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Industrias del calzado sufren por la caída de ventas en el sector

La retracción del consumo se está haciendo sentir en la industria del calzado nacional. Al reciente cierre de la firma Extreme Gear en Esteban Echeverría se sumó esta semana otra fabricante local de Adidas: la empresa Paquetá anunció que licenciará a sus más de 600 empleados con el objetivo de reducir stocks. 

Días antes, el grupo brasileño Alpargatas informó que seguía perdiendo plata en Argentina y no descartaba desprenderse de alguna de sus plantas en el país. En el caso de Paquetá, que funciona en el Parque Industrial de Chivilcoy y es una de las principales empleadoras de esta ciudad, el objetivo de la licencia a sus más de 600 empleados viene asociado a la necesidad de reducir stocks y por eso paralizaría gran parte de su producción durante un mes.

Paquetá, también de capitales brasileños, se había posicionado como una de las principales firmas productoras de los zapatillas Adidas en la Argentina luego del cierre definitivo de Extreme Gear que dejó sin trabajo a más de 600 operarios. Esta última firma culpó también a la drástica caída de la demanda en un contexto de fuerte subas en los costos de producción, con la energía a la cabeza. A la par y antes de su cierre contaba con cheques rechazados por poco más de $460.000.

Pero lo que hoy atraviesan las tercerizadas de Adidas es sólo una muestra de la crisis general que afecta a la industria del calzado nacional. Recientemente Alpargatas -que en la Argentina también opera con las marcas Havaianas y Topper, entre otras- informó que su ganancia final del primer semestre del año alcanzó los 131,2 millones de reales (33,9 millones de dólares), lo que representa un descenso del 44% contra el mismo periodo del año anterior. La compañía atribuye la caída al tipo de cambio desfavorable del real frente al peso argentino. En este contexto, en la Argentina suspendió a empleados y paralizó plantas durante semanas para enfrentar la crisis sin ejecutar despidos masivos. Ahora se especula con la posibilidad de que cierre alguno estos establecimientos, más específicamente dos fábricas ubicadas en la provincia de Catamarca.

En el sector ya lo dan prácticamente por hecho porque la empresa concretó alrededor de 100 despidos en su fábrica catamarqueña. También licenció empleados y ofreció retiros voluntarios pero los números siguen sin cerrar en la filial local.

Los últimos números presentados por su casa matriz confirman también la complicada situación que atraviesa la firma, ya que sus ventas en la Argentina cayeron un 6,6% interanual, ubicándose en u$s80 millones, mientras que en Brasil creció un 15,9%, obteniendo u$s273,1 millones.

Otra cuestión que preocupa es la fuerte deuda bancaria que muestra localmente: a la fecha, según registros del Banco Central tiene créditos tomados por poco más de $643 millones, todo en situación 1 (normal, sin atrasos en los pagos).

Fuente: Ámbito.

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