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Destacan acción coordinada para desbaratar estafa

Mediante una solicitada la firma Seewald Auto y Seewald Automóviles hizo notar la acción emprendida por la Dirección General de Rentas ante la Justicia para desbaratar la estafa perpetrada con el impuesto a los sellos, ante una denuncia de la misma empresa que dio cuenta de una gestora que cobraba a los clientes pero no ingresaba al banco, aunque presentaba formularios presuntamente sellados por la entidad financiera interviniente.



La maniobra incluyó un total de 189 vehículos –lo que pone en evidencia las dimensiones de la citada empresa- a los que se hacía figurar como aportantes del respectivo Impuesto a los Sellos, sin ingresar los montos a la entidad bancaria que presuntamente sellaba los formularios otorgados por la DGR para los correspondientes depósitos.



Los reclamos posteriores de los compradores de vehículos a la concesionaria porque eran requeridos a su vez por Rentas como deudores de Sellos, hicieron estallar la maniobra que habría perjudicado en unos 200 mil pesos a la firma vendedora de autos. Porque Seewald decidió afrontar el pago pertinente a la DGR, para no molestar a sus clientes que ya habían pagado a la empleada infiel. La acción de la firma y el sistema de monitoreo y control impositivo de Rentas permitió poner al descubierto la maniobra. De la que está sindicada una gestora, quien ahora ha solicitado la excarcelación, presentando una licencia médica. La DGR realizó de inmediato la denuncia penal en la Justicia de turno, en ese momento a cargo del doctor Miguel Farías, tras recibir la que a su vez le hizo Seewald, acción conjunta de la que dejó constancia la empresa en una solicitada paga publicada en los diarios de Posadas.



 



Los entretelones mediáticos



 



La maniobra delictiva de una empleada infiel fue presentada sobredimensionada y se buscó proyectarla como baldón del organismo impositivo, en una distorsión mediática que encuentra explicación en el interés empresarial del diario Primera Edición. Porque el grupo Wipplinger enfrenta un fallo judicial en su contra por evadir impuestos patentando los camiones de la empresa del padre, Francisco Wipplinger, en el vecino balneario correntino de Ituzaingó.



 



Así la estafa que ronda los 200 mil pesos pasa a ser “millonaria” y resultar en una “faltante en Rentas”. Es más que evidente que si se trataba de poco más de 180 vehículos el importe del impuesto a los Sellos sólo lleva a esa cifra y no a la que mencionaban los medios opositores que pretenden descalificar al organismo recaudador. Porque contra el sistema tributario provincial está tanto el canal de un ex gobernador como el del ahora apartado titular del Pro-Misiones.


 


Es más, la nota periodística del diario Primera Edición evita en todo momento de informar que fue la DGR la que presentó la denuncia penal, iniciando la investigación judicial pertinente. Acaso por ello también el jefe de familia, en viaje por España, habría gestionado vía telefónica que la concesionaria de autos no publicara la solicitada que ya había llegado a sus oficinas de publicidad.



 



La intención habría sido impedir que se echara luz sobre lo sucedido, en especial, evitar el destaque que la solicitada hace de la actitud de la DGR: “…realizamos la correspondiente denuncia ante la Dirección general de rentas de la Provincia de Misiones y ésta a su vez, en cumplimiento de sus deberes, ante la Justicia Penal. Que el accionar decidido y coordinador de la DGR y nuestras empresas permitió desarticular la operatoria delictiva de la que éramos víctimas, quedando en manos del Juez Penal el esclarecimiento total y castigo de quienes resulten responsables de esta maniobra”.



 



 



 



 

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