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Elecciones 2011: por primera vez, Argentina definirá candidatos en internas abiertas

Están previstas por ley para el 14 de agosto próximo, meses antes de las elecciones generales, pero se circunscribirán a los cargos electivos nacionales. Es decir Presidencia de la Nación, diputados y senadores nacionales. Los cargos provinciales y municipales seguirán rigiéndose por las respectivas leyes electorales. La jornada electoral se parecerá mucho a los comicios generales, ya que será simultánea para todas las fuerzas partidarias, por lo que cada ciudadano podrá sufragar una sola vez y por un solo partido político. Lo publica el Semanario /6p en su edición Nº 61.

La nueva ley presentada como “revolucionaria” por la presidenta Cristina de Kirchner busca la democratización de los partidos políticos, así como el respaldo de la ciudadanía, por cuanto además de los afiliados podrán votar los independientes. En una jornada electoral que se parecerá mucho a los comicios generales, ya que será simultánea para todas las fuerzas partidarias, por lo que cada ciudadano podrá sufragar una sola vez y por un solo partido político.



La oposición en general estuvo de acuerdo con la medida pero objetó principalmente Pino Solanas del proyecto Sur,  la presunta restricción impuesta a la nueva Ley 26.571, que establece las primarias, porque obliga a reunir una cierta presencia en el electorado. Ara el opositor la norma “restringe” la participación de agrupaciones en ascenso,  como la suya. La exigencia que a Solanas le parece prohibitiva es la que obliga a certificar la adhesión de un número de electores no inferior al cuatro por mil (4‰) del total de los inscritos en el registro de electores del distrito correspondiente, hasta el máximo de un millón (1.000.000). Este acuerdo de voluntades se complementará con un documento en el que conste nombre, domicilio y matrícula de los firmantes, dice la Ley.



Estas objeciones y la limitación de la campaña a un determinado período antes de las generales -una antelación no menor a los 90 días- comportaron las críticas centrales del arco opositor que, sin embargo, mantuvo independencia de criterios. Por ejemplo la UCR, cuestionada por votar la ley propuesta por Cristina porque supuestamente la “favorecía” -porque favorece el bipartidismo, dijo Solanas- eligió su propio camino para dilucidar internas y sacarse de encima a un tercero en discordia.



Conmovido por la adhesión popular que se evidenció en el sepelio del ex presidente Raúl Alfonsín, su hijo pasó a cobrar vigencia como posible aspirante a la Presidencia, en tanto y en cuanto levantaría las mismas banderas que su progenitor. Pero no todos estaban de acuerdo, de manera que se opuso a sus aspiraciones el presidente del comité nacional Ernesto Sanz –ahora con licencia-. Ambos serán los competidores en la interna partidaria abierta convocada para el 30 de abril, ya que el tercero en discordia Julio Cobos prefirió primero ir a las primarias abiertas del 14 de agosto y después silenció su candidatura.



El argumento radical para una interna “doble” es que una vez definido el candidato podrán trabajar de lleno en la presentación de su propuesta a la ciudadanía, ya que les resultarían demasiado escasos los 90 días previos establecidos por la Ley. Lo cierto es que también quieren una figura radical “pura”, al menos en el primer término. Consideran que en un segundo lugar podría ir desde Cobos –volviendo a ocupar el mismo cargo al que accedió con Cristina- hasta el gobernador socialista de Santa Fe Hermes Binner. “Ni las mujeres se pelearon tanto por mí como ahora los radicales”, apuntaba la figura nacional con más peso del Partido Socialista, quien admite afinidad con un único precandidato radical, Alfonsín. De hecho piensa que el plus valor que supone “ser hijo de” debería servir para llevar adelante programas sociales. El admite que una deuda que no pudo saldar de lo comprometido al pueblo de Santa Fe fue la problemática de la vivienda.



Tampoco las tiene todas consigo el Peronismo Federal –que también agitó el fantasma del adelantamiento de las elecciones el año pasado, como una “necesidad” del oficialismo, cuando en realidad quedó en evidencia que responde a un apuro de quienes no están en el gobierno por saber de cuántas adhesiones se dispone-.



Es que a pesar de tener varios candidatos expectables para la Presidencia, el ex jefe de Estado que había comprometido su retiro de la arena política tras la crisis del 2001, Eduardo Duhalde, apuró su propia nominación como “natural”. Alejó así a eventuales oponentes desde Felipe Solá a Francisco de Narváez, incluido el extra  partidario Mauricio Macri.



El empujón sin embargo fue para el corto tramo. A un mes y 10 días de su eufórico lanzamiento, las encuestas le dan mal hasta en Lomas de Zamora –en su bastión, se ubica cuarto-. Por eso no se considera en condiciones de enfrentar las primarias de agosto, a las que quiere ir su ex compañero de fórmula, Felipe Solá, ya que podría desplomarse meses antes de los comicios.



El que se juega, en cambio, a llegar hasta el final, porque se imagina el anverso de Cristina es Macri. Siempre y cuando cuente con los punteros pejotistas de De Narváez. El dueño de uno de los canales de aire de Buenos Aires ha juzgado “inmejorable” su nominación y de hecho a diario el hoy jefe porteño ocupa espacios mediáticos al modo de un oráculo: opina y sentencia sobre todo. Pero tiene casi nada para mostrar como concreciones. La construcción de un perfil “familiero” hasta lo llevaría a presentarse como futuro nuevo “padre”.



En tanto, algunos en el Peronismo Federal imaginan a un Duhalde bajándose de la candidatura para emprender ahora sí “un retiro digno”. (www.seispaginas.com o Semanario Seis Páginas edición Nº 61 versión papel)

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