SEGUINOS

POSADAS

Enfatizan la incorporación de un gobierno electrónico

“El gobierno electrónico”, esta emergente cuestión fue tratada en un evento que tuvo lugar en Villa La Angostura en el cual fue partícipe Carlos Brys representando a Misiones. Se discutió sobre el primer cambio trascendente, que ocasiona la nueva sociedad del conocimiento en el antiguo y habitual sistema político en los últimos cien años.

“El gobierno electrónico”, esta emergente cuestión fue tratada en un evento que tuvo lugar en Villa La Angostura en el cual fue partícipe Carlos Brys representando a Misiones. Se discutió sobre el primer cambio trascendente, que ocasiona la nueva sociedad del conocimiento en el antiguo y habitual sistema político en los últimos cien años.

Se refirió al tema el Ex secretario de Comunicaciones de Argentina Henoch Aguiar profundizando el enfoque que se tenía hasta el momento sobre este nuevo gobierno electrónico. Comenta que no se trata sólo de la invasión de las nuevas tecnologías como parte de las decisiones, sino que también se trata de su importancia dentro de la sociedad.“Gobierno 2.0 es sociedad 2.0”, agregó Jorge Rodríguez, gerente de iniciativas tecnológicas para el sector público de Microsoft.

“Un gobierno electrónico es la suma del gobierno abierto y tres pilares: transparencia, participación y colaboración. No es tecnológico, es político”, analizó Carlos Brys, director de Modernización de la Gestión y Gobierno Electrónico de Misiones. “La tecnología no sólo forma parte de la agenda sino que también suma en términos electorales. Lo he visto en muchas mediciones”, agregó Alejandro Prince, presidente de Prince & Cooke.

En las recientes jornadas nacionales del Tecnap 2012 que se realizaron en el Centro de Convenciones de Villa La Angostura que analizaron en detalle los conceptos que ayudan a razonar y comprender a un fenómeno creciente y dificultoso de visualizar. Es un proceso fuerte que avanza y que de a poco se va diferenciando de lo que hace un tiempo se planteaba al término digital como un simple apellido que asistía al sector estatal de turno. Ya no se habla de un cambio tecnológico sino de una herramienta que revoluciona a la sociedad y a su vez, intenta exigir a la política tradicional a transformar sus históricos objetivos y métodos. “Cuando esta política incorpore los valores de la sociedad del conocimiento, ofrecerá dirigentes abiertos y plurales que aceptarán a los mejores, que buscarán el consenso en sus propuestas. Además, sus logros estarán permanentemente evaluados por estos métodos. Antes, la mejor política era la que ofrecía el mejor control, la domesticación de la sociedad. En el futuro, será aquella con capacidad para descubrir y potenciar las riquezas. Para esa concepción que viene naciendo, el progreso de cada uno es causa y progreso de los demás. Y si esto no sucede, habrá un quiebre entre lo político y lo social”, evalúa Aguiar.

“Antes parecía que digital era importante sólo para el estar conectado. Ya no me interesa estar enchufado como objetivo final sino como algo necesario. Con la tecnología no se come, no se educa. Ayuda, pero es un tema de voluntad política y también de valores de la sociedad”, analizó Prince. En una trama como esta, el gobierno electrónico parece haber condescendido su lugar al concepto de gobierno abierto. No es suficiente digitalizar la información, sino mostrarla a la comunidad. En Argentina, sólo Misiones y la ciudad autónoma de Buenos Aires progresaron en este sentido. “Tenemos que encontrar aquellos datos de interés común que puedan ser explotados por la sociedad”, explicó Brys. Además se busca que esta información pueda ser reutilizada y enriquecidos por la propia sociedad. ¿Cómo? “Que estén vinculados, hechos para que robots informáticos puedan unirlos y mezclarlos para generar nuevos beneficios”, detalló Brys.

Un ejemplo claro de este horizonte es lo que le sucede a un ciudadano que quiere sacar la licencia de conducir. “Muchas veces hay que hacer un peregrinaje por oficinas públicas y hasta aprender la lógica de la administración estatal, que no es natural al ciudadano común. Después de todo eso, hay que dar con el trámite y resolverlo”, graficó Brys. ¿El horizonte que plantea Brys? A partir del gobierno abierto y la liberación de los datos, generar que las máquinas sean capaces de interpretar y contextualizar esos datos. Repensar los datos para vincularlos a la red. Así, con sólo poner algunas cuestiones básicas en un buscador de Internet podría encontrar no sólo los detalles y requisitos para hacer el trámite sino hasta el mapa gráfico de donde realizarlo o un teléfono para sacar un turno. Así ejemplifica a un gobierno abierto. “El final de esta historia debería ser el resultado de la integración de todos los actores. Que con sólo consultar a través de un teléfono inteligente se pueda conseguir todo el servicio necesario para hacer un trámite”, cierra Brys.

“En los próximos 20 años, tres grandes tendencias van a impactar en los sistemas gubernamentales del mundo. En primer lugar, una cultura política e institucional más exigente. También una disolución de lo digital como medio, con el retorno a los fines sustanciales de la política. Esto es que el conocimiento no está en las máquinas sino en la gente, que es la que puede resolver las herramientas. Y, finalmente, nuevos imperativos ético-políticos de una sociedad emergente. La podemos reconocer por el respeto al otro y la integración de lo diverso. Lo mío ya no es suficiente. Las estructuras cerradas mueren”, graficó Aguiar.

