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POSADAS

Inaugurarán ermita en honor a San Expedito

El padre Hugo Maidana informó que la Diócesis de Posadas construye una capilla destinada a San Expedito en ámbitos de la parroquia Nuestra Señora de Itató”. Añadió que estará emplazada en la zona de San Isidro, donde actualmente se está construyendo una Ermita que será inaugurada con una misa a las 17,00 del 19 de abril. Es el día en que se lo recuerda en la comunidad cristiana, señaló.

SAN EXPEDITO


San Expedito es contemporáneo de Santa Filomena y San Jorge. Vivió hace 1700 años, cuando todavía eran pocos en el mundo los que conocían a Jesucristo, y era el comandante de una legión de soldados romanos. Era un valiente guerrero que defendía su patria. Cierto día fue tocado por la gracia de Dios y recibió la Luz Divina, convirtiéndose inmediatamente al Catolicismo.


Al momento de su conversión, un cuervo se hizo presente simbolizando al Espíritu del Mal y le dijo «Cras… Cras… Cras…» , (lo que en la lengua que Expedito hablaba significa: «Mañana … Mañana… Mañana…») intentando persuadirlo en la misma hora de su conversión al Cristianismo a que lo dejara para después.


San Expedito reaccionó enérgicamente aplastando al cuervo con su pie derecho mientras exclamaba «Hodie… Hodie… Hodie (que en latín significa Hoy… Hoy… Hoy… ) no dejare nada para mañana, a partir de hoy seré Cristiano». Su primer testimonio de fe es justamente este: NO POSTERGAR LA LLAMADA DE DIOS PARA HACER SU VOLUNTAD, SINO CUMPLIRLA INMEDIATAMENTE.
El 19 de abril del año 303, por orden del Emperador Diocleciano, fue martirizado en Melitene, sede de una de las Provincias Romanas en Armenia junto con sus compañeros Caio, Galatas, Hermogenes, Aristonico y Rufo.
Por su historia de vida, San Expedito fue tomado por los Cristianos como un Santo que atiende los casos urgentes, en este mismo momento; casos que, de producirse una demora, habría un gran perjuicio.


Pero este Santo Patrono no intercede para ser venerado él mismo, sino para que, con gratitud, nos acerquemos a Dios sin postergaciones, siguiendo su ejemplo; y en el caso de haber efectuado alguna promesa, su ejemplo nos anima a tener presteza en cumplir aquello que fue prometido.
San Expedito es reconocido por el Don que Nuestro Padre Misericordioso le dio para interceder por nuestras necesidades en forma urgente pero también es Patrono de los Jóvenes, Socorro de los Estudiantes, Mediador en los Procesos y Juicios, Salud de los Enfermos, Protector en los Problemas de Familia, Laborales y Negocios, pudiendo ser invocado en otros casos.


Si miramos la imagen de San Expedito: en el piso están las cosas que él deja atrás: su casco de soldado, porque desde su conversión será un soldado de Dios, luchará por Él; y está aplastando con su pie al espíritu del maligno (el cuervo) que lo tienta para postergar su conversión.
Sabemos que hay un dicho: no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Significa que si postergamos hacer el bien, terminamos haciendo un mal: mañana voy a buscar trabajo; después lo hago; desde mañana dejo de tomar; ya voy a ir a la Iglesia; cuando sea el momento empezaré a vivir en serio ahora no porque soy joven… y cosas por estilo.
¡Cuántas veces nos lamentamos por no haber hecho algo a tiempo! Decir algo, corregir un error, consolar y visitar a alguien enfermo, rezar por otros en sus necesidades, dar una mano.


Hay algo muy lindo en la imagen: nuestro Patrono sostiene una cruz en una mano con la palabra “HOY”. Y la sostiene en alto como para que todos la vean.
HOY es el tiempo de hacer el bien, sin postergaciones.
HOY es tiempo de tomar decisiones, no mañana. Mañana no existe, existe de verdad el HOY. Mañana está en las manos de Dios, en su Providencia que nadie conoce ni puede manejar.
HOY es el tiempo de tomar decisiones en ESPERANZA, CONFIANDO en DIOS y por AMOR a DIOS y al PRÓJIMO.


HOY es la OPORTUNIDAD que tenemos de hacer el bien, de amar, de ser generosos, de perdonar la ofensas y pedir perdón.


Un dicho popular reza así: “un acto de amor intenso, vale más que mil remisos”. Cuando uno se da cuenta que ha obrado mal, no debe quedarse lamentándose por que obró así, sino que tiene la OPORTUNIDAD HOY de obrar bien. Ese es el modo de corregir nuestros errores y nuestras faltas. Pero hay que hacerlo inmediatamente, sin postergaciones y con todas nuestras fuerzas, intensamente.
En nuestro corazón vamos sintiendo esa voz que nos aconseja para obrar bien. Siguiendo el ejemplo de nuestro Patrono, escuchemos lo que Dios nos sugiere y tratemos de hacerlo pero HOY, no dejándolo para mañana ni poniéndonos excusas. Seguramente eso quizás nos cueste un poquito, quizás tengamos que sacrificar algo y puede ser que nos duela (por ejemplo: para perdonar a veces hay que dejar de lado nuestro orgullo herido).


San Expedito sabía que hacerse Cristiano le podía costar la vida, podía llevarlo al martirio (eso significa la palma que tiene en su mano izquierda). Pero no podía dejar de seguir la luz que había recibido y la llamada a la fe en Jesucristo.
Como nos enseña la Palabra de Dios: «Y yo les digo: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y les abrirán. Porque  quien pide, recibe, y quien busca, encuentra, y a quien  llama, le abren…»(LC 11, 9-13)


 

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