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POSADAS

Historia de la Iglesia Católica en Misiones 1609-2016 se presentó en el Instituto Montoya

La obra se compone de dos tomos disponibles en la Librería Ediciones Montoya. La conformación del espacio misionero es uno de los más singulares procesos históricos llevado a cabo en los inicios de la conquista y colonización de América, en una vasta área poblada por diferentes etnias originarias, entre las cuales sobresalieron los guaraníes. Con ellos la Iglesia Católica, principalmente a través de los jesuitas, llevó adelante la experiencia evangelizadora en las reducciones, de donde proviene nuestro nombre de “Misiones”. 

A nadie escapa la importancia que desde ese momento adquirió la presencia de la Iglesia en estas tierras, que en la perspectiva del padre Antonio Ruiz Montoya, llevó adelante “La conquista Espiritual”.

Transitar ese camino desde sus inicios hasta el presente es lo que se propuso la Profesora Alba Celina Etorena de Freaza, egresada, ex docente y ex investigadora de esta Casa de Estudios quien con gran satisfacción presentó su obra Historia de la Iglesia Católica en Misiones 1609-2016, culminada en adhesión al 60 aniversario de la creación de la Diócesis de Posadas. Se compone de dos tomos, el primero aborda desde los tiempos españoles hasta la reorganización 1609-1957; el segundo, las Diócesis de Posadas, Iguazú, Oberá y la Eparquía Ucraniana hasta el año 2016.

El acto se llevó a cabo el viernes 15 de diciembre en el Aula Magna de la Sede Central del Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya. Fue presidido por el Obispo de la Diócesis de Posadas Monseñor Juan Rubén Martínez; la autora del libro; acompañados por la Rectora del ISARM Magíster María Eva Lescano de Borkoski; la Vicerrectora Profesora Natalia Kuperman; la Secretaria Académica Licenciada Silvia Zuzaniuk; la Rectora de la Universidad Católica de las Misiones Magíster Ana Foth; el Doctor Jorge Falero en representación de la Universidad Católica de Santa Fe; Directores de Formación Inicial, Coordinadores de carreras, profesores de la casa, ex docentes, sacerdotes, agentes pastorales e invitados especiales. 

Al inicio habló la Rectora Magíster Lescano de Borkoski, quien reconoció el valor de la colaboración de todo el equipo de profesionales que acompañó a la autora para lograr esta publicación, destacó “tiene mucho esfuerzo personal de (la Profesora) Liliana (Rojas) este trabajo que hoy podemos presentar desde su compromiso con la temática, desde su compromiso académico, ha trabajado exhaustivamente para que hoy podamos concretar el proyecto. Muchas gracias también al equipo de diseño institucional […]  (quienes) sin medir esfuerzos trabajaron para que esto se concrete durante el año 2017.”

Por su parte, la Licenciada Liliana Rojas, Directora de Promoción, Investigación y Desarrollo del ISARM, presentó la biografía de la escritora e investigadora y destacó su compromiso desde hace varios años en la preparación de esta obra, relató cómo surgió la presente publicación.

“[…] El Montoya a través del Centro de Investigaciones Históricas Guillermo Furlong, que sea tiene 41 años de existencia, ha producido en esta larga trayectoria una enorme cantidad de trabajos (sobre los guaraníes en general y sobre las reducciones jesuíticas) […] preparados justamente para que se logre es la transposición del conocimiento científico a las aulas de nuestras escuelas sobre todo a las de nivel medio.

Pero la historia de las reducciones jesuíticas en nuestra región es larga, ya lleva 400 años, y las misiones jesuíticas constituyen en realidad el punto de partida o el inicio de los 400 años de historia de la presencia de la Iglesia Católica en la región. […]

Teníamos una deuda enorme pendiente, mucho trabajo sobre las reducciones jesuíticas pero, sin un relato que dejara testimonio justamente o que registrara esa intensa labor esa noble labor de la Iglesia en nuestras tierras […]

Como la Iglesia acompañó no solamente la tarea de evangelizar si no en la de trabajar por el otro en la atención de un enfermo, a un herido en la guerra […] y por sobre todas las cosas la atención educativa.

