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En el 2018, el fondo que financiará las jubilaciones perdió u$s 10.000 millones

Debido a la corrida contra los activos argentinos, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) perdió u$s 10.705 millones en los primeros cinco meses del año, según datos oficiales. La pérdida pudo haberse profundizado unos u$s 8.000 millones adicionales en junio, por la mayor devaluación y caída de acciones y bonos del país, según cálculos privados.

El golpe en el valor del fondo que administra la Anses como resultado de la nacionalización del sistema de jubilaciones, se conoce tras el acuerdo con el FMI, que habilita amortizar los activos para pagar jubilaciones, a un ritmo de 0,4% del PBI por año, según contabilizó el Fondo, por 20 años.

Pero el FGS a utilizar se achicó en el primer semestre del año, debido a la salida de capitales que sufrió la Argentina. En los primeros cinco meses del año el FGS se desplomó 16,71% en dólares, ya que alcanzaba unos u$s 53.350 millones al 31 de mayo, al pasar al tipo de cambio del día el valor en el último informe que Jefatura de Gabinete envió al Congreso, que informa que los activos sumaban $ 1,332 billón.

Esta pérdida de valor se produjo porque el tipo de cambio sumó más de $ 6 y varió 33% hasta mayo. En tanto, el Merval perdió 29% en dólares los primeros cinco meses del año.

La corrida cambiaria impactó especialmente en un fondo que cuenta con 56,8% de los activos en pesos a marzo de 2018, según calculó el Observatorio Fiscal Federal (OFF). Y en junio, cuando el tipo de cambio sumó otros $ 4, el impacto sobre la cartera pudo haber sido de unos u$s 8000 millones adicionales.

Al último día de junio el FGS habría alcanzado unos u$s 46 mil millones, según cálculos de privados que conocen el fondo.

“Es irrecuperable”, opinaron en el mercado. “No hay upside posible por los próximos ocho meses, porque ahora corre la política y la polarización Macri-Cristina no le va a gustar al mercado. Los trigger buenos no lo hicieron subir, el acuerdo con el FMI y la calificación de emergentes. El mercado le ha quitado la confianza al Gobierno”.

Además, la gestión macrista invirtió un 11% de la cartera en los préstamos Argenta (de 1,83% de la cartera en 2016 saltó al 6% en 2017, y a una tasa inferior a la de mercado) y a los préstamos a las 20 provincias y la Ciudad de Buenos Aires desde 2016, a una tasa real negativa, para reponer el 15% de coparticipación de impuestos que retenía Anses.

Este nuevo fondo (de un 11,3% del PBI, según el OFF) es el que se destinará al pago de jubilaciones, según la Carta de Intención al FMI: “Vamos a amortizar activos de los fondos de pensión que se encuentran actualmente en posesión del gobierno como un medio para ayudar a financiar el pago de pensiones, incluyendo aquellas en la Ley de Reparación Histórica”.

Se considera que el activo más valioso para amortizar son las acciones, por $219.411 millones (unos u$s 8786 millones) al 31 de mayo. Según explicó Luciano Di Gresia, director Ejecutivo del OFF, “debemos considerar que casi $ 6 de cada $ 10 del fondo corresponde a títulos públicos nacionales. Por lo que esa parte del FGS ya se gastó en el momento que financió al Tesoro Nacional. En términos consolidados, no habría efecto financiero real si se utilizan esos activos, dado que el propio Tesoro tendría que afrontar la deuda”.

El resto de los activos del FGS se encuentra en acciones (16,47%), proyectos productivos (7,5%), préstamos a jubilados y pensionados (3,7%) y a beneficiarios de Asignación Universal por Hijo, Adultos Mayores, Asignaciones Familiares, etc. (2,3%), préstamos a provincias en el marco de los acuerdos federales (5%).

“En este caso habría un efecto financiero sobre el Tesoro Nacional, aunque no deberían obviarse los efectos económicos de desarmar esa parte de la cartera”, agregó Di Gresia.

Fuente: La Nación.