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ECONOMIA

Inflación, devaluación y desconfianza: el ajuste también llegó al consumo privado

Un informe de la consultora Ecolatina reveló una preocupante radiografía del consumo privado, tras los últimos saltos cambiarios, de $ 20 a $ 30 en menos de tres meses. En el primer cuatrimestre del año el consumo privado creció a “buen ritmo”. Los datos reflejan que las ventas de bienes durables y turismo en el exterior batían “récords”, mientras que el consumo masivo se recuperaba. Sin embargo, el escenario cambió “drásticamente” en el bimestre mayo-junio.

“El salto cambiario aceleró la inflación, hizo volar la tasa de interés y provocó desconfianza, lo que frenó bruscamente al consumo. El gasto en bienes durables y turismo emisivo, que trepaba a tasas chinas, pasó a caer fuertemente, y el consumo masivo volvió a descender”, afirmaron los especialistas.

En este marco, desde Ecolatina hicieron sus proyecciones sobre qué ocurrirá en la segunda mitad del año. “Las expectativas para el segundo semestre no son alentadoras. La pérdida de ingreso real de las familias (salarios, prestaciones sociales y empleo) más la elevada tasa de interés, generarán una contracción del consumo privado en la segunda mitad del año”.

Además, anticiparon que se espera una “significativa reducción del consumo público (que sólo representa 15% del consumo agregado) para cumplir con las restrictivas metas fiscales acordadas con el FMI”. Por ende, según la consultora, el principal componente de la demanda interna presentará una caída “significativa”.

El trabajo estadístico reveló que en el primer semestre el salario real cayó 1% interanual, principalmente por el salario del sector público, que perdió 2,3% en un año. “Producto de la aceleración inflacionaria, esta tendencia se profundizará en la segunda mitad del año provocando pérdidas cercanas al 7%, lideradas por el sector público y, en menor medida, los trabajadores informales”, remarcó el informe. Asimismo, aseguró que “los haberes reales de las prestaciones sociales cayeron 2% en el primer semestre y caerían casi 8% en la segunda mitad del año”.

Para el año electoral, Ecolatina también tiene sombrías proyecciones. “Si se logra estabilizar el mercado cambiario (supuesto fuerte en un año electoral) el repunte podría llegar en 2019, de la mano de la recuperación real del salario privado y las prestaciones sociales -por la desaceleración de la inflación-, y la progresiva reducción de la tasa de interés”, consideraron en la firma.

Además, estimaron que el Poder Ejecutivo “podría aportar estímulos crediticios (como los préstamos ARGENTA que no afectan el resultado fiscal primario, meta acordada con el FMI), para lograr el ansiado repunte del consumo privado, lo que por lo menos compensaría la caída del consumo público”.

Fuente: Ámbito.

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