Y creo que es uno de los factores más importantes que tiene cuenta la autora en esta obra que hoy presentamos. […]”

La Licenciada Rojas, detalló aspectos vinculados a la publicación.

“La profesora Etorena (autora de la obra) ha puesto muchos años de su vida en recopilar material y en seleccionarlo, en redactar, a tal punto que en la década del 90 dijo «basta hasta aquí llego».

Terminó el trabajo, y comenzó a hacer copias que fueron repartidas en algunas bibliotecas, en algunos reservorios. Ella decía aquel que le interesara un tema sobre la Iglesia que consulte estas copias hasta se hizo incluso una presentación,  de la obra. […]

El año pasado en una conversación con el Representante Legal el Doctor Jorge Luengo y la Rectora Magíster María Eva Lescano se retomó el tema. La cuestión era saber si la autora estaba dispuesta a volver a tomar ese trabajo que dijo que ya lo había terminado y había que actualizarlo. Faltarían más o menos unas dos décadas de historia de la presencia de la Iglesia acá en Misiones y era un trabajo bastante arduo.

[…] (la autora) lo tomó con mucho entusiasmo. También encararon la tarea la Coordinadora del Centro de Investigaciones Históricas la Profesora Karina Dohmann, la Profesora Verónica Garcete y (la Profesora Liliana Rojas) […]

La idea era ofrecerle a la Diócesis de Posadas un regalo para su cumpleaños. Los 60 años de la Diócesis se festejaban en este año y la obra tenía que llegar así que le pedimos a Marcos Luft (diseñador y diagramador del libro) […] que haga un esfuerzo terrible para poder llegar con el diseño […] pudo hacerlo y con el sello de Ediciones Montoya, una tirada de 1000 ejemplares, hoy presentamos el tomo I […].”

Luego la Licenciada Rojas leyó el CV de la autora, la Profesora Alba Celina Etorena de Freaza, y esta procedió a la presentación de su obra. La contextualizó a partir de la realización del XI Congreso Eucarístico Nacional que se realizó en Tucumán el pasado año, cuyo lema fue "Jesucristo Señor de la historia". Resaltó que ese lema se aplica a la historia de la Iglesia en Misiones.

"[…] porque desde que llegaron los jesuitas en 1609, comenzaron las primeras fundaciones, todo estuvo muy relacionado con Jesucristo Señor de la historia, porque fueron ellos los que vinieron y evangelizaron, y transformaron a los pueblos guaraníes en pueblos que pasaron a formar parte de la cultura occidental y cristiana.

Fueron 30 pueblos diseminados en toda esta región en las cuales, si bien se siguió hablando el guaraní, estuvieron organizados como los pueblos europeos y fueron educados, aprendieron a leer, a escribir, las artes, las ciencias, aprendieron a desarrollar la ganadería, a desarrollar la agricultura, y todo lo que hacía al hombre europeo, Así que la transformación que se produjo en toda la región fue tan importante, que por más que después fueron expulsados los sacerdotes de la Compañía de Jesús, por más que comenzó la decadencia, […] muchos buscaron refugio en las ciudades como Asunción, Buenos Aires o Santa Fe, […] nunca en general volvieron a la selva sino que a través de los tiempos siguieron  siendo la base de la población actual del litoral tanto de Corrientes como de Misiones, del Chaco, Paraguay y Brasil. Así que esa labor cuando me plantee hacer esta historia no podía dejar de lado es por eso que empieza en el primer tomo con el primer capítulo que se refiere las misiones jesuíticas […] para rescatar a todos los sacerdotes que participaron de esa […] extraordinaria labor. […]

En el segundo capítulo se refiere a los sacerdotes que reemplazaron a los jesuitas a los franciscanos, dominicos, […] que tuvieron muchísimas dificultades pero como ellos no administraban los pueblos, su labor se reducía nada más que a lo espiritual y sin contar con el apoyo suficiente para desarrollarlo. Al final de este periodo se crea la provincia de Misiones […] 

