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CULTURA

“Gila”, en el recuerdo

El humorista español Gila falleció un 13 de julio de 2001, en Barcelona. Formó parte del recuerdo incluido en las “eremérides” del cómico “binacional” Rulo Espinola en las mañanas informativas de C6Digital conducido por el periodista Emilio Lattes.

Nació en el distrito de Tetuán de Madrid y posteriormente se crio con sus abuelos en el barrio de Chamberí. Huérfano de padre, pues falleció antes de que él naciera, y con dificultades económicas en su hogar, abandonó los estudios a los 13 años. Su primer trabajo fue de empaquetador de café y chocolate, y después, de aprendiz de pintor de coches; de allí, pasó a trabajar a los Talleres Boetticher y Navarro, en donde alcanzó el cuarto grado de aprendiz. Compatibilizó sus trabajos con estudios de dibujo lineal en la escuela nocturna de Artes y Oficios. Después de la guerra, al salir de la cárcel, fue fresador en Construcciones Aeronáuticas SA (CASA), en Getafe.

Al estallar la Guerra Civil, como militante de las Juventudes Socialistas Unificadas, se alistó como voluntario en julio de 1936 en el Quinto Regimiento de Líster.

El modo más frecuente de expresar su humor era mediante diálogos figurados (en realidad, monólogos) al teléfono, cuyo costumbrismo ingenuo tocaba a veces con el surrealismo. Cabe destacar que no utilizaba palabras malsonantes o polémicas. En sus fingidos diálogos telefónicos, tenía una muletilla que se ha hecho famosa: “¡Que se ponga!”.

Falleció en 2001 en Barcelona, a causa de una insuficiencia respiratoria debida a una enfermedad pulmonar crónica que sufría.3

(Fragmento Biografía extraído de Wikipedia)