El concepto del nuevo funcionario que forzará la nueva sociedad del conocimiento suena a lejano, aunque la reciente historia tecnológica del mundo rebasa de ejemplos sobre cuestiones que asomaban como futuristas y se convirtieron en rutina al poco tiempo. Un avance pareció darlo en 2010 el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, cuando quedó atrapado en Nueva York tras participar de la Cumbre Nuclear debido a la erupción de un volcán. “Gobernaré Noruega desde mi iPad”, lanzó. Sin quererlo, le puso un ejemplo al estilo del nuevo funcionario.

“Estamos ante una nueva realidad y, en este contexto, hay que reimaginar al funcionario público”, explicó Rodríguez, de Microsoft. Algunos ejemplos asustan. Taylor Wilson tiene 17 años y es asesor del departamento de Energía en Fusión Nuclear de Estados Unidos. En otro lado del mundo, Marco Casalan se certificó como ingeniero Microsoft desde Macedonia. “La brecha digital se está achicando. La capacitación que se hace está impactando. Con este tipo de cosas, el próximo Mark Zuckerberg (fundador de Facebook) ya nació”, dijo. Y agregó: “Esto demanda presión sobre el funcionario, que está obligado a cambiar. Hay que entender al ciudadano y por eso empieza a integrar redes sociales con herramientas de productividad, utiliza otros dispositivos en la oficina y colabora más allá de su departamento. Entiende la demanda de los ciudadanos”.

Las redes sociales comenzaron a marcar agenda en la política y la rutina de la administración. En Argentina hay 6 millones de usuarios de Twitter y 12 millones de Facebook, casi la mitad de la población nacional. “La tendencia es a utilizar estos medios para saber qué opina la gente. Pero las personas no dicen lo que piensan sino lo políticamente correcto. Por eso dentro de los gobiernos se busca capturar esa información pero no pidiendo participación sino monitoreando. De hecho, muchas encuestas ya se manejan vía Twitter y Facebook”, indicó Rodríguez, de Microsoft.

La mayoría de los especialistas coincide en que uno de los principales problemas que encontrará el objetivo del gobierno abierto y electrónico es el de recursos humanos. “En la parte de hardware y tecnología estamos bien. Pero estamos al horno con el personal. Necesitamos dar un paso adelante”, advirtió Pedro Janices, director nacional de la Oficina Nacional de Tecnologías de Información (ONTI). “Nos hace falta muchísima gente”, remarcó Aguiar.

“En un caso ejemplo de que una provincia se informatice completamente, necesitas un 2 por ciento de empleados que se especialicen en esto. Pero no hay. Hacen falta carreras cortas. Si el plan Conectar Igualdad está entregando 3 o 4 millones de máquinas por año, significa 3 o 4 millones de incidentes por mes y alguien tiene que solucionarlos. Y requiere de personal localizado. Cada provincia tiene que generar su recurso humano. Es un problema mundial que no se soluciona salvo a largo plazo”, ejemplificó Prince.

Aguiar contó un caso testigo de la problemática: el de Goya, Corrientes, un pueblo de 100 mil habitantes y sin universidades. El intendente no tenía otra reelección y quería hacer algo por el futuro. Aconsejado, se contactó con uno de los mejores lugares de enseñanza en cursos cortos, que brindan una tecnicatura en informática que dura tres años pero que full time puede hacerse en un año y medio. El primer lunes de febrero de 2011, con el calor de Goya, 135 chicos comenzaron un curso gratuito durante todo el mes. A las dos semanas dejaron 35. El resto rindió el examen final y 25 de ellos consiguieron la posibilidad de hacer el curso por “orden meritocrático absoluto” con todo pago por el intendente de Goya, que es la que menos presupuesto tiene en toda la provincia. Hoy se están por recibir. “Esto es diez veces más de los que se reciben un Ushuaia, que sí tiene una facultad. La idea es que trabajen en Goya y que no se vayan. Si lo pudo hacer un intendente que no tiene guita, ¿por qué no el resto?”, explicó Aguiar.

Más allá de la especialización, otro de los grandes desafíos de la incorporación de la tecnología en los ámbitos públicos es el rechazo de mucha gente a las nuevas TIC.

“Aquellos que no son nativos y se ven forzados a incorporarse en este mundo tienen una repulsión. Tienen miedo a lo desconocido, a lo que no forma parte de las estructuras que manejan desde hace años. Pero la tecnología no es enemiga. Jamás va a reemplazar al ser humano, es una herramienta más para ayudarlo a hacer su trabajo de la mejor manera posible”, indicó Marcelo García Márquez, asesor externo de la Dirección Nacional de Gestión de Calidad Turística del Ministerio de Turismo. “El factor humano hace la diferencia”, remarcó Rodríguez.

Tanto los especialistas teóricos como los prácticos coinciden en que la gran clave de esta revolución es la innovación. Esta es una variable que no depende de las estructuras y hasta no necesariamente del conocimiento técnico, pero que marca el horizonte de la irrupción de las nuevas tecnologías y su relación con la nueva sociedad del conocimiento.

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas