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Esclavizaban a 16 misioneros en una plantación de Entre Ríos

Fueron detectados en un operativo de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), el organismo nacional tenía presunción de trabajo en pésimas condiciones y salió a detectarlo. Encontraron así a 16 misioneros trabajando en una plantación de eucaliptos, a unos 15 kilómetros de la ruta nacional Nº 14, en la ruta provincial Nº 130, en el tramo entre Colón y Villa Elisa, en Entre Ríos, en una empresa que tercerizaba para una firma española.

Con condiciones de “insalubridad y precariedad” en su hábitat cotidiano, sin energía eléctrica ni baños; trabajando de sol a sol los siete días, y sin las más mínimas condiciones de seguridad. Así se encontraban los trabajadores en el contexto descripto por los inspectores de la Afip en un campo de eucalyptus sobre la ruta 130. Los funcionarios calificaron a las condiciones como “de hacinamiento”, donde “ninguna persona podía vivir” e “impactante” por “el escenario desagradable”.
 
La amenaza se conoció unos días atrás cuando los inspectores se toparon con un grupo de trabajadores que vivían en condiciones infrahumanas y se aseguró que se darían a conocer los detalles, aunque el marco estaba confirmado: en Entre Ríos también se detectaba trabajo esclavo.



Cerca del mediodía de ayer se difundieron, desde la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), las elocuentes imágenes que responden a condiciones de trabajo decimonónicas, a todas luces inadmisibles, y que ni a la imaginación de Mario Vargas Llosa se le hubiese ocurrido en su último libro; “El sueño del Celta”.



Se pueden ver casillas de chapa donde vivían hacinados como en conejeras unos 16 trabajadores; una letrina algo alejada poco menos que indigna, sólo cubierta por un nylon negro, a cielo abierto y junto a un bosque de eucaliptus; un precario espacio de sombra constituido por unos débiles troncos y el mismo nylon desplegado con ostentación de techo; sin perjuicio de las “extremas condiciones de insalubridad y precariedad”, ya que todo se da sobre el piso de tierra propio de la plantación, según el detalle de la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social, órgano de inmediata jerarquía al del interventor, Ricardo Echegaray.



La inspección llegó hasta Colón, donde pudo comprobar en un control de empleo registrado que trabajadores rurales se desenvolvían en un asentamiento muy precario, a las órdenes de la firma Movifor SRL, “empresa contratada por una firma de capitales españoles dedicada a la explotación forestal, y que exporta casi en su totalidad a través de su controlada”.



El relato continúa afirmando que los trabajadores no contaban con luz eléctrica y aseguran los inspectores que las condiciones eran iguales o peores a las de los peones rurales descubiertos en el Paraje Monte del Rosario, en Córdoba, que generó un gran revuelo semanas atrás.



Lo de Entre Ríos, para la Afip, se “trata de un nuevo caso de trabajo ilegal y condiciones laborales infrahumanas en un establecimiento dedicado a la explotación forestal, ubicado en Colón, Entre Ríos. Esta mañana (por el jueves), el fisco presentó la denuncia penal en el Juzgado Nº 1 de Concepción del Uruguay, a cargo del juez Gustavo Pimentel”, se afirmó en un comunicado.



Condiciones


El Diario de Entre Ríos mantuvo entrevistó a Carlos Alberto Sánchez, director General de Recursos de la Seguridad Social de la AFIP, quien comparte el tridente de poder inmediatamente inferior a Ricardo Etchegaray con la entrerriana María Siomara Ayerán (en Aduana) y Ángel Rubén Toninelli a cargo de la Dirección General Impositiva.



Sánchez expresó que se aún se encuentran desarrollando acciones y que quedaron cabos sueltos que intentan atar.



–¿Se llega a esta plantación a través de alguna denuncia de empleados o testigos?


–La Regional Paraná, en sus tareas habituales de investigación, tenía presunciones de trabajo no registrado y salió a buscar de acuerdo a su agenda de trabajo. Una vez que estuvieron en el predio se toparon con condiciones de trabajo infrahumanas de quienes podaban los troncos. Y como todo funcionario público tienen la obligación de denunciar un delito cuando lo advierte. Inmediatamente se le dio curso al Ministerio de Trabajo. En este caso el juez deberá definir cuáles son las condiciones y demás circunstancias futuras. Nosotros estamos abocados a determinar y comprobar que los empleados estén registrados y que esa registración cumpla con la requisitoria de ley.



–¿Cómo evalúa la situación de los trabajadores en cuanto a su vulnerabilidad social y humana?



–La verdad que cualquier descripción de la situación que uno haga no se compara con la impresión que dejan las fotos. Me impactaba sólo mirar estas imágenes.



–¿Movifor SA trabajaba para Iberpapel, única empresa forestal de capitales españoles asentada en Colón?



–Nosotros estuvimos en una empresa que se dedica a la explotación forestal y a la comercialización de este producto en el mercado. En la plantación lo primero que tenemos es el relevamiento que asegura que trabajaban para Movifor SA, y estamos trabajando para determinar las distintas responsabilidades.



–¿Existiría solidaridad en la responsabilidad entre ambas empresas en estos casos?



–Existe una responsabilidad cuando se terceriza la tarea. Ambas empresas tienen las mismas obligaciones, y la contratante tiene que asegurarse que las condiciones de trabajo sean, como mínimo, igual a las que ofrece para los propios empleados de su nómina. Se inició una etapa de investigación, una etapa de operativa donde se cristalizan acciones y después vienen las conclusiones.



–¿Las empresas tiene residencia en la Argentina?
– Lo que hasta ahora tenemos son empresas que tienen razón social y asiento y en la Argentina.



–¿Realizaron una denuncia de índole penal?
–En este caso nosotros tenemos que asegurar la pretensión fiscal que nos moviliza, pero si el delito supera los 20 mil pesos estamos en condiciones de efectuar la denuncia penal, por un delito conexo que encontramos cuando fuimos a buscar el objeto de nuestro trabajo.



–¿Los 16 trabajadores estaban registrados?
–Hemos detectado que cuando se desarrollan estas tareas, con mano de obra intensiva, siempre existe una empresa principal que realiza las explotaciones y una segunda que sobre la que se terceriza el empleo, la que tiene a cargo los empleados, como un principio que intenta disolver la responsabilidad. En este caso si había empleados registrados entre los 16.




Al margen



– “Días atrás pusimos en conocimiento de la Justicia los hechos detectados en una explotación agropecuaria y ahora lo hacemos con estas empresas dedicadas a la explotación forestal y exportación de maderas”, aseguró Echegaray y agregó que en ambos casos “utilizaron la tercerización de los trabajadores en manos de una empresa de servicios eventuales”.



En el procedimiento participó también personal de la Dirección Provincial del Trabajo, dependiente de la Secretaría de Trabajo de la provincia de Entre Ríos y agentes de la Policía Provincial.




Misioneros, de sol a sol y todos los días



Cuando los inspectores de la AFIP Entre Ríos y los del Ministerio de Trabajo llegaron a la plantación ubicada en la ruta 130, a 15 kilómetros de la ruta 14, en el tramo que une las ciudades de Colón con Villa Elisa se encontraron con un espectáculo dantesco.



Los había llevado hasta allí las incongruencias que se percibían en las declaraciones de los empresarios y lo que figuraba en las actas que trabajan –en horas– los 16 empleados que tenían el alta temprana en orden y estaban inscriptos bajo la tutela de Movifor SA, una empresa que tercerizaba el personal de base para el trabajo en el monte, y de la que no se pudo obtener ayer mayor información.



La primera sorpresa para los hombres que lidera Daniel Tortore, titular de la delegación de la AFIP en Entre Ríos, era que todos habían llegado de misiones y tenían un promedio de 30 años de edad, y que la remuneración denunciada no se condecía con las 12 horas diarias, de lunes a domingo, que éstos realizaban con la sierra y el hacha. Al menos, el día de franco lo trabajaban y el mediodía libre también, por lo que su remuneración debía ser mayor a la expresada, sobre todo teniendo en cuenta que existe el factor de productividad.



Pero además había otros delitos y contravenciones. “Estamos hablando de un trabajo de tala de árboles de bosques implantados, con algún riesgo”, reflexiona Tortore, para agregar que “ninguno tenía casco, a nadie se lo vio con botas, y todos estaban en ojotas, sin guantes, sin arneses. Pero además, el cocinero tenía toda la carne colgada a la intemperie, de un hilo, porque no tenían heladera ya que no había energía eléctrica. Los baños eran denigrantes, dormían en unas casillas de techo de chapa, como conejos, un escenario que para cualquier persona resultaría un total desagrado”, reseñó el funcionario.



El director dice que la pregunta que hay que hacer es “¿Por qué todos ellos eran de la provincia de Misiones, trabajando 12 horas los siete días, por una cifra tremendamente baja, cuando se supone que en Entre Ríos hay personal especializado para llevar adelante ese trabajo? Vamos a llegar a la verdad, le aseguro”.



Aunque las autoridades no lo afirman, fuentes aseguran que se trabaja para determinar para quién correspondería el trabajo que se realizaba en esta plantación ya que estima que Movifor SA lo realizaba para varias empresas, incluida la de capitales españoles con sede en Colón.



Fuente: www.eldiario.com.ar 



 

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