes.

Luego de estos alegatos los cinco imputados solicitaron la palabra y cada uno de ello volvió a ratificar sus dichos insistiendo en que “solamente cumplían órdenes de un proceso nacional”.

Luego el Tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta este miércoles a las 18:00 cuando se leerán las sentencias, que según anticiparon algunas fuentes judiciales podrían ser de las penas máximas.

Absolución o sobreseimiento

Las defensas pidieron la absolución o el sobreseimiento y la liberación de los ex policías acusados por los delitos de privación ilegitima de la libertad agravada, torturas agravadas y violaciones. Crímenes cometidos en dependencias de jefatura y departamento de Informaciones de la Policía de Misiones.

Con los alegatos de los abogados Julio Cesar Ortellado, defensor del médico policial Guillermo Mendoza, de Alberto Kulhe defensor de Carlos Pombo, la Dra. Susana Criado, en representación de Carlos Herrero y Felipe Giménez y la Dra. Silvia Raquel Galarza en defensa de Julio Argentino Amarilla, sumado a las palabras finales pronunciadas por todos los imputados excepto Herrero el tribunal dio por cerrado la etapa del debate en el cuarto juicio por crímenes de lesa humanidad sustanciado en la provincia desde el 2008 cuando, tras la caída de las leyes de Obediencia debida y punto final, pudieron volver a juzgarse los delitos cometidos durante la dictadura cívico militar.

La defensa de Mendoza buscó desvincular al ex médico policial de las acusaciones de partícipe necesario en los delitos de torturas agravadas y de privación ilegitima de la libertad agravada. “Guillermo Roque Mendoza no formó parte del plan sistemático que tanto se habla”, comenzó destacando el abogado Julio Cesar Ortellado quien por momentos se perdió en una serie de argumentaciones que los alejó de las imputaciones que pesaban sobre su defendido.“No fue el hombre del escritorio, no tuvo participación en el Plan Cóndor”, se lo escuchó plantear.

Recriminado en varias oportunidades por el presidente del Tribunal “no se vaya del juicio abogado, me avergüenza tener que repetírselo tantas veces”, el presidente Rubén Quiñones pidió centrarse en las acusaciones que pesan sobre Mendoza. Ortellado, tras casi 2 horas de exposición, pidió la absolución de Mendoza por considerarlo inocente.

La defensa de Carlos Pombo centró su alegato también en la inocencia del mismo destacando que no cumplía funciones en el departamento de informaciones de la Policía de Misiones. “No ha participado en los hechos que se le infiere y carece por eso de responsabilidades, los testigos en busca de justicia han ubicado a Carlos Alberto Pombo en lugares que fácticamente no estuvo”, destacó Kulhe en la búsqueda de desacreditar las declaraciones de los testigos que mencionaron la presencia de este imputado en las sesiones de torturas o bien en los operativos de secuestros.

“Esta defensa se encuentra en las antípodas de las acusaciones”, arrancó su alegato la Dra. Susana Criado defensora de Carlos Omar Herrero y Felipe Nicolás Giménez, quien calificó estos hechos como ya juzgados y amnistiados por los que pidió el sobreseimiento definitivo de sus defendidos y pidió volver al principio de legalidad que estarían violentados con el juzgamiento de estos delitos de lesa humanidad.

En tanto la Dra. Silvia Raquel Galarza defensora de Julio Argentino Amarilla reclamó la absolución y la liberación del detenido por considerarlo inocente de todos los delitos por los que se los acusa. Reconoció sin embargo la actuación del mismo en el expediente 75 bis/85 pero remarcó que fue en el marco de la legalidad de ese entonces. “El expediente 76 bis existe porque nuestro defendido creía estar actuando bajo la ley”, sostuvo.

Palabras finales

Tras los alegatos, cuatro de los cinco imputados optaron por hablar. No lo hizo, Carlos Omar Herrero, ex teniente coronel a cargo de la Jefatura de Policía de la Provincia entre junio y diciembre del 76, quien prefirió no declarar situación que mantuvo a lo largo de todo el debate. Giménez, Mendoza, Amarilla y Pombo negaron toda participación en los delitos que se les imputa.

En el caso de Giménez y Mendoza se escuchó sin embargo una reivindicación del accionar contra lo que denominaron “los subversivos montoneros misioneros que querían tomar el poder por las armas”.

“La declaración de Alterach habló sobre el sector de izquierda del peronismo, nucleados en el Partido Autentico, colateral de Montonero a quienes calificó de ingratos y aclaró que no simpatizaban con esta gente porque querían alterar el orden público para crear el caos social y de ahí cabalgar y llegar al poder”, dijo en un momento Giménez quien reivindicó la legalidad del expediente 75 bis/85 y remarcó que “fue único sumario hecho a nivel país contra la guerrilla montonera al amparo de la ley”.

Mendoza alegó a su favor que “no se puede separar la dictadura de las organizaciones subversivas” de montoneras del ERP y apuntó “aquella juventud eran guerrilleros, se disfrazaban la forma de ser guerrillero entregando una estampita con el verso de que no querían que aumente el boleto pero bien que tenían una 45 en la cintura”.

Amarilla y Pombo se ocuparon de destacar que no tuvieron participación alguna en los hechos, que no tenían el poder y ni la capacidad operativa de intervenir en los secuestros y torturas tal como los acusan varios sobrevivientes del centro clandestino de detención que funciono en esos años en dependencias de la Jefatura y Departamentos de Informaciones de la Policía de la Provincia, considerado el Esma misionero.

Al término de este debate muchos de los testigos victimas que pasaron por este juicio recordaron la temeridad con la que actuaban los imputados. “Hoy se presentan como pobres viejitos, imagínense si hoy uno los ve así y te genera miedo, piensen lo que eran en esos años en la plenitud de sus vidas, en sus manos estábamos nosotros y estamos seguros que si hoy tuvieran una picana en las manos volverían a hacer lo mismo”, destacó Graciela Franzen sobreviviente de la dictadura y una de las impulsoras del juzgamiento de los represores en Misiones.

“Tenemos confianza en que la Justicia también va a llegar para estos genocidas”, agregó Franzen.

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