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Investigación académica revela acción destructiva de hongos en plantas de yerba mate

Una investigación de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste permitió un relevamiento sistemático de enfermedades fúngicas –relativas a los hongos- en cultivos de la región NEA. El estudio tuvo como objetivos obtener información de importancia epidemiológica y realizar el estudio de muestras en laboratorio a fin de identificar los agentes causales de los diferentes síntomas observados en campo.

La investigación, desarrollada desde la cátedra de Fitopatología de la mencionada casa de estudios en forma conjunta con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INTA) Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul (Ruta Nac. 14 Km. 836 Misiones), comenzó en junio de 2009, comentó a la revista Ciencia y Técnica de la UNNE la ingeniera agrónoma María Graciela Cabrera. Si bien junto con el mencionado instituto se desarrollan diversas investigaciones relacionadas a la yerba mate, como así también en cultivos de frutales subtropicales (vid, manzano, palto), “enfocamos nuestro trabajo en la yerba mate porque los productores plantean serios problemas en sus plantaciones por las diversas enfermedades que los afectan, algunas de vieja data”, señaló la profesional.



Asimismo, en diálogo con productores yerbateros, la ingeniera -quien llevó adelante la investigación con los fitopatólogos Dra. Myrian Rybak y el ingeniero agrónomo Roberto Álvarez- recalcó la preocupación de estos trabajadores, ya que “los organismos de contralor establecieron nuevas normas para producir y comercializa la producción, y una de las exigencias es que los cultivos presenten la menor cantidad de parásitos a fin de comercializar productos sanos. Sin embargo, actualmente varios hongos atacan a las plantaciones, en el follaje, tallos y ramas de la yerba mate, causando pérdidas al sector, en algunos casos considerables”, sostuvo la profesional.



Desarrollo de la investigación



Durante el 2009, en cumplimiento de los trabajos del Proyecto Nacional de Cultivos Industriales entre INTA y UNNE se realizaron reconocimientos periódicos en cultivos sitos en localidades de Oberá, Alem, Andresito, Eldorado, y Apóstoles, en la provincia de Misiones, a fin de colectar muestras de yerba, recordó Cabrera.



“Tales muestras consistieron en ramas y hojas con síntomas de enfermedad en distintos grados de evolución. En todos los casos se registraron los datos de campo y las características del material colectado”, mencionó. En tanto, para precisar los síntomas se realizaron observaciones microscópicas y para estudiar los signos (agentes patógenos) asociados con la enfermedad, se examinaron microscópicamente las muestras frescas, con infección natural.



Además se prepararon cámaras húmedas y se realizaron cortes histológicos de los tejidos enfermos. Tales cortes de tejido y material fúngico extraído de las muestras se examinaron microscópicamente suspendiéndolos en agua destilada. Se realizaron cultivos “in vitro” desde las muestras enfermas y se fotografiaron síntomas y estructuras en cada relación parasitaria estudiada.



Por otra parte y a fin de identificarlos, se realizaron estudios para determinar las características morfométricas de los microorganismos aislados, comentó la ingeniera agrónoma, titular de la cátedra Fitopatología de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE.



Características de la enfermedad



Si bien la investigadora señaló que los muestreos se tomaron de campos misioneros, “en estudios que comenzamos a realizar el mes pasado en la zona de Virasoro (Corrientes), se encontraron plantaciones de yerba mate con el mismo problema de hongos”.



“En la enfermedad seleccionada en este estudio se manifiestan como síntomas, lesiones necróticas que comienzan en cualquier parte de la hoja. Se inician como un punto oscuro que aumenta su tamaño resultando en grandes manchas oscuras, zonadas, más o menos circulares, de color grisáceo y márgenes definidos y más oscuros. Las lesiones pueden además presentar finos anillos cloróticos que las rodean. Recién cuando la lesión es madura se ven las estructuras de reproducción del organismo causante de enfermedad”, dijo.



Esto es así, “en el centro de las lesiones se observaron estructuras cespitosas de un hongo con conidióforos agrupados, septados, de color castaño oliváceo, moderadamente largos, no ramificados, con numerosos conidios multitabicados (esporas), casi filiformes, de color muy pálido a incoloros, más adelgazados en el ápice. Los conidios son aciculares a obclavados, rectos o algo curvados, con ápice agudo y base truncada”, describió la profesional.



Por estas características morfométricas y de acuerdo a trabajos de taxonomía fúngica consultados, se determinó a este hongo como perteneciente al género Cercospora. Si la infección de la planta es alta (severa), puede llegar a causar la caída de las hojas (desfoliación) también severa y, por ende, la pérdida total del producto.



“En épocas de muchas precipitaciones el problema se acentúa, debido a que este hongo requiere de humedad elevada y agua para germinar y cumplir su ciclo. Integra el grupo de los comúnmente llamados ‘hongos mojados”, relató.



“Las gotas de lluvia golpean las hojas enfermas y con estructuras fúngicas en superficie y las desprenden. Cada gota que pegue en una lesión con esporas las arrastra consigo a otras hojas de la misma planta o a plantas vecinas. Si el fenómeno meteorológico se produce con el acompañamiento de vientos, la dispersión de la enfermedad a lotes vecinos queda asegurada. Es por este hecho que los síntomas de enfermedad son más frecuentes y visibles en las épocas de lluvias y disminuyen con los calores del verano”, explicó.



Cabrera también mencionó que este hongo tiene una incidencia general del 100% de las plantas, o sea, todas las plantas pueden presentar hojas con lesiones por este hongo aunque en distinto grado.



“La “Cercosporiosis” integra el grupo de las llamadas enfermedades endémicas, porque está radicada en la región y año en año afecta a todas las plantas, variando en importancia de ataques de acuerdo a las condiciones del ambiente; lo mismo ocurre con otros cultivos aunque cada uno tiene su especie de Cercospora en particular, este género de hongos es cosmopolita pero es más importante en regiones subtropicales y de climas húmedos”, subrayó.



Conclusiones



Con una primera etapa de investigación desarrollada, “la continuidad del estudio permitirá la completa identificación del agente patógeno y la planificación de estrategias adecuadas para el manejo de la enfermedad”, dijo la ingeniera.



Es que tal como lo destacó, “el cultivo afectado, del cual el producto que se consume es la hoja, no puede ser protegido con agroquímicos como los fungicidas comunes utilizados en el agro, ya que trazas de estos en el producto podrían afectar a la salud del hombre que los consume. Por ende, en esta segunda etapa del trabajo estamos viendo las alternativas sobre cómo manejar el problema”.



Por lo pronto, “los síntomas y signos presentados por las muestras de yerba y las características morfométricas del hongo aislado nos llevan a concluir que Cercospora sp. es el agente de una de las enfermedades importantes que afectan a los cultivos de yerba mate en la región nordeste de Argentina”, concluyó; al tiempo que mencionó que se están llevando adelante estudios de otra enfermedad causada por el hongo denominado Asterina mate.(Cadena de Radios, provincia de Corrientes)



 

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