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Dasso aseguró que la ley de educación técnica saldará una “vieja deuda”

En forma conjunta, las comisiones de Educación y de Presupuesto continuaron con el análisis del proyecto de ley presentado por el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, que apunta a regular y ordenar la educación técnica. Propone establecer la obligación del Estado provincial de crear establecimientos técnicos, rescatando la importancia de este tipo de formación como política de desarrollo local. “La vieja deuda es la desvinculación del mundo académico con el mundo de la producción. La educación técnica ha sufrido un enorme deterioro en los años 90 con la sanción de la Ley Federal de Educación”, dijo el presidente del Consejo Generala de Educación, Fernando Dasso.

De sancionarse el dictamen, se instituiría como responsabilidad indelegable del Estado provincial asegurar el acceso de todos los ciudadanos a una educación técnica de calidad, respetando las diversidades regionales.
 
Asistieron a la reunión el presidente del Consejo de Educación, Fernando Dasso; el subsecretario de Educación, Francisco Conde; el titular de la Junta de Clasificación y Disciplina Rama Polimodal, Superior y Régimen Especial, Marco Freaza, y el coordinador general de Educación Técnica del CGE, Raúl Marucchi.
 
“Es fundamental el diálogo para el futuro de una de las modalidades más importantes de la educación para Misiones, en tanto tiene mucho que ver con otros aspectos del desarrollo de la provincia, porque sabemos todos que la educación técnica vincula el mundo de la educación con el mundo del trabajo, con el mundo de la producción”, sostuvo el presidente del CGE. 
 
Remarcó que “este proyecto del diputado Rovira viene a saldar una vieja deuda que tenemos en la educación argentina, siendo la provincia de Misiones punta de lanza en el país en cuanto a darle a la educación técnica el nivel de compromiso que tiene dentro de lo que es el cuadro general de la educación”.
 
Dasso indicó además que “la vieja deuda es la desvinculación del mundo académico con el mundo de la producción. La educación técnica ha sufrido un enorme deterioro en los años 90 con la sanción de la Ley Federal de Educación, que cometió casi una imperdonable omisión al no incluir entre su articulado la condición de educación técnica en la Argentina”.
 
“Nosotros pensamos que tenemos que propiciar de alguna manera la creación de fuentes de trabajo y de posibilidades laborales, lo tenemos que hacer desde el principio; no esperar a que el educando tenga que cursar los estudios superiores para poder encontrar la posibilidad de una vía laboral”, señaló el funcionario.
 
Asimismo manifestó que “la educación técnica es tal vez el único camino de la educación media que propende a la posibilidad de una inserción en el mundo laboral de los ciudadanos, por lo que es una norma prioritaria en estos tiempos”.
 
“Con este proyecto se establece un firme compromiso de los estamentos de gobierno, en especial de la provincia de Misiones, frente a la educación técnica; previo a la sanción de la ley de educación que vendrá el año próximo. En ese sentido es ampliamente favorable. Es sumamente oportuno, y es conveniente que se apruebe esta ley de apoyo y fortalecimiento de la educación técnica, mas allá de que luego hayan que fijar los detalles de su implementación operativa, que va a ser motivo de un estudio mucho mas largo, y que puede formar parte también de los antecedentes que conformen el estudio para la posterior sanción de la ley provincial”, subrayó. 
 
El proyecto
 
La iniciativa presentada por Rovira considera educación técnica “al conjunto de acciones dirigidas a la preparación técnica con diferentes orientaciones para el posterior ejercicio de actividades productivas, tecnológicas y la prestación de servicios directamente vinculados con la producción en todas las especialidades, preferentemente aquellas apropiadas para el desarrollo y el crecimiento de la provincia”.
 
Plantea que la educación técnica es un derecho de todo habitante de la provincia de Misiones, que se hace efectivo “a través de procesos educativos, sistemáticos y permanentes, y que como servicio educativo profesionalizante comprende la formación ética, ciudadana, humanística general, científica, técnica y tecnológica”.
 
Con la medida, Rovira pretende promocionar y fortalecer la educación técnica para alcanzar mayores niveles de equidad, calidad, eficiencia y efectividad; establecer el marco normativo, planificar, organizar y administrar la educación y formación profesional; y proveer los lineamientos básicos que determinen sus alcances, su ordenamiento y regulación, así como también la continuidad en su mejoramiento, gobierno, administración y funcionamiento.
 
Apunta a generar mecanismos y espacios de participación en la formulación de políticas y estrategias en materia de educación técnica; establecer mecanismos de participación en la determinación de inversión en equipamiento, mantenimiento de equipos e insumos para el aprovechamiento integral de los recursos recibidos para las instituciones de educación técnica; y desarrollar oportunidades de formación específica propia de la profesión u ocupación abordada por los alumnos.
 
En el dictamen se propone la creación de una subsecretaría de educación técnica en el ámbito del Ministerio de Cultura y Educación, que actuaría como autoridad de aplicación y que debería elaborar y aprobar un plan operativo estratégico que establezca las metas a alcanzarse.
 
Se sugieren, como ofertas formativas, la electrónica, mecánica, informática, agro productiva, forestal, turismo, economía de mercado, construcción, genética y procesos industriales, entre otras.
 
Las carreras técnicas tendrían una duración de seis años, divididos en un ciclo básico y uno superior. El ciclo básico, de cinco años, otorgaría el título de bachiller con orientación técnica, mientras que el superior sería de un año y otorgaría títulos de técnicos, con validez nacional, referidos a la especialidad correspondiente.
 
Se propone que el Poder Ejecutivo propicie, en un plazo de diez años,  la creación de escuelas de educación técnica en los setenta y cinco municipios de la provincia, con la infraestructura y el equipamiento necesario. Se aspira a que cada municipio cuente, como mínimo, con una escuela de educación técnica.
 
Los fundamentos
 
“El proyecto pretende dar respuestas a las expectativas sociales del pueblo misionero, referidas a la educación técnica y a la formación profesional, estableciendo así una alternativa de claras connotaciones socio-económicas y creando posibilidades reales de inserción laboral para quienes finalicen cualquiera de los ciclos comprendidos en el marco legal”, expresa Rovira en los fundamentos.
 
“La educación técnica y la formación profesional tienen como finalidad el desarrollo de aptitudes generales que permitan lograr amplias competencias para el desempeño laboral. Estas especializaciones se deben adaptar a los desafíos del mundo actual, siendo imprescindible que generemos desde este ámbito un marco de capacitación adecuado a los nuevos procesos productivos”, destaca.

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