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En la Argentina, sólo la mitad de los trabajadores recibe licencias por maternidad y paternidad

Hay más de 60 proyectos en el Congreso que quieren cambiar la normativa en torno a este tema, y algunas empresas ya tomaron la delantera. La legislación en esta materia está muy retrasada, incluso en comparación con otros países de la región, como Uruguay y Chile.

La filial argentina de la multinacional Microsoft anunció el miércoles que extenderá las licencias pagas por maternidad, paternidad, adopción y cuidado de familiares, muy por encima de lo que exige la ley vigente.

Si bien los beneficios que comunicó la compañía superan ampliamente el promedio de lo que obtienen los trabajadores locales -y lo que tendrán una vez que se cumpla con la extensión que prometió el presidente Mauricio Macri en su discurso de inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional-, son muchas las empresas en el país que, ante la desactualización de la normativa, decidieron tomar cartas en el asunto y conceder mejoras no contempladas hasta el momento.

Es que en materia de licencias por maternidad y paternidad, la Argentina quedó muy retrasada incluso en relación a lo que ocurre en países de la región, como Uruguay y Chile, explicaron el miércoles expertos en la materia de Mercer, Unicef y el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC).

Más aún, no se toman en cuenta en la legislación vigente los casos de familias monoparentales, adopción, partos múltiples, extensiones por enfermedad o discapacidad, así como qué ocurre cuando los padres son del mismo género, etc.

Y recién se empiezan a discutir algunos proyectos que proponen, como ocurre en algunos países nórdicos, reformular el sistema para promover licencias familiares que no distingan por género sino por roles, y que eliminen el sesgo maternalista de la ley actual, que lleva impreso no solo una base meramente biologicista sino también el prejuicio de que es “tarea de la mujer” el cuidado de los niños.

Según reveló durante la presentación Gala Díaz Langou, directora del programa de Protección Social de CIPPEC, en el Congreso Nacional hay 61 proyectos que intentan actualizar este sistema de licencias.

“Esta cantidad de propuestas indica de que hay cierto consenso en que es necesario efectuar cambios. Pero por el momento ninguno de ellos aborda las licencias de manera integral, y dejan de lado lo que ocurre con lostrabajadores informales y los monotributistas”, destacó Díaz Langou.

Hay mucho por cambiar en este sistema no exento de fallas, que asume además que el cuidado de los niños durante la primera infancia no es una responsabilidad de la sociedad sino de cada familia en particular. De esta forma, solo acceden a beneficios de licencias pagas el 51% de las trabajadoras y el 47% de los trabajadores, mientras que quedan fuera del sistema no solo los desempleados e informales sino también los cuentapropistas y trabajadores independientes, según datos de CIPPECC.

A nivel país, quiso destacar Díaz Langou, CIPPEC midió que el costo de las licencias por paternidad y maternidad representan un 0,1% del PBI, mientras que una reforma integral y progresiva como la que pretende la entidad llevaría esa inversión al 0,3% anual.

“Quiero desmitificar un discurso muy extendido en el mundo empresario que asocia a las licencias a una pérdida de productividad”, arrancó Sebastian Waisgrais, Especialista en Monitoreo e Inclusión Social de UNICEF Argentina.

Por el contrario, los expertos presentes en el evento que se realizó en las oficinas de Microsoft hablaron del ahorro de costos que se obtiene al retener al personal que ya es productivo en la empresa, al acompañarlo durante los momentos cruciales de su vida personal.

“Las mujeres que vuelven tras gozar de licencia por maternidad extendida lo hacen con mayor compromiso y a mejor ritmo. Hay un retorno que podemos medir de esta inversión que se ve también en la productividad y en la imagen ante los talentos que querrán trabajar en la empresa”, expresó Cecilia Giordano, CEO de Mercer en Argentina.

“A nivel país también ocurre. Los que tienen normativas que van más allá de los estándares internacionales no quebraron su sistema de seguridad social sino que redujeron la pobreza infantil, que en la Argentina impacta al 42% de los niños y jóvenes, mejoraron las tasas de fecundidad y la inserción de las mujeres en la economía”, resaltó el especialista de UNICEF.

