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Dejando Huellas: “Nada que valga la pena se obtiene sin sacrificio”

En su habitual columna en C6Digital, el neurocirujano infantil Mario Barrera, recordó el momento en que rindió su última materia y posteriormente se enteró de que se recibió de médico, luego de años de esfuerzo. “Hay que valorar todo lo hecho y el sacrificio por concretar un sueño. Tuve compañeros que se acostaban a dormir para no tener hambre y le ponían grasa de chancho al mate cocido para llenar la panza y eso tiene mucho valor”, comentó sobre sus días como estudiante de medicina.

“La carrera para ser médico es muy extensa y no permite trabajar y estudiar al mismo tiempo, debido a que no hay tiempo para hacer todo eso y se hace todo más difícil, hay que dedicarse de lleno porque también hay muchas prácticas”, comentó.

Subrayó que cuando uno comienza el camino del estudio universitario, además de las expectativas y los sueños propios “están también presentes las expectativas de nuestros padres y la familia todo. Eso que siempre expresamos los papas de que los hijos tengan mayores y mejores oportunidades. Uno trabaja y se esmera para que ellos sean mejores que nosotros”.

Recalcó “fue un largo camino, con éxitos y fracasos pasajeros, que me fueron acercando al objetivo, el hijo de un empleado municipal y una ama de casa, que no terminaron la primaria, se había transformado en doctor, con la ayuda de mucha gente”.

Agregó que “es una profesión que uno realmente la abraza con vocación. Quienes trabajamos con niños somos diferentes, a veces no es fácil. Nos juzgan por hacer bien o mal un diagnóstico, sabemos que estamos expuestos a eso. Uno nunca deje de aprender, me recibí hace 24 años y todavía lo sigo haciendo. Cuando los padres mandan mensajes uno se da cuenta del reconocimiento de los familiares a la tarea que hacemos”.

Destacó que como neurocirujano “se interviene en situaciones de urgencias. Yo habló con la verdad médica. Los padres no vienen a buscar alguien que llore. Se da información con rigor científico, si uno cree, siempre hay lugar para los milagros”.

A su vez, manifestó que “la educación nos permite ser libres y elegir, nunca hay que dejar de estudiar. El título no se lo va a sacar nadie a uno; es una herramienta para crecer, formar una vida digna”.

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