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“El Puma”, una avanzada de la Selva Misionera todavía no explotada

Ubicado sobre la ruta 12, a mil metros del arroyo Garupá, en el ingreso a Candelaria, el Parque alberga a animales que fueron decomisados de la caza furtiva, rescatados de su hábitat por estar heridos o bien, que han estado en casas particulares con la intención de liberarlos al medio natural. Yaguaretés, pecaríes, monos caí, carayá, pumas, reptiles y otros animales de la fauna misionera se encuentran conviviendo en el espacio que actúa como el hábitat natural de especies autóctonas de la Tierra Colorada. El equipo de Seis Páginas recorrió el predio que ocupa unas 25 hectáreas para conocer esta particular opción turística que tienen los visitantes para sabe un poco más sobre la fauna misionera.

El potencial que tiene El Puma es enorme toda vez que con un ambicioso plan de mejoramiento para la puesta en valor de las instalaciones podría constituirse en una avanzada de la lujuriosa Selva Misionera, con un muestrario de lo que el visitante a esta región mesopotámica podría encontrar si se adentra en sus verdes profundidades. Además de los animales salvajes que son trasladados al lugar para ser recuperados también la flora podría estar mejor representada si se le agregan las especies emblemáticas de la zona, como las araucarias, lapachos, palo Rosa, cedros, timbó, guatambú, peteribí, anchico, incienso, laurel blanco, urunday, entre otras.




La “casa” se amplía 




El director general del Parque, Miguel Ángel Rinas, comentó que existen casos en que los animales no pueden ser liberados porque se acostumbraron a tener una vida doméstica y por lo tanto su rutina salvaje ya no la reconocen. El Parque consta de corrales y recintos para las diferentes especies que contiene. Y debido al crecimiento del número de animales recibidos, tienen proyectado ampliar el lugar para una mayor comodidad de sus “habitantes” y de las personas que se acercan para visitarlos. En este sentido, el veterinario dijo que están trabajando en una fosa para los yaguaretés, donde tendrán más espacio para desplazarse.



Las instalaciones albergan también el sector de piscicultura, el centro de rehabilitación,  muestra de animales y el vivero de especies nativas. En este contexto, observó que debido a los atropellamientos, la caza furtiva y los agrotóxicos, el hábitat real está disminuyendo. “Nosotros queremos lograr una especie de salvataje de esos animales”, resaltó.



El espacio nació en el año 2000 y su nombre rinde homenaje al primer animal que ingresó al Parque y que aún continúa allí. Además, explicó que “de a poco nos fuimos dando cuenta que tenemos algunas dificultades, necesitamos ampliar más el lugar y corregir algunas cosas. 
Apuntar a un lugar más amplio para la familia y las escuelas que siempre en épocas de clases nos visitan”. Por este motivo, agregó que están trabajando en un proyecto de integración educativa, el cual tiene como propósito que los alumnos concurran al lugar dentro del marco de un plan de educación ambiental.



Por otra parte, recalcó que todos los años observa un aumento de turistas y de esta manera considera que el Parque está creciendo como otro punto de interés turístico de la provincia. 
“Ya tuvimos ocasiones en que han venido turistas y nos pidieron quedarnos aquí y encuentran un lugar seguro donde pueden estar en compañía de los cuidadores, y cuentan con servicios de agua, luz y sanitarios que hoy por hoy podemos contar”, remarcó el responsable del lugar.



Para quienes deseen visitar “El Puma” pueden hacerlo durante la mañana o la tarde, abonando 5 pesos el ingreso de las personas mayores de 12 años; los menores, en tanto, 1 peso. (www.seispaginas.com ó edición papel Semanario Seis Páginas edición Nº 33)



 



 



 




 

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