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Identifican los restos de un misionero desaparecido en la Dictadura

Se trata de Félix Escobar. La noticia se conoce a 35 años de su secuestro y desaparición ocurridos el 22 de diciembre de 1976. Según los datos aportados por el Equipo Argentina de Antropologia Forense, fue asesinado en la madrugada del 6 de enero de 1977 por fuerzas de la represión ilegal en un traslado junto a otros prisioneros, algunos de los cuales fueron retirados de la cárcel de La Plata. Entre los asesinados en ese operativo figuran Dardo Cabo y Roberto Rufino Pirles. La familia destacó que se cierra una etapa de la búsqueda y se abre la instancia para que la Justicia individualice, juzgue y condene a los responsables. El regreso definitivo de Félix a la provincia todavía no tiene fecha.

A las 5 de la tarde de este jueves 9 de febrero del 2012, Adolfina Villanueva de Escobar recibió la noticia de que el Equipo Argentino de Antropología Forense  –EAAF- había logrado identificar los restos de su hijo Félix Escobar, secuestrado y desaparecido el  22 de diciembre de 1976. 



“No puedo decir que estoy feliz, es un día muy triste. Hoy a las 5 de la tarde terminó la ilusión que a veces todavía tenía de volver a ver a mi hijo, pero estoy tranquila porque siempre dije que si no lo encontraba vivo por lo menos quería un pedacito de hueso, quería saber qué pasó con él, que le hicieron”, y agregó  “todos los que conocieron a Félix saben que él era bueno, salió de Montecarlo con su título de maestro, no merecía este fin”.



“Después de 35 años encontramos los restos de Félix, ahora deja de ser un desaparecido, es muy triste para la familia pero tenemos la tranquilidad de que mi madre en vida, después de todos estos años de búsqueda, puede saber noticias de mi hermano. Para mi mamá  es una tranquilidad enorme,  porque el objetivo de ella es, antes de irse de esta tierra, traer a Montecarlo aunque sea un pedacito de los restos de Félix. Con esta noticia sabemos que todos estos años de búsqueda no fueron en vano”, sostuvo Juan Carlos, el menor de los 7 hermanos Escobar.



Adolfina Escobar cumplió en enero 82 años. Los últimos 35 los dedicó a la búsqueda de Félix. “35 años, toda una vida, yo nunca perdí la esperanza. Hasta hoy que me contaron, yo no acepté nunca que él estaba muerto, yo que soy muy católica, nunca le hice una misa porque yo no aceptaba, quería antes encontrar por lo menos un pedacito de él, para enterrarlo y poder llevarle una flor, perder a un hijo es el dolor más grande y más aún cuando lo matan así”.



La familia advirtió que a partir de ahora comienza una nueva etapa en la búsqueda. “Ahora que lo encontramos, nos queda la otra gran parte  que es que se haga justicia. Queremos Justicia, que los que le hicieron esto a Félix paguen”, remarcó Juan Carlos tras compartir esta noticia con su madre. “Es muy triste pero es un alivio, lo pudimos encontrar”, agregó.



El regreso definitivo de Félix Escobar a la provincia todavía no tiene fecha. El Equipo Argentino de Antropología Forense advirtió a los familiares que esta instancia podría demorarse varios meses y que está supedita a lo que resuelva la Cámara Federal de Apelaciones de la ciudad de La Plata donde se tramita la causa judicial que dio origen a las actuaciones del EAAF.
 
La investigación del EAAF



Los restos de Félix permanecieron enterrados como NN en el cementerio municipal de La Plata desde el 13 de enero de 1977. Allí llegó junto a las demás víctimas fatales del fusilamiento protagonizado por efectivos del ejército durante  un supuesto traslado desde el Penal de La Plata hacia la cárcel de Olmos.



El proceso de identificación de estos cuerpos se remonta  a 1989.  Exhumados en dos oportunidades, una ese mismo año y otra entre octubre del  2009 y julio del 2010, recién pudo completarse y obtenerse la certeza plena en diciembre del 2011. En Junio del año pasado llega al EAAF la primera confirmación de que los restos hallados en   las tumbas exhumadas eran compatibles genéticamente con las muestras de sangre  aportadas por los hermanos y la madre de Félix Escobar.



A partir de allí se pudo asegurar fecha y circunstancia en que fue asesinado, información que hasta el momento se desconocía por completo. Se puede reconstruir, apelando también a la trascendencia y publicación, de parte de las propias fuerzas armadas, de la muerte de Dardo Cabo y Roberto Pirles,   que en la madrugada del 6 de enero de 1977 efectivos de las fuerzas represivas, durante un “traslado” de prisioneros y simulando un enfrentamiento, asesinan a 6 detenidos políticos de los cuales, en ese momento solo pudieron identificarse a Dardo Cabo y Roberto Rufino Pirles, cuyos cuerpos fueron entregados casi inmediatamente a los familiares. 



