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Expertos recomiendan vacunar a las embarazadas contra la tos convulsa

Los expertos nacionales que integran la Comisión Nacional de Inmunizaciones recomendaron al Ministerio de Salud de la Nación vacunar contra el coqueluche o tos convulsa a todas las embarazadas a partir de la semana 20 de gestación, para que éstas les transfieran anticuerpos contra la enfermedad a los niños menores de 6 meses. Es una enfermedad respiratoria de muy fácil transmisión La indicación de aplicar una dosis de la vacuna triple bacteriana acelular surge a partir del registro de un aumento de casos en el país, tendencia que también se observa a nivel mundial.

“El coqueluche o tos convulsa es una enfermedad respiratoria de muy fácil transmisión. Es importante señalar que ni la infección natural, ni la vacuna generan defensas de por vida y por este motivo es que son necesarios varios refuerzos en el esquema de vacunación”, explicó Carla Vizzotti, jefa del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (ProNaCEI) de la cartera sanitaria nacional. A su vez, advirtió que “si bien en los adultos y adolescentes el coqueluche generalmente no produce problemas graves, estos grupos son la fuente de contagio de los niños menores de 1 año, quienes tienen una alta probabilidad de desarrollar complicaciones severas e inclusive la muerte”.



La especialista indicó que “la inmunidad que el bebé adquiere a través de la madre es una herramienta efectiva para proteger a los recién nacidos, por lo cual, junto a las sociedades científicas que integran la CONAIN, se ha decidido implementar una estrategia complementaria de vacunación para cuidar al grupo que se encuentra más vulnerable”, al tiempo que agregó, “dentro de este esquema, el Ministerio ya adquirió y envió a las distintas jurisdicciones del país 250.000 dosis de vacunas para que todas las embarazadas se inmunicen lo antes posible”.



De acuerdo a la información provista por los sistemas de vigilancia clínica del Ministerio de Salud de la Nación, en relación a los últimos 5 años, se observó que durante todo el 2011 los casos notificados de coqueluche se encontraron por encima de lo esperado.



Este panorama también se registró en países de la región como Estados Unidos, Cuba, Chile y Uruguay que –en el mismo período– tuvieron brotes de la enfermedad. En consonancia con este resurgimiento de patologías asociadas a la bacteria, informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportaron que actualmente se producen 50 millones de casos de coqueluche en el mundo y 350.000 personas mueren por año.



Según datos oficiales, en 2011 el módulo de vigilancia clínica C2 registró 1.293 casos, mientras que el módulo de vigilancia de laboratorio SIVILA confirmó 1.653 casos. Además, hasta la semana epidemiológica 39 del mismo año, fueron notificados un total de 39 casos fatales asociados a coqueluche, siendo los menores de 2 meses el grupo más afectado, representando el 74,36% del total de los fallecidos.



La actual recomendación de vacunar con triple bacteriana acelular a mujeres embarazadas a partir de la vigésima semana de gestación o -en el caso de que no se hayan vacunado en ese período- después del parto, se fundamenta en que del total de lactantes fallecidos, el 92% no había recibido ninguna dosis de vacuna ya que no le correspondía por su edad.



Cabe destacar que la medida sugerida por los expertos nacionales de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Buenos Aires (SOGIBA); de la Federación de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FASGO); de la Asociación de Perinatología (ASAPER); de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP); la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP); la Sociedad Argentina de Infectología (SADI); la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero (SLAMVI) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que integran la CONAIN, se encuentra en línea con las medidas adoptadas otros países de la región que también han implementado la estrategia de vacunar en el embarazo para proteger a los lactantes pequeños, tal como lo avala el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.



Además de la estrategia de vacunación complementaria para embarazadas, desde la cartera sanitaria a cargo de Juan Manzur, también se solicita a los equipos de salud mejorar y controlar las coberturas de vacunación del Calendario Nacional, y sensibilizar la sospecha clínica, notificación y bloqueo oportuno ante la detección de signos y síntomas compatibles con la enfermedad.



En ese sentido, Vizzotti destacó que “el Calendario Nacional de Vacunación de nuestro país es uno de los más completos del mundo con 4 vacunas incorporadas que protegen contra el coqueluche, la pentavalente (a los 2, 4 y 6 meses); la cuádruple (a los 18 meses); la triple bacteriana celular (al ingreso escolar) y la triple bacteriana acelular (los 11 años, para el personal de salud que presta cuidado a niños menores de un año y a los convivientes de niños prematuros de menos de 1.500g de peso)”.



La enfermedad y sus síntomas



El coqueluche -conocido también como tos ferina o tos convulsa-, es una enfermedad respiratoria aguda altamente contagiosa que representa una de las principales causas de morbimortalidad en la niñez. Producida por la bacteria Bordetella pertussis, la infección generalmente suele ser introducida en el núcleo familiar por alguno de los hijos mayores o alguno de los padres durante el período catarral.



Se contagia a través del contacto directo con las secreciones de las mucosas de las vías respiratorias de las personas infectadas y tiene una incubación de 7 a 10 días. Los síntomas que presenta en su fase inicial son catarro con fiebre escasa o ausente, rinitis, estornudos y accesos de tos. En su evolución se observa accesos repetidos y violentos de tos que duran entre 1 a 6 semanas, con un sonido respiratorio anormal conocido como estridor inspiratorio, y la expulsión de mucosidades claras y adherentes.



En los lactantes los síntomas incluyen dificultad para la alimentación, aumento de la frecuencia respiratoria y tos; mientras que en adolescentes y adultos, los síntomas se caracterizan por tos seca intratable y de larga duración.



Si bien es una enfermedad prevenible a través de la vacunación, las coberturas de vacunación por debajo de los niveles óptimos, la pérdida natural de anticuerpos posvacunación y la falta de inmunidad duradera luego de la infección natural son factores que colaboran con su propagación.



La neumonía es la causa de la mayoría de las muertes por coqueluche, así como complicaciones menos frecuentes como convulsiones, encefalopatías, sobreinfecciones bacterianas y afecciones asociadas a los efectos de presión por la tos paroxística severa.




 

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