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Fútbol: San Ramón, la historia del Bayern Múnich de San Vicente

En la localidad de San Vicente de nuestra provincia, el equipo de San Ramón es revelación en la Capital Nacional de la Madera. Y no sólo por su fútbol: amantes del Bayern Múnich de Guardiola, juegan con la camiseta roja del equipo bávaro. Nuestro goleador se cree Lewandowski, je, bromea el DT.

Se anotaron sobre la hora en torneo. Hicieron un buen rejunte en el barrio, el San Ramón, y se largaron a la cancha. Dieron el batacazo en la Liga del Nordeste Argentino. En su primer año de vida, pasaron por arriba a los equipos de San Pedro, 2 de Mayo y a los de San Vicente, su tierra, la sede de la Fiesta Nacional de la Madera. Y no les sobró nada. Al punto que, en semifinales y por problemas de laburo, con suerte llegaron a 11 gracias a que el técnico atajó… Fueron campeones y se ganaron, pariendo, la plaza en el Federal C.

En la creciente localidad de casi 60.000 habitantes a 190 kilómetros de Posadas nacida entre aborígenes, no dejan de sorprender. Y no por su buen fútbol sino por su apodo informal. Al pujante San Ramón lo llaman… El Bayern Múnich de San Vicente…

“Los equipos del barrio siempre se destacaron por los colores rojo y blanco. Tuvimos que salir a comprar camisetas para participar y un auspiciante del barrio, que ahora se mudó a Paraguay, colaboró con la mitad de la primera muda. Mi papá puso el resto. La elegimos entre todos. San Vicente es muy futbolero y acá vivimos mirando fútbol. Todavía teníamos el Bayern Múnich de Guardiola en la cabeza. Era un gigante de Europa y nos gustaba. Decíamos que era el mejor de todos. Entonces…”, explicó el orígen de la particular indumentaria Marcelo Kleñuk, el entrenador del elenco que arrancó la Zona 2 de la Región Litoral Norte con un 0-3 en Santo Pipó ante Sporting y que, este fin de semana, revirtió la historia en casa con un 3-0 a Deportivo Irigoyen de Apóstoles en una realidad bien lejana al súper líder de la Bundesliga, Bavaria, el Allianz Arena y a Jupp Heynckes, su director técnico.

“En este Federal C es meritorio lo de San Ramón. Desde la Liga le dieron muchas vueltas para darles el aval y dejarlos participar. Ellos, encima, recién se están formando como institución. Si bien ganaron su Liga, participaron como invitados porque todavía son un conjunto bien de barrio. Ahora les está por salir la Personería Jurídica…”, puso blanco sobre negro Cristian Silva, del sitio especializado MetaGoles, para explicar la particular situación del ‘otro Bayern’. “Acá somos todos trabajadores. Yo tengo un mercadito ‘que no es gran cosa’. Me da una mano mi vieja, que tiene una mueblería. En nuestro equipo hay albañiles, vendedores de cerveza, gaseosas, ambulantes. Entrenamos en sus descansos: de 13 a 15 y de 21 a 23. Después juntamos dinero entre todos, con locros, polladas, y pusimos el abono a los tres partidos de local a 120 pesos”, acota Kleñuk. Y agrega. “Además, como no tenemos cancha, hacemos de local en la de Alumnos Escuela 453, que no tiene tribuna. Antes del partido posteamos, pusimos el alambre, macheteamos los alrededores. Entonces la gente entra directamente con su auto o se trae una sillita, una reposera, una lona… Cobramos 50 pesos la entrada y se recaudaron como 13 mil mangos. Estamos recontentos. Por suerte, la Municipalidad nos ayuda con los traslados de visitante”, cuenta el coach desde su casa sin señal, rodeado de selvas, saltos y naturaleza pura, allá por el kilómetro 960 de la Ruta Nacional 14. Ya lo cantaba Alberto Tito Salinas en el Himno de la ciudad: “Entre árboles y plantas / de la tierra misionera / surge al mundo San Vicente / Capital de la Madera…”.

Para este certamen de 353 equipos que otorga 16 ascensos al Federal B, San Ramón varió mucho con respecto al equipo campeón de la Liga del Nordeste, y su DT reconoció que “de los campeones quedaron solo ocho, y se sumaron 17 jugadores nuevos. Armamos una especie de seleccionado de la liga: incorporamos a cinco jugadores de Sol de América, dos de Ex Alumnos 453, otros de la liga municipal, un muchacho de San Pedro, y ahora dos jugadores de San Martín de 25 de Mayo“. Eso sí, ni un Hummels ni un Müller ni siquiera un germano cerca… “Tenemos a Brian Hepner y a Daniel Schunke, familiar del defensor de Estudiantes. Es lo más alemán que hay en el grupo, je. Después son todos criollos o alguno con sangre brasileña”, bromea Kleñuk, quien destaca la experiencia de Alberto Javier Roballo, de 35 años, con experiencia en Oberá, Olimpia y Rosamonte, a quien tuvo que convencer para que tire unos partidos más de carrera. Y eso que apenas tiene un añito más que Robben y Ribery…

El camino es largo. Como de San Ramón a Múnich. Pero el sueño no se detiene. Y mucho más si viene acompañado de victorias (esta vez, con la pilcha azul alternativa). “Se me ponía la piel de gallina. El barrio se despertó contento. Nos levantamos y las radios hablaban de nosotros, de la dirigencia. Somos un grupo de 30-35 tipos que se mete fichas para hacer las cosas bien. Y nos sobra confianza. Que Dios nos oiga y que nos conozcan en Alemania. Los muchachos bromean en el grupo de Whatsapp. David de Olivera, el arquero que ataja con la camiseta del Real Madrid, se agranda y dice que es Manuel Neuer porque terminó con el arco invicto; Josías Ferreira, que metió un doblete, jura que es Robert Lewandowski; y Amaro Rodríguez, que hizo el tercero, asegura que es como Jerome Boateng, je”.

La semana próxima, en Oberá frente a Mojomí volverán a jugarse el honor del barrio como si fuera la Champions. Y, seguramente, con la roja del Bayern Munich que hoy los hace atravesar las fronteras.

Fuente: Olé.

 

 

 

 

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