SEGUINOS

POSADAS

Crímenes de lesa humanidad: otro de los imputados hace uso de su derecho a declarar

Se realizará este jueves la segunda jornada del cuarto juicio por crímenes de lesa humanidad que se realiza en Posadas. En ese caso declarará Felipe Nicolás Giménez, uno de los principales imputados, quien como lo hiciera el miércoles el ex médico policial Guillermo Roque Mendoza hará uso a su derecho a declarar en su defensa. Un total de 62 testigos víctimas aportaron sus denuncias para configurar las acusaciones por crímenes de lesa humanidad, calificación que permite juzgar estos hechos a más de 30 años de ser cometidos.

Con la lectura de la elevación a juicio y la declaración de uno de los imputados comenzó el miércoles el cuarto debate oral y público por crímenes de lesa humanidad en Misiones.

Se juzga la responsabilidad de 5 integrantes de las fuerzas de seguridad que cumplieron funciones en la Policía de la Provincia. Carlos Omar Herrero ex teniente coronel estuvo a cargo de la Jefatura de la Policía provincial desde el 9 de junio hasta fines del 76. Felipe Nicolás Gimenez, ex comisario, el ex médico policial Guillermo Roque Mendoza, Julio Argentino Amarilla y Carlos Alberto Pombo agentes. Mendoza y Gimenez accedieron a declarar en esta primera parte del debate. El primero en hacerlo fue el médico Mendoza, hoy lo hará el ex comisario Gimenez.

La audiencia comenzó puntualmente a las 8, presidido por juez subrogante doctor Rubén David Quiñones, secundado por los jueces Eduardo Ariel Belforte, ambos de la Justicia Federal de Formosa, Norberto Rubén Giménez de la Resistencia y una cuarta jueza Gladis Yunes estos últimos de de Resistencia. El Tribunal debió conformarse con jueces de otra jurisdicción por haber sido recusados los integrantes locales, Sodá, Lampugnani y Moreira.

Durante varias horas se dio lectura a la requisitoria la elevación a juicio oral especificando los testimonios que dan sustento a la acusación de la Fiscalía, y las querellas particulares. 62 testigos víctimas aportaron sus denuncias para configurar las acusaciones por crímenes de lesa humanidad, calificación que permite juzgar estos hechos a más de 30 años de ser cometidos.

Una vez descripto el Tribunal calificó legalmente los hechos. Comenzó enmarcándolos como crímenes de lesa humanidad a cuya persecución y juzgamiento está obligado el Estado. En el caso de Herrero y Gimenez se les imputa privación ilegitima de la libertad múltiplemente agravada, grave daño a la persona, la salud y los bienes y imposición de tormentos agravado por la calidad de violencia y la calidad de presos políticos de los detenidos. Estos en concurso real y como autor y en calidad de autoría mediática. En tanto al médico Mendoza y a Amarilla y a Pombo se los juzgan también por estos delitos al primero como participe necesario y a los dos restantes en calidad de autores.

Después de esta primera semana las audiencias tendrán lugar los días lunes y martes porque el resto de la semana la sala del Tribunal seguirá siendo utilizada por sus jueces naturales para las causas que comúnmente aquí se tramitan. La gran mayoría de los testigos – víctimas ya declaró en los tres juicios realizados en la provincia desde el 2008. Cada uno de ellos aportó información para identificar y denunciar a los imputados.

Las acusaciones

Los testimonios de las víctimas que aportaron declararon en esta causa reconstruye la metodología utilizada para secuestrar, torturar y en algunos casos asesinar a los presos denominados “políticos” o “subversivos”.

La violencia de los operativos en los que fueron secuestrados con intervención en su gran mayoría de fuerzas conjuntas, la estadía durante los primeros días de detención en Centros Clandestinos o comisarías del interior provincial, las torturas a las que fueron sometidos, las violaciones, condiciones infrahumanas de detención, los traslados, los pasos por la Jefatura de Policía, por el servicio de Investigaciones, la sede de la policía federal en Posadas, el ingreso a la Alcaidía, o a los penales federales de Candelaria, traslados a Resistencia o a otras cárceles del país, se repiten en los relatos que sustentan las acusaciones tanto de la Fiscalía como de las querellas.

La declaración de Mendoza.

Cerca de las 17,20 tras un cuarto intermedio el Tribunal informó a los imputados sus derechos para declarar ahora o abstenerse para hacerlo más adelante. Tres de ellos, Herrero, Amarilla y Pombo decidieron abstenerse en tanto Gimenez y Mendoza resolvieron hacerlo en esta primera etapa del debate.

Ayer el primero en testimoniar fue el ex médico policial Guillermo Roque Mendoza, 66 años, quien pidió la asistencia de su esposa María Juana Jesken, por manifestar tener un cuadro importante de sordera por lo que la declaración, sobre todo el traslado de las preguntas, se volvió extremadamente dificultoso y por momentos irregular. Ya desde la mañana el Dr. Quiñones debió llamar la atención al abogado defensor de Mendoza, hecho que se repitió durante la declaración “el abogado defensor no puede intervenir en la declaración del imputado”, advirtió la Fiscal Vivan Barboza.

También se observó la conducta de uno de los hijos del médico, quien en medio de un cuarto intermedio le acercó a su padre algunas observaciones. Este hecho motivó que uno de los abogados querellantes, Juan Martínez representante de la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia pidiera el desalojo de la sala, a lo que el presidente del tribunal respondió dando lugar al pedido de otro de los querellantes, Dr. Rafael Pereyra Pigerl de la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación, que el imputado se alejara un poco más del público.

A los largo de la declaración Mendoza se ocupó de descalificar cada uno de los tres hechos por los que está siendo juzgado. Comenzó cuestionando el testimonio de Graciela Franzen, siguió con el de Hugo Salinas y culminó con el de Ricardo Escobar.

Negó conocerlos, negó haberlos atendido. Denunció una campaña de difamación en su contra. Según se marcó, desde la Fiscalía y las querellas, en varios momentos contradijo las declaraciones realizadas en la etapa de instrucción de esta causa.

Reconoció en tanto haber firmado los certificados de defunción de Pedro Peczak, Susana Ferreyra y Carlos Samudio, apuntó además que la descripción de politraumatismo que esta consignado en los mismos no es la descripción que el había hecho al momento de ver los cadáveres. “Impresionante el cuadro, eran 3 cadáveres destrozados a tiros”, y remarcó que ese informe fue entregado a la fuerza.

Hoy a las 8 se retoma la audiencia con la declaración de Felipe Nicolás Giménez.

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas