SEGUINOS

POSADAS

Iguazú, con un Biocentro para mostrar animales y vegetales autóctonos y exóticos

A partir de este Jueves Santo el primer biocentro de la ciudad ofrece un espacio para apreciar especies animales y vegetales autóctonas y exóticas. Entre ellos, un jardín tropical con vegetación de la zona, un mariposario, y una laguna natural que también forma parte de la ambientación de un restaurant para todo público.

El Biocentro Iguazú, ubicado sobre la Ruta Nacional 12, a unos 200 metros de la rotonda de ingreso a la ciudad.


El espacio fue ideado con la intención de ofrecer un sitio para aprender más sobre cómo cuidar la naturaleza, mostrando especies animales y vegetales autóctonas y exóticas; y además para añadir una alternativa diferente a la oferta turística de Iguazú.

El biocentro fue concretado con una importante inversión hecha por la empresaria turística Patricia Durán, quien con la asistencia de dos biólogos misioneros –Marcos y Tatiana –diseñó el lugar con detalles arquitectónicos que contemplan la preservación natural, para que el visitante disfrute de un contacto pleno con la naturaleza regional.

Un pasillo inicial, en casillas vidriadas en ambos laterales, muestra víboras de la región venenosas y no, traídas de otros centros de recrías de especies animales en peligro de extinción del país y el extranjero. Pasando el sitio de las serpientes menores, otro sendero con unas huellas de reptiles llevan al hogar de un cocodrilo de 5 metros traído de Missouri, Estados Unidos y a quien la propietaria del biocentro lo bautizó “Coco”, la estrella de la exposición.

Junto a Coco, también hay yacarés de la zona, tortugas de galápagos, iguanas de Honduras y El Salvador, en piletas y lagunas ubicadas estratégicamente para que los visitantes los aprecien desde el paseo que sigue hacia la zona de pitones y anacondas.

A metros de los yacarés, una pitón constrictora de la India asombra desde su cubículo de grueso cristal, justo al lado de otra pitón albina de Birmania, y otras similares que hacen de este recorrido un impresionante atractivo. Aquí también se cuidan, en espacios especiales, a las crías de yacarés y caimanes, que más adelante serán parte de “los más grandes”.

Más adelante, unas figuras de mariposas sobre el sendero llevan hasta el mariposario en donde más de 12 especies ya deslumbran con su aleteo, junto a otras que esperan nacer en los próximos días. De allí, otro camino conduce hasta el jardín tropical con bromelias y orquídeas regionales, que además con su aroma atraen a especies de pájaros que revolotean allí en diferentes horarios del día.

Para finalizar, desde el jardín tropical los visitantes llegan a la laguna natural del sitio, en donde los biólogos detectaron más de 60 especies de aves, que habitan y alegran el lugar. A metros de esta laguna, un restaurante especializado en todo tipo de comida y ambientado con la corriente de agua pasando por debajo de su piso y una arquitectura que conjuga piedras, maderas y cristales, ofrece un servicio de relax exclusivo y especial para despedirse de esta nueva alternativa de Iguazú.


Fuente: www.lavozdecataratas.com

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas