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Dólar: más que una cuestión de colores

El dólar, sus movimientos, desdoblamientos y posibles consecuencias vuelve a ser noticia una vez más en Argentina. El docente universitario especializado en finanzas públicas, Guillermo Andrés Knass, observa que el problema no es el dólar: “o no es el problema principal”. Y se apoya en dos hechos para realizar esta afirmación. “Como alguna vez tuvimos el paralelo, el negro y el oficial ahora nos actualizamos y le llamamos blue, blue chip, Encarnayork etc. Pero el problema es el mismo de siempre, un alza en la cotización y los nervios de la gente en que es lo que pasará con sus ahorros y sus vidas”. Lo publica el Semanario /6p en su edición Nº 131

En su columna habitual del sitio digital especializado mundomacro.com.ar el docente universitario especializado en finanzas públicas, Guillermo Andrés Knass observa que el problema no es el dólar: “o no es el problema principal”. Y se apoya en dos hechos para realizar esta afirmación, los que a continuación se transcriben:
 
1 Los costos


En la Argentina desde mediados del siglo pasado con el avance de la información financiera al alcance del público, cada vez que el dólar se encarecía con respecto a la moneda local (Peso Ley, Peso Argentino, Austral etc.) provocaba automáticamente una elevación de precios y de reclamos salariales para no perder el valor medido en la moneda extranjera de lo que vendemos y de nuestros sueldos. Si Ud. nunca vio un dólar por qué se preocupa dijo un presidente alguna vez; las preocupaciones sobre el dólar responden a una razón bastante objetiva, nos dice que si bien podemos “no ver un dólar” y compramos productos Argentinos, muchos de los insumos para fabricarlos son importados, y las importaciones se pagan en dólares, por ende si sube el dólar suben los costos.


Tomando los datos del PBI, y el monto de las importaciones en dólares del 2011, me encuentro con la siguiente relación:
 
Importaciones en uss/PBI en uss: 16.58 % esto quiere decir que el componente importado de los que se produce en la Argentina, o sea lo que se paga a precio dólar es solo el 16,58 % del total. O sea que si el dólar duplica su valor las cosas que compramos solo deberían aumentar un 16,58 %.



El cálculo solo sirve como un promedio, ya que existen bienes imprescindibles que son 100 % importados y esos aumentarían el doble, pero por el otro lado tenemos que no todo lo que se  importa se traslada directamente al precio de un producto.
Si sumamos los bienes intermedios más los bienes de consumo, mas los combustibles tenemos que el 55 % del total de importaciones es un componente directo del bien; con lo cual podríamos decir que en promedio solo debería trasladarse al 9 % de  los precios el cambio de cotización de la moneda extranjera. Bajo esta causa en promedio, los precios no tendrían razón de aumentar a la par del dólar, salvo en los insumos importados.
 



2 La segunda razón son las expectativas


Este concepto complejo que aplicado al caso diría lo siguiente “si en el pasado el dólar subió y los precios subieron, en el futuro va a pasar lo mismo con lo cual para mantener mi capital, ahorro o ingresos si el dólar está subiendo, debo comprar dólares o aumentar los precios de mis productos” con lo cual la expectativa a futuro lo transforma en realidad presente. Con respecto a esto la Argentina tiene una larga historia de muy estudiados planes que buscaron quebrar las expectativas inflacionarias o cambiarias pero no tuvieron éxito en el largo plazo, o los costos en  desempleo fueron peores que el aumento de precios.
 
Los augurios catastróficos de que al abandonar la paridad cambiaria con el dólar del período de convertibilidad nos llevaría a un proceso hiperinflacionario y a un dólar de diez pesos a fin del 2003   se vieron totalmente desacertados cuando con el paso del tiempo se demostró que se podía recuperar competitividad con un tipo de cambio alto; con inflación sí; pero a una tasa mucho más baja que el 300 % de incremento inicial del precio del dólar. Entonces con la salida de la convertibilidad se demostró que Argentina podía quebrar las expectativas de que al subir el dólar en la misma proporción y en el corto plazo suben los precios.
 
Si la proporción de los insumos importados no justifica los aumentos en línea con la devaluación, y la Argentina demostró una vez que puede cambiar las expectativas de aumentos de precio por aumento del dólar , ¿qué es lo que provoca el panorama actual? (www.seispaginas.com)


 


 


 


 

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