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Juani Marcos: “Queríamos mostrar que podemos ser potencia”

El Premundial de Canadá volvió a darle protagonismo al trabajo formativo de Argentina, mostrando parte del trabajo que viene llevándose adelante desde hace varios años, con otra generación (la 2000) que promete seguir siendo protagonista. En este torneo, uno de los más destacados fue Juan Ignacio Marcos. El base de Peñarol, habló sobre lo que dejó el FIBA Américas y su futuro.

Empecemos por el final. Tras lo que fue la clasificación al Mundial U19, y el podio logrado en Pre Mundial, Juan Ignacio Marcos, uno de los jugadores más destacados que tuvo Argentina, y el torneo, habló de sus sensaciones y las del grupo, tras un torneo duro donde dieron pelea a pesar de las bajas por lesión, y la diferencia física, en muchos casos.

“¡Fue un muy buen torneo!. Sabíamos la capacidad que teníamos, y las fuimos aprovechando partido a partido, y rindiendo de menor a mayor para poder conseguir nuestro primer objetivo que era la clasificación al Mundial”, describe hoy, ya desde Eldorado y descansando junto a su familia. Marcos dejó claro, lo que se pudo ver luego en la cancha, ante Puerto Rico.

“El partido por el tercer puesto no lo tomamos como algún partido cualquiera, queríamos demostrar que Argentina puede llegar a ser una potencia y competir de igual a igual con cualquiera”, indicó. Algo que también quedó demostrado ante Estados Unidos, a la postre el campeón del torneo.

El camino a Canadá no fue sencillo para el base de Peñarol ya que no pudo formar parte de la gira por Alemania, ni jugar en los Odesur (se lesionó a los cuatro minutos del primer partido, ante Colombia), pero la incertidumbre
quedó de lado, cuando ingresó ante Canadá, para clavar cuatro bombas en el primer cuarto de forma consecutiva (seis triples en el partido).

En palabras del propio Marcos: “después de tantas malas, no sabia que me iba a esperar en el primer partido del Premundial, así que traté de entrar con la cabeza tranquila y empezar de cero, limpiar la cabeza y aprovechar cada oportunidad que tenga. Me fui sintiendo bien con el correr de los partidos, tanto en ataque como en defensa, me sentí mejor con mi tiro y con mucha confianza para atacar el aro”, Y vaya si lo sintió, Marcos terminó entre los líderes del torneo, en varios rubros: Fue segundo en porcentaje de triples, con 2.3 de
promedio, 27 en total (si bien Mattew Hurt, de Estados Unidos fue primero, con 2 de promedio, el norteamaricano tuvo mejor porcentaje 60%), con 51.9 por ciento de efectividad. Fue noveno en la tabla de goleadores, con 14.8 puntos de promedio). Marcos Giordano fue primero con 18.5, y quinto Francisco Caffaro con 16.7. Fue octavo en asistencias con 4 por partido.

Farabello fue quinto con 5.3, y Giordano décimo, con 3.8. En robos fue noveno, con 1.5 de promedio.

Farabello fue sexto, con 1.8. En eficiencia fue el octavo jugador, con un promedio de 26 minutos jugados, con 17. 3 de eficiencia, mientras que Caffaro fue séptimo con 17.8.
La generación del 2000 va creciendo, y comienza a ser espejo de los más chicos.
Entre los primeros que dieron el salto muy jóvenes estaba Juani Marcos (con 15 años a Peñarol) y Lautaro López (con 16 a San Lorenzo), en el 2018, varios jugadores del norte han sido reclutados, como es el caso del misionero Lucas Landi, el formoseño Matías Von Schmeling, o hace poco tiempo, el chaqueño Francisco Conrradi (U15), entre otros. Sin embargo, el camino no es tan sencillo como ser talentoso o jugar Argentinos (de selecciones o clubes).

En su mensaje a los chicos de la región, que están jugando en sus clubes de origen y que buscan seguir creciendo y subiendo escalones en el básquet, Juani, también tuvo su mensaje “Les diría que se esfuercen, entrenen, sigan
trabajando, y que cuando tengan una oportunidad de ser jugadores, la analicen bien y decidan cumplirla, si es lo que quieren hacer, porque en la región es cada vez menos competitivo y duele que sea así”.

Respecto a su convocatoria al Argentino de Mayores, para integrar la selección de Misiones, Marcos respondió que aún no sabe si podrá ser parte, pero si dejó en claro que ya piensa ponerse a entrenar “porque que jugué muchos partidos, con poco entrenamiento”.
Con la mente clara, el trabajo como base de sus aspiraciones, y su proyección internacional intacta, el joven rosarino, misionero por adopción, continúa su camino, con un 2018 que lo seguirá preparando para un 2019 pleno de desafíos nuevos.

Fuente: Mariana A. Alegre, La Naranja está en el Aire.

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