Las cuatro víctimas restantes fueron enterradas el 13 de enero de 1977 como NN en el  Cementerio Municipal de La Plata, según consta en las actas 4, 5, 6 y 7 del libro de 1977 de la Delegación Brandsen del Registro Provincial de la Personas.



La versión oficial habló de intento de fuga y de enfrentamiento pero ya en junio de 1983 un grupo de detenidos en el Penal de Rawson  denunció el hecho como uno de los tantos crímenes cometidos por la dictadura militar.  Esta denuncia se incorporó en 1986 a la denominada Causa 450 “SUAREZ MASON, C.G. y otros….”. Allí se aporta datos de los últimos días de vida de Dardo Cabo y Roberto Pirles asesinados en ese operativo. 



Tras esta identificación del EAAF, también se hecha luz sobre cómo y dónde mataron a Félix. “El 4 de enero de 1977 se empiezan a conformar los pabellones de la muerte. En el pabellón N° 1 nos pusieron a los peronistas. De ahí lo sacan, apenas un día después, a Dardo Cabo y Roberto Pirles. Luego nos enteraríamos del aparato desplegado: camión celular, varios coches de personal de seguridad y hasta un helicóptero. Los compañeros son fusilados con las manos esposadas en la espalda…”, sostiene la denuncia.
 
“La historia contada por nosotros”. 



Fragmentos del Libro “Historia del compañero Félix Escobar”



En el 2004 Juan Carlos Escobar junto al docente e historiador Rubén Ortiz   reconstruye    la historia de su hermano.  El libro “Historia del compañero Félix Escobar” rescata la vida, la militancia y el compromiso de Félix  y nos aproxima a la incansable búsqueda que emprendió su madre  desde enero del 77.



FELIX



Nació el 24 de diciembre de 1951 en Montecarlo. De padres de origen paraguayo. “Su infancia transcurrió viendo como en las Villas hombres y mujeres trabajadores eran explotados, por contratistas y cooperativas, que obligaban a los obreros a vivir en conventillos hacinados, inmersos en el alcohol y la violencia”.



“Fue un gran deportista, el futbol fue su pasión pero practicó otros deportes como el Hándbol  y Atletismo”. Fue alumno de la Escuela N° 254 y de la Normal N° 2.



“Félix pertenecía a una de familia con fuerte vínculo con el peronismo al que se lo veía como una organización capaz de defender los derechos de los trabajadores y desde muy temprana edad participó de charlas tanto del hogar como de los trabajadores. Luego en la escuela donde la palabra Perón era pronunciada como remedio a una situación de injusticia salvaje en la que Vivian gran parte de los trabajadores de Montecarlo, a esto se debe sumar el ambiente y práctica de discriminación que ejercía cierto sector de la colectividad alemana”.



“Con su ingreso a la Universidad Nacional de la Plata Félix pasa a militar en la JUP –Juventud Univesitaria Peronista-, y de allí a la Agrupación Montoneros.




La búsqueda de Adolfina 
 
Adolfina llega a La Plata solo uno o dos días  después del asesinato.   “El 7 u 8 de enero yo llego a La Plata y para los primeros  días de febrero inicio los tramites con los abogados, presentando notas. Habeas corpus, que cada tanto se renovaba. El abogado era de apellido Leguizamón, que después también no le encontramos más. En esos años recuerdo  también conocí a otros padres que buscaban a sus hijos, recuerdo uno que era de Río Grande, su hijo era casi médico cuando despareció, muchos de nuestros hijos hubiesen sido profesionales al servicio de la patria”, les cuenta a Juan Carlos y a Rubén.



Y agrega “yo lo busque por más de 7 años, sin descanso, por supuesto que aún lo busco. Para soportar esos 7 años de búsqueda tuve que vender primero la Tele con el cual en 1974, cuando murió Perón, yo llegué a ver los funerales en la televisión, creo que fue uno de los primeros televisores que tuvo un obrero en la zona de Guatambú, luego vendí una máquina de coser, yo tenía anillos de oro, que cuando viajaba a Buenos Aires y quedaba sin dinero, me iba a uno de esos lugares donde compraban oro, ahí me daban unos pesitos y con eso volvía a casa. En otras oportunidades cuando se me terminaba el dinero, mis sobrinos me prestaban y así lo busque durante 7 años, sin descanso, por supuesto que aún hoy lo busco”.



La desaparición de Félix alumbró la lucha de Adolfina. “Todo ese tiempo de búsqueda yo maduré mucho, aprendí a defender y a defenderme, eso es muy importante. No solo aprendí, vi muchas cosas, tuve la oportunidad de conocer mucha gente importante, a grandes personas que me dieron su casa para dormir. Estuve con las Madres de Plaza de Mayo, tengo notas de los Derechos Humanos, de la Iglesia, tengo incluso una carta de Suiza”.



Félix “era una persona que reclamaba justicia. Él era de dar todo, eso ahora recién entiendo y eso me da una idea más allá de que era mi hijo, lo que realmente valía Félix. Siempre era solidario, se sacabala camisa le daba al que necesitaba”

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