Y continuó: “Hoy la participación de las mujeres en el mundo del trabajo es precaria, con altas tasas de informalidad, con altas y bajas. La diferencia en latasa de actividad con los hombres es del 20% por eso que comentaba Gala sobre la encuesta de Uso del Tiempo en la Encuesta Permanente de Hogares de 2013, que indica que las que trabajan cumplen una ‘doble jornada’ ya que recaen sobre ellas gran parte de las tareas domésticas y de cuidado”.

Desde UNICEF reforzaron la necesidad de generar cambios en el actual régimen de licencias parentales para cumplir con las recomendaciones internacionales que establecen un mínimo de 14 semanas de licencia por maternidad.

Por otra parte, la información de este organismo multinacional muestra que los padres que hacen uso de este beneficio, en especial los que toman dos semanas o más inmediatamente después del parto, tienen más probabilidades de interactuar con sus hijos. Ello puede tener efectos positivos sobre la igualdad de género en el hogar y en el trabajo, y ser indicio de cambios en las relaciones y en la percepción de los roles de los progenitores, así como en los estereotipos predominantes.

De acuerdo a evidencia analizada por UNICEF, la mayoría de los países desarrollados han implementado períodos de licencia de maternidad acordes o superiores a las recomendaciones de la OIT, ampliaron los permisos por paternidad e incorporaron los familiares, sin que ello haya implicado desbalances en los sistemas de seguridad social ni pérdidas de productividad al interior de las empresas.

Por el contrario, la evidencia muestra que los países que resolvieron este desafío lograron asegurar niveles de pobreza infantil bajos; desarrollo de servicios de calidad; alta participación de las mujeres en el mercado laboral y sostenimiento de tasas de fecundidad.

 

Iniciativa privada

Ante estas carencias de la legislación vigente, las empresas tomaron la delantera y a través de sus políticas comenzaron a multiplicar los beneficios para sus empleados.

“Lo vimos claramente en la última edición del Foro Económico Mundial de Davos: al menos en el C Level, los ejecutivos están poniendo el foco en la sustentabilidad en los negocios y encuentran soluciones en la diversidad, en atraer el talento al mercado de trabajo. Nueve de cada 10 organizaciones dicen que el talento es escaso, entonces esto realmente puede tener un impacto y cambiar el negocio”, propuso Giordano.

“No solo se mide este impacto en el clima. Cuando en una entrevista le contamos a un candidato la propuesta que tenemos, parece que el salario quedara de lado en la conversación. Yo tengo muchos años en RRHH y antes de lo único que se hablaba era del sueldo y de la distancia entre el trabajo y el hogar. Los beneficios no tenían un peso tan específico en la toma de la decisión, pero en este caso lo son porque son únicos y especiales, tanto que incluso hay personas que rechazan irse a otro lado porque entonces no contarían con ellos”, agregó Florencia Scandale, directora de RRHH de Microsoft Argentina.

En Argentina, de 76 empresas relevadas, el 51% otorga licencias por paternidad por encima de lo legal, en promedio un total de cinco días cuando la ley otorga dos. En su discurso de este jueves, Mauricio Macri prometió dar el debate en el Congreso para ampliar a 10 días esa posibilidad.

La CEO de Mercer compartió datos de prevalencia respecto a la cantidad de empresas locales que ya en 2016 ofrecían mayores beneficios respecto de los requeridos por la ley.

“En el mundo el 36% de las compañías tienen incorporado algún tipo de licencia familiar. El 45% extienden la de maternidad por encima de lo que exige la ley porque es una inversión que vuelve”, expresó Giordano. El 55% de las firmas en Latinoamérica lo hacen y solo el 33% en Argentina.

En materia de períodos por paternidad, las empresas argentinas están en el puesto 7 a nivel mundial por la cantidad de compañías que lo extienden, pero hay que recordar que la normativa vigente hasta este momento otorga solo dos días correlativos al nacimiento de un nuevo hijo.

“A su vez, la prevalencia en Argentina de licencias por adopción es alta, pero no existe legislación para casos por pérdida de embarazo”, aclaró Giordano.

Detrás de esta búsqueda de las empresas está el objetivo de retención del personal y de mejorar la propuesta de valor a la hora de atraer nuevos talentos.

