SEGUINOS

POSADAS

Joven poeta y escritor hablará de su vida

Se crió en una villa, delinquió, pagó sus delitos con penas de prisión y hoy estudia filosofía y escribe. Ha publicado ya su primer libro, prepara un segundo, tiene una revista y da talleres en als cárceles. Se trata del poeta y escritor Camilo Blajaquis, invitado a visitar Posadas por la organización Peronismo Militante Misiones justamente para dar a conocer su historia de vida y sus escritos.

El jueves 17 de febrero, a las 11 de la mañana, Camilo Blajaquis dará una conferencia de prensa para los medios locales en La Casa del Militante PM-M (calle Belgrano 496, casi 3 de Febrero), con la compañía de la Diputada Nacional Julia Perié. Allí expondrá las razones de su visita y presentará su último libro ante la sociedad misionera.



A las 14 los militantes del PM-M y Julia Perié tienen pensado visitar junto a Camilo la cárcel de menores, y a las 17 la cárcel de mujeres. La intención será que Camilo comparta su experiencia de vida con los internos de ambos institutos, con la expectativa de entregarles un mensaje de aliento y esperanza, y para que sepan que a través del conocimiento pueden reinsertarse de nuevo en la sociedad.



Y finalmente, a las 18, estará de nuevo en La Casa del Militante brindando una charla que incluirá de manera más profunda el relato de su vida, su desarrollo como intelectual y por supuesto se internará en la explicación y exhibición de su trabajo.



———————————————————-



¿Quién es Camilo Blajaquis?



Camilo Blajaquis nació hace 21 años con el nombre de César Gonzáles, en la villa Carlos Gardel, partido de Morón, Buenos Aires. “Nací en una villa donde la vida es dura, desigual, distinta a la que tienen otros chicos; mucha calle, viendo panoramas muy crueles. En una villa un chico a los 6 o 7 años ya incorpora en su mente lo que es un arma, ya sabe lo que es la droga; uno se cría de una manera distinta”, sostiene Camilo en una entrevista para la TV Pública.



Y así creció, en ese marco: “Familias numerosas, o mejor dicho madres solteras con muchos hijos / Los cascotes que inventan caminos así el barro no te muerde los tobillos.
Pilones de basura por acá y por allá / Esqueletos de autos robados ya desmantelados, saqueados y prendidos fuego / El sonido de un disparo en una esquina, diez disparos de respuesta en la otra / Charlas de vecinas a través del alambrado mientras cuelgan la ropa en la soga: ¨Che te enteraste que lo mataron a fulano¨. ¨Sí, y que a mengano le reventaron el rancho en la madrugada¨ / La policía y sus cacerías / La iniciación sexual bien temprana, los guachos, las pibas / El comedor que se redujo a tan solo una merienda por día / Los que se van a trabajar con sus bolsitos y sus bicis y sus ojos tristes y cansados”. Así, como un pintor de la periferia, Camilo traza el papel de “La venganza del cordero atado”, su primer libro de poemas.



Y de esta forma su vida se condicionó, como la de miles de pibes paridos en el seno de la pobreza y la exclusión. “Los pibes chorros son consecuencia de esa década (los 90’). Es importante tener memoria: íbamos a la escuela a comer más que a estudiar. Y en mi caso, mi madre era madre soltera; estuvo presa ella también y yo me crié con mi abuela”, comenta Camilo en el programa de entrevistas “Historias Debidas”.



El destino iba a ser coherente con tan difícil historia: “Yo caí en un instituto de menores cuando cumplí los 16 años. Venía de tener un enfrentamiento con la policía en el que me hirieron de bala en la pierna derecha. Desde ese momento estuve en casi todos los institutos”. (Visión Siete)



Camilo resume en una sola frase la problemática más acuciante que golpea a muchos jóvenes excluidos de nuestra sociedad: “la vida pasaba por ahí: era vivir el día a día; no había esperanza de un futuro, no había una perspectiva a mediano plazo. Soñaba con un blindado, soñaba con un banco o entrar a una casa en un country; esos eran mis sueños y eran los sueños de un montón de pibes. Yo le decía ami mamá que quería morirme en una toma de rehenes en un banco”. (Historias Debidas)



A los 16 años participó de un secuestro extorsivo y lo atraparon. Ese delito lo llevó a su encierro definitivo que duró 5 años.



De César a Camilo



Fue en la cárcel cuando en la vida de César Gonzáles apareció Patricio, un tallerista que enseñaba pasos de magia a los internos. Patricio, entre los trucos de magia, les hablaba del Che Guevara a los pibes. De este modo, César empezó a conocer en profundidad al guerrillero argentino: su vida, sus luchas. Ese fue el primer impacto.



Hasta que un día, cumpliendo una penitencia en una celda del instituto, César recibe de manos de Patricio varios libros. Los autores: Roberto Arlt, Henry Charles Bukowski y Rodolfo Walsh. En principio César no les dio importancia a los libros, hasta que leyó el título del de Walsh y le llamó mucho la atención: “Operación Masacre”. Devoró el libro en un día de lectura.



Desde ese momento todo cambió en la cabeza de César. Se dijo a sí mismo: “voy a transformar este dolor en algo productivo (…) Entre cinco o seis me dieron masa esa vez. Entonces, estar tirado en esa celda como estaba y leer ese libro fue como luz. Me cambió la vida; como Dios cambia la vida con el evangelio, a mí me la cambió Walsh”. (Historias Debidas)



Comenzó a leer y a profundizar su interés por otros autores. Descubrió la poesía, la historia, la filosofía.



“La primera vez que escribí sentí como una descarga eléctrica y me dije ‘mirá vos, no sirvo simplemente para ser un pibe chorro, como me dicen todos los días en el juzgado el juez o el fiscal’”. Ese fue su primer paso.



Así, César González comenzó a transformarse en Camilo Blajaquis, el escritor, el poeta. Camilo, por el guerrillero Camilo Cienfuegos, líder de la revolución cubana junto al Che y a Fidel. Y Blajaquis por Domingo “el griego” Blajaquis, héroe de la resistencia peronista asesinado por las balas del vandorismo e inmortalizado por la pluma de Walsh en “Quién mató a Rosendo”.



Salió de la cárcel a los 21 años con una conciencia capaz de poner nervioso a los que saben que “es más peligroso un pibe que piensa que un pibe que roba”, tal como lo explica el mismo Camilo.



—————————-



Hoy, Camilo Blajaquis estudia filosofía. Tiene editado su primer libro de poesía “La venganza del cordero atado” (2010) y está por presentar el segundo. Además da talleres de lectura en su barrio, la villa Carlos Gardel, y edita una revista llamada “¿Todo piola?”.



Y sobre todas las cosas representa la prueba más elocuente de que el conocimiento salva a los hombres de las peores calamidades.

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas