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POSADAS

Estuvo prófugo cinco años, lo atraparon y ahora lo juzgan por un homicidio

Un joven de 28 años que está acusado de haber matado a otro muchacho en el barrio Prosol II de Posadas en la madrugada del 10 de octubre de 2003, comenzó a ser juzgado este miércoles por el Tribunal Penal 2 de Posadas. El imputado estuvo prófugo hasta el año pasado. Durante su indagatoria negó el hecho y sufrió una descompensación.




Un albañil de 28 años se sentó ayer en el banquillo de los acusados para responder por un homicidio que cometió en la madrugada del 10 de octubre de 2003 en un bar-pool del barrio Prosol II, en Itaembé Miní. El caso se demoró en llegar a juicio porque el imputado, Aníbal Franco, estuvo prófugo hasta el 8 de junio del año pasado, cuando fue capturado por policías de la División Homicidios.



 



Franco aceptó ser indagado por los camaristas Alfredo Escribano, Roque González y Juan Enrique Calvo. El muchacho contó que esa noche retornaba de una changa cuando se encontró con un conocido apodado “El gordo” y su hermano Francisco, quienes lo invitaron a jugar al pool en un bar de la zona conocida como “Ciudad Oculta”, en el barrio Prosol II.



 



El imputado dijo que los tres tomaron vino esa noche y jugaron un campeonato de pool junto a una decena de personas. “Se jugó en parejas y también en forma individual. En un determinado momento hubo un problema entre un muchacho de apellido Bejarano y Miguel Ángel Zalazar”, quien unos minutos después murió al recibir una certera puñalada en el pecho.



 



Sobre el momento en que ocurrió el homicidio, Franco dijo que “yo estaba poniendo tiza en el taco de pool cuando noté que hubo algunos empujones, Zalazar se vino encima mío y me agarró fuerte y cayó al suelo. Entonces, con mi hermano y ‘El Gordo’ nos retiramos”, dijo escuetamente.



 



Franco se descompensó y el Tribunal suspendió por un rato la indagatoria para que el joven sea asistido, ya que su esposa dijo que tiene problemas cardíacos.



Sin embargo, los testigos que presenciaron la agresión dijeron que Franco había tenido problemas con Zalazar durante un partido de fútbol y esa noche fue armado con un cuchillo para “arreglar” la situación.



 



El propietario del pool y su esposa fueron los que asistieron a la víctima, lo cargaron en un vehículo y llevaron al Hospital Madariaga, donde ingreso ya sin vida. Zalazar murió desangrado como consecuencia de un puntazo que le perforó el pulmón izquierdo.



 



La situación de Franco es complicada, ya que las pericias permitieron establecer que el joven apuñalado tenía 2,69 gramos de alcohol en sangre, una cantidad que lo ponía en una situación de total indefensión.



Franco cuenta con la defensa de los abogados Ricardo de la Cruz Rodríguez y Liliana Kukla, mientras que el fiscal es Rolando Oliva.



 



 

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