SEGUINOS

NACIONALES

Electrodomésticos: fabricantes intentan contener un aumento de precios “inevitable”

image_pdfimage_print

La electrónica tiene una alta incidencia de componentes importados, por lo que el avance del billete verde ya se siente en el bolsillo. Notebooks y tablets, entre las que más ajustaron. En tanto, fabricantes de heladeras y lavarropas renegocian incrementos de hasta 17% con cadenas de retail.

El rubro de artículos electrónicos corre un riesgo en estos días: dejar de ser uno de los grandes casos de “éxito” de la gestión macrista para convertirse en un símbolo del enfriamiento que se viene en la economía. De hecho, muchos ejecutivos del área ya se resignan a que las grandes ventas del Hot Sale posiblemente sean la última alegría por unos cuantos meses.

 

Todo un contraste con el momento de optimismo que se vivía antes de la crisis devaluatoria. Hasta ese momento, la activación de la mesa sectorial de competitividad de Tierra del Fuego y el avance en diversas líneas de trabajo –como el congelamiento de las paritarias por dos años y la baja de aranceles e impuestos- habían generado dos efectos positivos.  Por un lado, los precios se estabilizaron e, incluso, llegaron a caer en términos nominales en diversas categorías.

 

Según un relevamiento realizado en base a datos de la consultora MRT, artículos electrónicos como notebooks, celulares y televisores experimentaron un avance de precios en los comercios de apenas 5% desde mayo de 2017 hasta abril de 2018.

 

Dado que los incrementos salariales casi cuadruplicaron esa tasa de variación, esto implicó que los dispositivos en realidad se abarataron en términos de bolsillo.  Como contrapartida, las ventas se mostraron dinámicas, en un contexto en el que el consumo en general, por el contrario, estuvo frío.

 

Según datos de la consultora GfK, en el primer trimestre la comercialización de artículos electrónicos aumentó un 23% en unidades respecto del mismo mes del 2017, siendo los productos estrella los televisores y los productos informáticos.

 

 

Sin embargo, la devaluación ya está poniéndole fin a esta tendencia, acotando parte de los efectos positivos que trajo para el sector el acuerdo conocido como el “Vaca Muerta fueguino”.

 

La volatilidad del tipo de cambio y el nuevo piso que va encontrando el dólar, tras haber superado el techo de los $25, obligó a las plantas de la isla a comenzar a ajustar sus listas de precios que envían a las cadenas de retail.

 

“En estos días ya enviamos listas con algunas actualizaciones. Tenemos el Excel abierto en todas las categorías y revisando modelo por modelo para ver, en función de la rentabilidad y la rotación, en qué medida podemos absorber la suba del dólar. Pero la realidad es que una parte ya empezamos a trasladarla”, apuntó el directivo de una compañía que pidió off the record.

 

Sin embargo, aclaró que “en líneas generales, las empresas vamos a tratar de preservar la rentabilidad, porque la realidad es que cobramos en pesos en el mercado interno y tenemos compromisos tomados en el exterior, que se pagan en dólares”.

 

“No hay mucho espacio para maniobrar”, afirmó.  Se estima que en el sector hay un stock de componentes ya nacionalizados que alcanza para cubrir poco más de 30 días. Algunos de ellos, como los de televisores, tienen una altísima rotación en estos momentos.  Esto obliga a las compañías del sector a actualizar el valor de venta de los productos que salen de la isla para no quedar descalzados cuando tengan que reponer los mismos componentes.

 

“Siempre que se devaluó, los valores de venta al público en pesos terminaron subiendo. No en la misma proporción, pero en definitiva los productos siempre se encarecen”, explicaron desde Camoca.  Esto se debe a que, en la conformación del valor de venta de un producto, el peso de los insumos importados es relativamente elevado.

 

Según un informe realizado por la consultora Abeceb, el 33% del precio final de un artículo que sale con el sello de Tierra del Fuego está explicado por partes y piezas procedentes en mayor medida de Asia, las cuales se pagan a precio dólar.

 

De acuerdo con ese estudio, los salarios representan el 6% del total, mientras que la logística explica el 4%, esta última, una variable que también es mirada de cerca por las empresas que producen tecnología en el país, dado que es muy sensible a la variación del tipo de cambio. Desde otra compañía que opera en la isla coincidieron en señalar que “no hay una receta fija, el traslado no es automático, depende de cada categoría y hasta de cada modelo”.

 

“Hay productos donde tenemos un margen interesante y ahí podemos absorber buena parte del alza del dólar. En otros casos, como estamos muy justos para cubrir el costo de reposición, ya hemos mandado listas con algunos ajustes”, se sinceró.

 

“Mi sensación es que, tras esta devaluación, todas las categorías van a terminar estando un escalón por encima del nivel que tuvimos hasta abril”, acotó.

 

Un relevamiento de precios de la consultora MRT, en base a un paneo de más de 400 artículos publicitados por cadenas de retail esta última semana, resulta muy revelador: los precios ya se están moviendo. En algunas categorías, incluso, las variaciones que se dieron en unos pocos días superaron a los aumentos que habían registrado desde que arrancó el año.

