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Futsal: Telecentro Tacuarí y Plastimi volvieron a empatar

Increíble y dramática. Así fue la segunda final de la División de Honor entre Telecentro Tacuarí y Plastimi jugada este jueves ante una multitud en el polideportivo de Jorge Gibson Brown.

Esta vez fue 3 a 3 por lo que el sábado, a las 21, disputarán el tercer y definitorio partido en el mismo escenario de la avenida Cabred.

Lo ganaba Plastimi, lo empató Telecentro y 1 a 1 se fueron al descanso. Lo pasó a ganar el equipo telefónico, pero la reacción plástica lo puso a tiro del título, 3 a 2, hasta que llegó la increíble jugada del final, cuando Jorge Vera, de arquero-volante, envió un potente remate frontal que “peinó” Briñóccoli y vulneró a “La Bruja” Mattos, desatando un loco festejo por el empate.

Alexis Tuzzes (2) y Sandro Antiveros marcaron para los actuales campeones, mientras que Galeano y Bruno Briñóccoli (2), el segundo de cabeza a 10 segundos del final, anotaron para Telecentro.

Una cosa de locos

Una serie final histórica e inolvidable es la que protagonizan Plastimi y Telecentro Tacuarí. Tras la igualdad 2-2 de la ida, anoche los telefónicos lo igualaron a ocho segundos del final y forzaron al tercer juego, que será el sábado desde las 21 en el club Brown. El Torneo Apertura 2018 se niega a terminar y, ante la imposibilidad de hacerlo, promete un choque histórico para el juego definitivo.

Como pocas veces antes, la paridad volvió a quedar demostrada en la nueva igualdad, esta vez 3-3, aunque con dos minutos finales que fueron, literalmente y por más trillada que sea la frase, para el infarto. Y ni que hablar del resto del partido, una marea de emociones que marcaron la noche del jueves.

La cosa arrancó fea para Telecentro tras un error en la salida del arquero Hernán Clavero que capitalizó Alexis Tuzes, pero enseguida Jorge Galeano se encargó de poner el 1-1 y calmar los ánimos de la fanaticada telefónica. Hubo chances para los dos pero, si no fuera por la vigencia del gigantesco Eduardo “Bruja” Mattos en el arco azul, los primeros veinte minutos podrían haber sido de Tacuarí.

En el complemento la tónica del juego fue “in crescendo” junto con el cronómetro. A los 5, Bruno Briñóccoli cortó un pase en el medio y definió para el 2-1 que parecía inesperado, ya que en la segunda etapa Plastimí se paró mejor y dominó el juego. Sin embargo, sólo dos minutos después, Sandro Antiveros disparó, el balón se desvío y no hubo nada que hacer para Lucas Szychowski. 2-2.

El final fue épico, mágico, de película. Para sufrirlo. Y para disfrutarlo. Cuando faltaban apenas 1’10” Tuzes volvió a aparecer para marcar el 3-2 que parecía entregarle el tetracampeonato a Plastimí. Cualquiera diría que el partido estaba liquidado: a Plastimí no es fácil hacerle un gol y, mucho menos, con el apuro del reloj. Pero entonces, lo mejor que tiene el deporte y, en particular, el fútbol de salón. La famosa dinámica de lo impensado. Faltaban sólo 8 segundos y Jorge Vera, devenido en arquero volante, se hizo cargo de la última bola, se arrimó a la mitad de cancha y disparó. Fueron milésimas de segundo, pero pareció una eternidad. El bombazo iba a morir en las manos de Mattos, pero Briñóccoli, en su noche, lo desvío y la mandó a la red. Cuál si fuera el tango, aunque esta vez a Telecentro sí lo salvó “el tiro del final”.

Bajo el aplauso de un Brown atragantado de emociones, los dos equipos se dijeron adiós hasta el próximo sábado, a las 21, cuando jueguen la tercera y última final de una serie que promete quedar registrada como una de las más parejas en la historia del salonismo posadeño.

 

Fuente: Sólo Futsal.

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