SEGUINOS

POSADAS

Desde el alma: a pesar de su enfermedad, logró recibirse de veterinario y ahora ejerce su profesión

image_pdfimage_print

En su visita a los estudios de C6Digital, Silvana Masramón, habló del caso de Juan Humberto Annibli, quien tiene el síndrome de ataxia de Friedreich, enfermedad que genera la pérdida de equilibrio y coordinación en la persona que la padece. Comentó que “él ahora tiene 40 años, tenía 15 cuando le diagnosticaron. Es una enfermedad complicada y muy fuera de lo común. Se trató en Cuba y en Buenos Aires”.

Remarcó que a pesar de sus dificultades por su problema de salud, Juan Humberto logró recibirse de veterinario, profesión que ejerce en la actualidad. “Él se moviliza en una silla de ruedas para tener mayor independencia y no necesitar todo el tiempo la ayuda de otra persona. Lo bueno es que tiene la determinación y el compromiso de poder volver a caminar”, comentó.

Resaltó que a pesar de tener el carnet de discapacidad “él decide tenerlo guardado y no usarlo. Trabaja de 8 a 12 y de 17 a 20 todos los días para poder estar activo y hacerse cargo del costo de su tratamiento”.

Juan Humberto relató “estoy sobrellevando la enfermedad como puedo. La silla de ruedas la uso hace 14 años, justo cuando me recibí de veterinario. Me sirve para poder desplazarme y hacer todo de manera mucho más independiente”. Luego de trabajar a la mañana, al mediodía se dirige hasta su casa, luego a las 15 realiza su tratamiento en kinesiología para luego ir a la veterinaria y quedarse trabajando hasta la noche.

Destacó que “todo se puede, sólo hay que buscar la forma de lograrlo y ponerle muchas ganas y entusiasmo a  lo que uno hace. El gran progreso que tuve fue  por mi familia y mis amigos que fueron los que nunca me hicieron sentir diferente a ellos. Me hicieron ver que soy muy capaz. Hay que mirar siempre para adelante y ser optimista. Con mucho empeño se puede llegar a la meta”.

También contó que realiza cirugía a los animales con la ayuda de uno veterinario que colabora con él.

Respecto a los profesionales que lo atienden afirmó que “tengo mi kinesiólogo pero están faltando más  para las personas que tenemos este tipo de problemas. Hay falta de atención. No tengo fonoaudióloga porque se fue a vivir a Córdoba”. En ese sentido, Silvana señaló que “en el interior faltan muchos especialistas. Además, las obras sociales muchas veces no se quieren hacer cargo de los tratamientos”.