El tercer capítulo se refiere a la época que va desde el 1810 a la guerra de la Triple Alianza, ahí nos encontramos con una situación muy difícil para las Misiones, para lo que quedaba de las Misiones, que se había disminuido terriblemente su población […] Esa situación se vio dificultada por los enfrentamientos entre Artigas y Buenos Aires, entre el federalismo y el centralismo porteño, después los unitarios, más el aporte que los gobernadores de Misiones mandaron a Don Tomás de Rocamora, a Belgrano, a San Martín, más el ataque de los portugueses en la costa del Uruguay de los paraguayos, en la costa del Paraná terminaron por destruir materialmente los pueblos, con el incendio de los pueblos […] los misioneros se refugian como peones Rurales sobre todo en las estancias de corrientes Paraguay también en Brasil en las ciudades […]

Recién se puede hablar de una reorganización de las Misiones después de la guerra de la Triple Alianza. […]

Ahí empieza […] la reorganización o la segunda evangelización. En 1875, se crea la primera parroquia qué es la de Trincheras de San José y se designan sacerdotes que venían de Corrientes dominicos, franciscanos, que no terminaron de conformar a la población de Misiones y tampoco a la Iglesia. Así es que en 1881 cuando se crea el Territorio Nacional de Misiones, fue allí cuando la Nación, el presidente Julio Argentino Roca, por decreto crea la parroquia de Misiones con cabecera en la ciudad de Posadas, eso en 1883.

Pero recién en 1898 podríamos decir que todo se organiza mejor cuando llegan la sociedad del Verbo Divino, cuando el obispo del litoral hace un contrato con la sociedad del Verbo Divino, entonces comienza la labor pastoral de esta congregación que tuvo una enorme importancia en Misiones.
Desde 1898 en que llega el primer sacerdote Federico Vogt después el padre Rademacher.

El trabajo que ellos llevaron a cabo hasta 1957 hasta que se crea el Obispado de Posadas es una tarea ciclónica. Entre las dificultades que tuvo la congregación fueron grandes […]  ellos se vieron tironeados, por un lado, por los nuevos pueblos criollos como San Ignacio, Concepción, donde la mayoría de la población era de origen paraguayo, o brasilero, o correntino; por el otro lado, por los que habían llegado desde Europa […] los polacos, ucranianos, alemanes, ingleses, franceses, holandeses, tenían una cultura religiosa muy avanzada querían tener sus sacerdotes en sus propios templos. Todo esto fue para los sacerdotes del verbo divino bastante difícil de resolver. Todo eso sucede en el primer volumen.  

Recién en 1937 se crearon 10 parroquias que se sumaron a la de Posadas y a las Vicarías de Apóstoles, Azara y Concepción. […]

En 1957 se crea el Obispado de Posadas y es designado primer Obispo […] Monseñor Jorge Kemerer. El segundo volumen abarca desde 1957 hasta la actualidad.
[…]
Explicó la conformación de las parroquias en la provincia de Misiones, la creación de la diócesis de Iguazú y la de Oberá.

En el 2001, por último […] llega Monseñor Juan Rubén Martínez […] Creo que toda […] (su) obra […] viene a coronar el trabajo que se venía realizando, no solamente porque creó numerosas parroquias tanto en el interior como acá en la ciudad de Posadas. […] Se preocupó fundamentalmente por la formación de los sacerdotes. […] Para una diócesis contar con sacerdotes propios es algo fundamental, y él que tenía experiencia en esta cuestión entonces fundó el Seminario Mayor Santo Cura de Ars […]

También se preocupó de apoyar la educación de enseñanza privada. En el instituto Pedro Goyena se creó la carrera del Profesorado para la Enseñanza Primaria […] y la formación de celadores, y así la diócesis de Posadas contó con su primera institución formadora de docentes.

