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Hospital Escuela: destacan la importancia de la detección temprana del cáncer de mama

En el marco del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama que se recuerda cada 19 de octubre de 2017, desde el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” informaron a la comunidad sobre cáncer de mama, causas, prevención, factores de riesgo. Destacan la importancia de la detección temprana.

¿Qué es?

El cáncer es el proceso de crecimiento y diseminación incontrolado de las células. Puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo en la forma de tumores. El tumor suele invadir el tejido circundante y puede provocar metástasis en otros sitios distantes del organismo. El cáncer de mama se desarrolla en el tejido mamario.
Hay mujeres con ciertos factores de riesgo que aumentan la posibilidad de padecer cáncer de mama.

¿Quién puede contraer cáncer de mama?

Algunos de los factores de riesgo de cáncer de mama son:
Edad: Las probabilidades de padecerlo aumentan conforme la mujer envejece. El riesgo es especialmente alto en mujeres mayores de 60.
Antecedentes personales: La mujer que ha tenido cáncer en una mama tiene un riesgo mayor de padecerlo en la otra mama.
Antecedentes familiares: El riesgo de presentar cáncer de mama es mayor si madre, hermana o hija, tuvieron cáncer de mama.
El riesgo es aún mayor si ese familiar tuvo el cáncer antes de los 50 años de edad.
Ciertas alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes, como BRCA1 o BRCA2, aumentan considerablemente el riesgo de este tipo de cáncer.

Antecedentes relacionados con la reproducción y la menstruación

Cuanto mayor es la edad de la mujer al momento de su primer parto, mayores son las probabilidades de cáncer de mama.
Las mujeres que nunca tuvieron hijos tienen un mayor riesgo de cáncer de mama.
Las mujeres que tuvieron su primera menstruación antes de los 12 años tienen un riesgo mayor de cáncer de mama.
Las mujeres que entraron en la menopausia después de los 55 años de edad tienen un riesgo mayor de cáncer de mama.
Las mujeres que reciben terapia hormonal para la menopausia durante muchos años tienen mayor riesgo de cáncer de mama.
Densidad de la mama: Las mujeres cuyas mamografías muestran mayor cantidad de zonas de tejido denso respecto de otras mujeres de la misma edad tienen un riesgo mayor de cáncer de mama.
Obesidad o sobrepeso después de la menopausia: La posibilidad de tener cáncer de mama después de la menopausia es mayor en las mujeres obesas o con exceso de peso.
Inactividad física: Las mujeres que son inactivas físicamente pueden tener un riesgo mayor de padecerlo.
Consumo de alcohol: Algunos estudios sugieren que cuanto más bebidas alcohólicas consume una mujer, mayor es el riesgo de este tipo de cáncer.

Detección temprana

Después de los 40 años, hay que hacerse los controles periódicos porque aumenta el riesgo. El autoexamen es fundamental para mujeres de 40 años y menores a esa edad por lo que es importante que todas las mujeres se lo realicen.

Por tratarse de un cáncer considerado externo, el 95% es curable pero cuando se lo descubre a tiempo. El diagnóstico precoz es el único arma eficaz con la que contamos hoy para combatir el cáncer de mama en su estadio mas primario.

Cómo hacerse una autoexamen de mama en 5 pasos

El autoexamen de mama -o autoexploración mamaria- es un procedimiento mediante el cual una mujer observa y palpa sus mamas en diferentes posiciones a fin de encontrar alguna anomalía que pueda ser tomada como un indicio de cáncer. Se recomienda hacer una al mes.

¿Cuándo hay que hacerse un autoexamen de mama?

En mujeres con menstruación regular o irregular lo ideal es hacérselo una semana después de empezada la menstruación. En mujeres con menopausia basta con hacerse un autoexamen el mismo día de cada mes.
Hay que evitar hacerse la autoexploración mamaria en días de menstruación -y previos- ya que durante esos días las mamas están hinchadas, más sensibles de lo habitual y además suelen presentar nódulos o bultos perfectamente normales que pueden resultar confusos.

¿Como se hace un autoexamen de mamas?

Antes de empezar sitúate de pie frente a un espejo y desnúdate de cintura para arriba. Procura que haya buena iluminación y trata de evitar las sombras intensas. Estos son los pasos a seguir:

Observación frente al espejo con los brazos caídos. Estando de pie frente al espejo deja los brazos relajados, caídos y pegados al cuerpo. Observa si el tamaño de ambas mamas es el habitual y si su simetría es razonable -es algo habitual en las mujeres tener un pecho ligeramente más grande que otro-. Comprueba que la piel no esté excesivamente rugosa (como la piel de naranja), no tenga zonas enrojecidas, ni bultos ni hoyuelos. Comprueba que tus pezones no estén retraídos o hundidos.
Observación con los brazos levantados. En la misma posición en la que estás, pon tus manos entrelazadas por detrás de la cabeza. En esta postura, comprueba que el contorno inferior de tus mamas sea circular, regular, y más o menos simétrico en ambas mamas. Mírate de frente y de lado.

Palpación de pie. Sigue de pie. Levanta el brazo izquierdo y pon la mano izquierda sobre tu nuca. Utiliza la mano derecha para palparte la mama izquierda. Luego haz lo mismo con la otra mama (mama derecha con brazo izquierdo).Para palparte la mama utiliza los tres dedos medios de la mano (índice, corazón y anular). Puedes recorrer tu mama de tres formas: en círculos desde fuera hacia dentro, recorriendo tu pecho en líneas verticales o recorriendo tu pecho en líneas horizontales. Pásate los dedos suávemente pero con firmeza, y comprueba que no notes ningún bulto extraño. Presta especial atención a la zona que va de la axila a la mama: es ahí donde se detectan más de la mitad de los casos.

Palpación tumbada. Seguidamente, túmbate en la cama boca arriba. Ponte una almohada bajo el hombro izquierdo para palparte la mama izquierda. A continuación, pálpate igual que en el paso tres: levanta el brazo izquierdo, pon la mano izquierda en la nuca, y pálpate la mama izquierda con la mano derecha haciendo círculos o líneas. Haz lo mismo para la otra mama.

Pezón. Comprime los pezones con los dedos índice y pulgar para comprobar si sale líquido. Si sale algún tipo de líquido, toma nota de sus características (transparente, lechoso o sanguinolento) para describírselas a tu médico.
Si durante la autoexploración has encontrado que la piel de tus mamas es demasiado rugosa, presenta hoyuelos, o enrojecimientos; si tienes un seno más grande de lo habitual, si has notado bultos sospechosos o tus pezones segregan líquido; es aconsejable que contactes con tu médico para una revisión ginecológica.

¿La autoexploración de mamas sustituye a otras pruebas diagnósticas?

No. La autoexploración mamaria es un método importante en la prevención y diagnóstico precoz del cancer de mama, pero es un método poco fiable y no es aconsejable confiar en él como único método ante la detección del cáncer. A parte de hacerse un autoexamen de mama al mes, es recomendable hacerse al menos una revisión ginecológica anual, así como tener en cuenta otros métodos, como la mamografía, la ecografía mamaria o la resonancia magnética.

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