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POSADAS

El Anfiteatro cumple años y quiere lucir sus mejores galas para festejar

Casi que en silencio, uno de los escenarios más pintorescos y tradicionales de Posadas se apresta a cumplir nada menos que medio siglo de su inauguración. El Anfiteatro municipal “Manuel Antonio Ramírez”, inaugurado el 18 de febrero de 1962 como sede del 29º Campeonato Argentino de Básquetbol (el “Más Argentino de los Campeonatos”) parece que no tendrá la fiesta que se merece. Fue construido en apenas tres meses, bajo la dirección del arquitecto Jorge Pomar, durante la gobernación de César Napoleón Ayrault, Lo publica el Semanario /6p en su edición Nº 114

En 1962, fue construido en apenas tres meses, bajo la dirección del arquitecto Jorge Pomar, durante la gobernación de César Napoleón Ayrault, a orillas del río Paraná, para ser escenario del Campeonato Argentino de Básquetbol. Espectadores de aquel evento deportivo recuerdan todavía las jornadas nocturnas, con las luces de Encarnación y la luz de la Luna llena que reflejaba en el río, provocando un espectáculo visual inolvidable.



El gobierno provincial concedió a la Federación Misionera de Básquetbol dos sorteos de la Lotería de Misiones a su exclusivo beneficio. Lo recaudado en tal concepto (sorteo de tres millones de pesos de entonces), engrosó los fondos pro-financiación. 
Y los dirigentes estuvieron de parabienes con eso: el billete premiado quedó en poder de la Federación.



Para el torneo, se trajeron dos tableros de vidrios de Buenos Aires y los relojes que se utilizaban en el Luna Park, nada menos.



En dicho certamen, Santiago del Estero derrotó a Córdoba, en la final, por un doble (80 a 78), cuando sólo restaban doce segundos, y Ernesto Palazzi le “robó” el balón a Hugo Olariaga -el mejor jugador del torneo- y convirtió ante el estupor de todos quienes asistieron a la definición, jornada en la cual se recaudaron 320 mil pesos.



 



Orgullo misionero



La construcción del Anfiteatro permitió el desarrollo del primer torneo organizado por los misioneros.



En cuanto al alojamiento de las delegaciones, se construyó un edificio monoblock de 24 departamentos, en Polonia y Roque Sáenz Peña, con comodidades para 12 delegaciones y el resto se alojó en la Escuela Normal.



A 50 años de aquel acontecimiento que marcó el ritmo de los posadeños durante su desarrollo, la infraestructura del Anfiteatro fue muy poco utilizado para un evento deportivo como el que se realizó entonces. Más bien, fue el escenario ideal de festivales artísticos, como el tradicional Festival Nacional de la Música del Litoral, o de fiestas juveniles como el ya clásico Show de Scolas de la Estudiantina posadeña.



Hace algún tiempo se llevó a cabo una velada boxística pero la escasa concurrencia obligó a repensar la conveniencia de volver a hacerla en ese lugar que se recuesta sobre el Paraná, dotándola de un inmejorable marco paisajístico.



 



El plantel de entonces



José Bertrán ejercía la presidencia de la Federación Misionera de Básquetbol y en ese seleccionado provincial estuvieron Manuel Humberto Varela, Jorge Rokuro Yamaguchi, Salvador María Guenin, Carlos Tarragó, Paulino Martín (capitán), Armindo Saucedo, Tiburcio Pelozo, José Martínez, Angel Villalba, Otto Bich, Luis Brítez, Arnaldo Vera, como entrenador Rodio Olmedo, delegado al Congreso, José “Pepe” Bertrán y suplente, Andrés Dalmau.



La actuación misionera



Misiones hizo un torneo irregular y finalizó 12º entre 17 representaciones provinciales. Cayó ante Mendoza (62 a 60), Tucumán (73 a 56) y Catamarca (81 a 57).



Le ganó a San Juan (78 a 73), Salta (66 a 58) y a La Rioja (60 a 53). También sumó puntos ante Capital Federal, que se retiró del torneo al sentirse perjudicado por un resultado entre Santiago y Buenos Aires.



Además del anfiteatro, la ronda preliminar también se jugó en canchas de Jorge Gibson Brown y la Asociación Racing Club.




¿Quién fue Manuel Antonio Ramírez?



Fue uno de los más grandes poetas misioneros, muerto en noviembre de 1946, de un disparo, en un espacio público de la ciudad de Posadas.



El asesino, se dice, era un marido celoso. Ramírez no tenía siquiera cuarenta años. Pero eso ya es otra historia. (www.seispaginas.com)

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