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El HSBC prevé inflación del 46% y le preocupa que el dólar no encuentre precio

El CEO regional Gerardo Mato vino al país, preocupado por la crisis y el ultraoficialismo de Martino. Le prohibió financiar los PPP.

La crisis de la Argentina terminó de disparar la desconfianza de la casa matriz con los reportes del CEO local, Gabriel Martino, amigo personal de Macri y Rodríguez Larreta, que profesa un oficialismo blindado.

Los errores de diagnóstico de Martino más su extrema proximidad al Gobierno, incomodaron al board del HSBC, que envió a su CEO regional, el también argentino Gerardo Mato, a poner un poco de orden.

Apenas aterrizó en el país, Mato le ordenó a Martino que se olvide de financiar los PPP, contaminados por el caso de los cuadernos. Pero además, le pidió a todos los asesores del banco que le redacten un nuevo diagnóstico político y económico del país.

El trabajo se analizó en una reunión reservada en el hotel Four Seasons de la calle Posadas y ofrece conclusiones muy interesantes.

En el plano político prevé para las elecciones del 2019 un escenario de tercios, con Cambiemos menguado, una Cristina Kirchner sólida y la confluencia de una alianza del peronismo racional que lideran Sergio Massa, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey. “La imagen neta de Cristina ya está a los niveles de María Eugenia Vidal”, fue la conclusión que puso en alarma a Martino. “Si gana Cristina me tengo que ir del país”, se alarmó el banquero, que suele ofrecer lujosas fiestas en su mansión de Punta del Este.

Martino funciona en los hechos como un ministro sin cartera. Con acceso directo a la Quinta de Olivos, es el hombre de Macri ante los bancos y hasta como reveló LPO, se metió a resolver la paritaria con los bancarios, por encima del propio Jorge Triaca.

La visión económica

El principal problema que enfrenta la economía es la imposibilidad de fijarle un precio al dólar. Los economistas del HSCB concluyeron que un dólar a 40 pesos es “técnicamente competitivo”, pero reconocieron que el mercado sigue sin encontrar el piso de la divisa.

Esta apreciación fue convalidada por un reciente informe de Balanz Capital que señala que la corrida contra el peso es básicamente del sector minorista que no le importa que las tasas estén al 60% ni saca cuentas. Simplemente quiere comprar dólares al valor que esté. Esto indicaría que el Gobierno no logra ofrecer una mínima certidumbre.

Esta situación del dólar, según los especialistas del HSBC, es muy negativa porque aumenta la volatilidad a la que está sometida la Argentina, como la mayoría de los emergentes.

El trabajo que analizo Mato estima que este año el dólar terminará en 42 pesos y el año que viene en 50. Pero es un ejercicio intelectual, porque los propios economistas reconocer que es difícil estimarlo técnicamente por el alto componente político que está incidiendo en su cotización. “Como las expectativas están rotas, no tiene precio”, fue la conclusión.

Respecto a la inflación y en línea con el reciente informe del Citibank, los economistas del HSBC estimaron que este año rondará el 46% y el que viene el 28%. En tanto que la economía sufrirá, según su visión, una contracción de tres puntos del PBI en el 2018 y de medio punto el año próximo. (La Política on Line)

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