 

 

-El rubro informático es el que más se encareció en estos últimos días: de un total de 12 productos monitoreados, hubo diez alzas y apenas dos bajas.

 

La suba promedio del precio de venta al público en los comercios minoristas, incluyendo notebooks y tablets, fue del 15,8%.

 

Se trata de un avance considerable, teniendo en cuenta que esta misma categoría era la que más había bajado de precio tras la anulación de impuestos y aranceles, lo que provocó que en 2017 el 100% de las portátiles pasaran a ser importadas.

 

-Equipos de aire acondicionado: de un total de 13 publicaciones realizadas por cadenas de retail, el balance dejó 8 alzas y 5 bajas, con un incremento de los precios del orden del 5% en los últimos días.

 

-Celulares: el movimiento estuvo repartido, con 12 modelos que mostraron incrementos y 11 que se movieron en sentido contrario. Sin embargo, el valor promedio de los equipos terminó encareciéndose un 2,5%.

 

 

“Estamos en un momento del calendario en el que se vienen varios lanzamientos de nuevos modelos. Esto, de por sí, va a implicar valores más altos. También, los teléfonos de gama baja, que son los que menos rentabilidad ofrecen y donde los márgenes están más justos, seguramente van a sufrir alguna suba adicional”, acotaron.

 

Dentro de lo que es electro, la categoría televisores por ahora viene saliendo airosa, básicamente porque la cercanía del Mundial de Rusia obliga a las marcas a mantener una estrategia comercial agresiva.  Así las cosas, por la guerra de promos, el monitoreo de 95 modelos publicados arrojó una caída del precio promedio de 7,9% en las últimas dos semanas.

 

Desde el sector indicaron que las mayores bajas se observaron en las dos puntas de la pirámide: en las unidades de más alta gama -que son las que más rentabilidad dejan y que más están siendo promocionadas por el campeonato de fútbol- y en los equipos entry level, muchos de los cuales están por ser discontinuados y están siendo “limpiados” del stock.  Sin embargo, no pasó desapercibido que hubo modelos que anotaron alzas de más del 20%.

 

Tras un primer trimestre en el que las ventas de grandes electrodomésticos, como heladeras y lavarropas, mostraron un crecimiento en ventas cercano al 8% en unidades, el sector vuelve a padecer la suba de costos.  Si bien más del 85% de los lavarropas, cocinas y heladeras que se comercializan en la Argentina son de producción nacional y el share de los modelos importados todavía es acotado, lo cierto es que el sector también tiene una alta exposición a componentes con valor dólar.

 

Los lavarropas, por ejemplo, vienen equipados con un conjunto de electrónica que está entre las piezas más caras. Los mismos son traídos del exterior. Esto implica que, en valores, el contenido local genuino puede rondar el 50%.  Si se traza una radiografía sobre las heladeras, los motores –que representan más de la mitad del costo de cada unidad- no se hacen en el país sino que llegan armados desde China y Brasil.

 

A esto se suma que todo lo que es chapa, vidrio, plásticos y pinturas -que inciden en un 20% en el precio final-, también se mueven al alza cuando el billete verde pega un salto.  Esto generó que, en apenas unos pocos días, ambas categorías hayan mostrado fuertes subas:

 

-En heladeras, de 38 productores relevados, sólo ocho mostraron baja de precios. Los 30 modelos restantes tuvieron incrementos. El balance terminó arrojando un alza promedio del 8% en los comercios minoristas.

 

-En el caso de lavarropas, de 36 publicaciones monitoreadas por MRT, 14 mostraron bajas, mientras que 22 exhibieron subas, con un valor promedio casi 9% superior en mayo.

 

Sin embargo, el presidente de una reconocida fábrica de heladeras afirmó que “estamos tratando de ajustar entre un 8 y un 9% más, para estar a tono con el tipo de cambio”.  “Para nosotros la devaluación fue un problema enorme, porque nos agarró con mercadería que habíamos entregado, a cobrar a 90 días, y cotizada a un dólar a $20. Ahora estamos tratando de renegociar parte de esos pedidos”, explicó el responsable de esta Pyme nacional.

 

En paralelo, detalló que “desde hace una semana tuvimos que dejar de vender, como también lo hicieron otras fábricas de línea blanca, por el riesgo de quedar descalzados, porque también tenemos que cubrir las facturas de nuestros proveedores”.

 

“Esto terminó complicando toda la cadena de pagos”, advirtió el empresario. En este contexto, aseguró que “tuvimos que bajar el ritmo de producción y acumular inventario, hasta ver cuál es el precio final con el que tenemos que salir”, si bien volvió a recalcar que la idea es redondear un ajuste del 17% solo para el mes mayo. ¿Después? “Se verá”, concluyó.

 

Fuente: IP Profesional.

Semanario Seis Páginas 445