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El riesgo país volvió a subir con los mercados inquietos por el programa financiero

Pese a que muchos analistas financieros locales consideran que son bajísimas la chances de que la Argentina no pueda hacer frente a los vencimientos de deuda en dólares con acreedores privados -es decir con los que primero hay que honrar las deudas para no caer en default- los inversores siguen desprendiéndose de los bonos argentinos porque prefieren “mirar desde afuera” el momento en que la Argentina pueda exhibir las pruebas de que tiene los fondos suficientes para afrontar los pagos.

Lo que está en discusión es el famoso “programa financiero 2019” y cuánta plata necesita el Gobierno para contar con la liquidez necesaria para pagar los vencimientos en tiempo y forma.

Por algún motivo, los analistas no terminan de creerle al ministerio de Hacienda, que afirma que la parte de los vencimientos aún no cubierta asciende a 7.500 millones de dólares.

“El Gobierno no está explicando bien qué no tendrá dificultades para refinanciar los vencimientos o los mercados no le quieren creer, pero ahí hay un problema que la Argentina tiene que resolver cuanto antes” señaló un experto en finanzas y ex funcionario en otro Gobierno.

“Yo pienso que el mercado está haciendo una lectura equivocada, y que es irreal pensar que la Argentina se va a ver obligada a proponer una reestructuración de su deuda, pero estos precios de los bonos están diciendo claramente que los inversores no están confiados”.

Es cierto que hay un problema adicional con los bonos, y es que no hay un mercado profundo como para que el que quiera vender no se vea obligado a salir a precio de remate. En los hechos, no hay inversores institucionales con liquidez suficiente como para atajar a los vendedores.

Esto llevo a que bonos muy cortos rindan hoy entre 7 y 8% anual, y los más largos 10% o incluso algo más. Un caso: a los precios de ayer, un inversor que no le tema a un posible default y compre u$s100.000 en bonos a 100 años, cobrará cerca de u$s9.500 de intereses, durante 99 años.

Con el Bonar 24, quien pone esa cifra, cobrará en los próximos dos cupones un total de 25.000 dólares entre noviembre y mayo.

Pero, se sabe, cuando la limosna es grande hay desconfianza.

Todas las fichas del Gobierno para revertir el mal humor del mercado están puestas en mostrar que las metas fiscales pactadas con el FMI no solo serán cumplidas, sino sobrecumplidas.

En Hacienda ya ni hablan de las metas fiscales 2018, sino que directamente apuntan a 2019. Y hay quienes dicen que ya están trabajando para sobre-cumplir la meta del 1,3% de déficit para 2019. “Eso para nosotros ya es un dato, estamos 100% seguros de que se va a cumplir y no habría que sorprenderse si el déficit termina siendo menor”, consigna Clarín.

En los mercados miran tanto la marcha de la situación fiscal como la política. Naturalmente la incertidumbre electoral crece con una economía en riesgo de caer en recesión, con mercados inquietos y el precio del dólar -y del riesgo país- en primera plana.

Los analistas no terminan de convencerse de que el kirchnerismo ya no tiene margen para dar pelea; les resulta una incógnita el peronismo no K y se preguntan en qué condiciones llegará el Gobierno a las elecciones de 2019. Ante la duda, prefieren mirar de afuera.
(iprofesional.com)

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