También otra de las cosas que a él más le impactó fue la necesidad de recuperar la memoria histórica de los misioneros, especialmente de aquellos valores que transformaron nuestra sociedad indígena y que para él era necesario rescatar la figura en la Iglesia del padre Ruiz de Montoya y los mártires del Caaró. Es así como, cuando él apenas llega, primero transforma el Centro de Loreto en un Centro de Espiritualidad […] y este año convirtió al centro […] en un Santuario, el Santuario de Loreto.

Yo creo que la obra qué está haciendo Monseñor Martínez es de una importancia extraordinaria. 

[…] quería una enseñanza universitaria de calidad, es así como brega para la creación de la UCaMi, la Universidad Católica de las Misiones […]
La obra de Monseñor Martínez es una obra magnífica que realmente llama la atención y nos orgullece a todos los misioneros. […]
Creo que la Iglesia ha hecho mucho por Misiones, no solamente en los comienzos de su historia, sino que lo sigue haciendo actualmente.”

En el cierre del acto, Monseñor Juan Rubén Martínez, Obispo de Posadas, se dirigió a los presentes expresando su gratitud a todos los que colaboraron con la autora para que se concrete la publicación y reflexionó sobre lo que es la Iglesia. 

“Esta presentación  nos enorgullece […] No podemos vivir sin valorizar nuestra memoria, nuestra historia […] la memoria es lo que nos permite tener mayor identidad, cuando uno no sabe quién es, de dónde vino es como que vivió una especie de amnesia, […] nos hace mucho bien tener presente nuestra historia lo que hemos vivido en tantos años […]

Misiones es una región emblemática con tanta historia, con tantos siglos […]”

Agradeció a la autora por su trabajo expresando “[…] especialmente profesora, el agradecimiento al esfuerzo, y también al Instituto Montoya por toda la investigación histórica que viene realizando para nosotros, es como una clave en el camino de la evangelización […]

Los 60 años de la diócesis no se entienden sin toda esta historia […]

Ustedes saben que la palabra iglesia en el Concilio Vaticano II, que fue un Concilio fundamental en el siglo XX, […] cuando quiso denominar a la Iglesia, la denominó Pueblo de Dios, esa es la denominación matriz […] No quisieron hacer un concepto de qué es la Iglesia, sino pusieron nombres de la Iglesia: […] Cuerpo, Familia, con distintos nombres […]

La Iglesia es Pueblo de Dios […] (porque) nos pone como pueblo a todos los bautizados, en un pie de igualdad, no se quiso hacer una cosa piramidal, de jerarquía […]

Somos todos iguales en la Iglesia porque somos todos bautizados, formamos parte de un Pueblo de Dios, desde ahí hay distintas vocaciones, algunos llamados al sacerdocio, otros a la vida consagrada, otros son laicos, esto es un tema clave en lo que es la Iglesia. […] quiero subrayar que la Iglesia es el  Pueblo de Dios, […] con la palabra pueblo en el sentido sociológico, el Pueblo de Dios encarna en un pueblo, por eso de la Iglesia no se identifica con ninguna cultura, la Iglesia evangeliza en la China, evangeliza Sudáfrica, evangeliza dónde está, porque la Iglesia no se identifica concretamente con ninguna cultura, se encarna es la palabra teológica. […] ese pueblo no se lo entiende sin la historia, […] la Iglesia se encarna en un pueblo y en una historicidad. […]

No podemos entender el camino de la evangelización de la Iglesia […] sin la historia, porque nos encarnamos en un pueblo, nosotros en concreto estamos encarnados en el pueblo de las Misiones […]

Por eso es un trabajo espléndido pensarnos en este contexto […] la Iglesia como Pueblo de Dios, encarnado en esta historia de Misiones que también han trabajado […] este regalo Es maravilloso porque nos hace bien como Iglesia […].”

Al finalizar el acto la Profesora Etorena de Freaza escribió dedicatorias con la alegría de culminar una obra que sin dudas es un extraordinario e inigualable aporte a la Iglesia en la Provincia de Misiones.

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