Pero que estos beneficios sean dados por compañías y particulares en lugar de que sean política de Estado genera una gran heterogeneidad regional y sectorial, según reclama CIPPEC. “A través de la legislación, otros países socializan la responsabilidad por el cuidado de los niños en la primera infancia, para que no dependa de las posibilidades socioeconómicas de cada uno”, afirmó Díaz Langou.

“Quiero celebrar lo que anuncia hoy Microsoft porque significa instalar un modelo de liderazgo no sexista que incluye las responsabilidades del cuidado dentro del modelo de negocios”, destacó Waisgrais.

A partir de enero, en Microsoft Argentina las empleadas tendrán 20 semanas de licencia por maternidad pagas (ocho más de las que otorga la ley) además de reincorporarse con una jornada reducida de 4 horas -sin dejar de percibir el 100% del sueldo- durante el primer año de vida del infante.

Los padres de esta firma tecnológica, por su parte, tienen seis semanas de licencia, a lo cual se suma la política de trabajo flexible que la empresa ya ofrecía a sus colaboradores.

Microsoft también otorgará cuatro semanas de licencia anuales para los empleados que necesiten tiempo para cuidar a familiares inmediatos con condiciones de salud seria pagadas al 100% del salario base cada año.

Todas estas licencias aplican desde el día uno que el empleado ingresa a la empresa, y se suman a otras políticas como la instalación de salas de lactancia o reconocimiento económico de guardería o cuidado hasta los 5 años tanto para madres como para padres.

Diego Bekerman, Gerente General de Microsoft Argentina, dijo: “Queremos que cada vez más empresas se sumen y vean los beneficios de extender las licencias familiares en sus organizaciones”.

“Sabemos que lo más valioso para nuestra gente hoy es el tiempo, y hay diferentes momentos en la vida en la que es necesario estar completamente presentes en el hogar para apoyar a los seres queridos”, completó el ejecutivo que está casado y tiene tres hijos.

Ante la consulta de iProfesional, Bekerman reconoció además el rol que deberán cumplir los líderes al promover que las personas se tomen efectivamente los días cuando les corresponde, y que sepan que no serán penalizados ni estará mal visto hacer uso de este beneficio.

“Para nosotros es solo el comienzo, sabemos que tenemos mucho que hacer usando ejemplos concretos para mostrar que esta política se convierte en acción. Para que la gente sepa que puede ejercer este derecho y que eso no tiene ningún impacto negativo en su carrera”, afirmó.

“Es muy fácil hoy para las organizaciones competir por el talento con una propuesta salarial más agresiva. Pero ofrecer estos beneficios tienen que ver con una evolución cultural que es más compleja de lograr. Las empresas no pueden incorporar esto rápidamente y por eso no pueden competir”, añadió Scandale.

Su respuesta refiere al reto cultural que es probablemente el más complejo en esta materia. No basta con lograr una legislación más abarcativa y que genere un piso básico de cuidado para equilibrar las oportunidades; ni alcanza con controlar luego que las compañías cumplan con esas medidas o den mejores beneficios, sino que es necesario cambiar los prejuicios que impiden una mayor equidad.

“Lo que sucedía en muchos países en los que se implementaban políticas de licencias extendidas o familiares es que las personas no se las tomaban por temor a quedar mal”, afirmó la directiva de CIPPEC, quien aboga por un cambio escalonado de la legislación.

Para contribuir a la conciliación de la vida productiva y reproductiva, equiparar las condiciones de vida y las oportunidades a las que pueden tener acceso los niños, lograr mayor equidad de género en el ámbito laboral, e incluso incrementar la tasa de natalidad, CIPPEC plantea llegar en 2030 a un objetivo de 98 días de licencia por maternidad para trabajadoras formales e informales, además de 30 días por paternidad, a lo que se agregarían 60 días extra de licencia familiar para ser distribuidos de acuerdo a la decisión de los involucrados.

“Necesitamos un nuevo régimen de licencias que incluya a todos, que fomente que la crianza sea compartida entre hombres y mujeres y considere a todos los tipos de familias”, indicó Díaz Langou.