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Juzgan a un hombre por robo en una funeraria

Un joven que ya purgó una condena por homicidio en ocasión de robo volvió a sentarse en el banquillo de los acusados este martes, esta vez para responder por el asalto a una funeraria de Villalonga, en Garupá.

Se trata de Virgilio Rafael González, alias “Rafa”, de 28 años, quien el 19 de noviembre de 2002 fue sentenciado a trece años de prisión por haber matado a una persona durante un robo. El imputado se presentó en el debate como tanatólogo (persona que trata los cadáveres), oficio que alternaba con el de remisero e incluso agente de seguridad privada.




El robo por el cual ahora es juzgado por el Tribunal Penal 1 ocurrió en la madrugada del 23 de julio del año pasado en la funeraria “Descanso Eterno”, que funciona sobre la avenida Las Américas y calle Eleuterio Ojeda, en Villalonga.
En esa oportunidad, el sereno del lugar, Raúl Fernando Vargas, de 54 años, denunció que a las 2.30 llegaron dos hombres con rasgos bolivianos, quienes le dijeron que había fallecido un familiar y estaban averiguando precio de los féretros. Cuando le mostraba los distintos cajones, apareció un ex empleado de la empresa, al que conoce como “Rafa”, quien también llegó a averiguar precios.
En forma imprevista, éste último sacó un cuchillo y le advirtió que se trataba de un asalto. Vargas intentó resistirse y alcanzó a tomar con su mano derecha el cuchillo, sufriendo un corte.




Tras ser reducido, los delincuentes le quitaron si billetera y el celular, y lo llevaron hacia una oficina ubicada en la parte delantera del local. Desde allí le pidieron que llamara a la propietaria y la convenciera de que fuera hasta allí.
El sereno alcanzó a comunicarse con la mujer y le pidió que se presentara en en local. Los ladrones encerraron a Vargas en el salón donde están depositados los féretros y escaparon llevándose 200 pesos en efectivo, una campera, las llaves del negocio y el celular de la víctima.



El hecho fue denunciado cerca de las 3.30, cuando Vargas logró zafar del encierro y alertó  a la Seccional Quinta, donde luego radicó una denuncia.
El imputado se abstuvo de declarar ante el Tribunal, pero sostuvo que era inocente y pidió que la Policía remitiera los pasajes que tenía en su billetera y que demostrarían que ese día estuvo en la ciudad de Eldorado. Además, dijo que la denuncia en su contra es una venganza porque él mantenía una relación amorosa con la propietaria, situación que los familiares de la mujer no aceptaban.



La víctima del robo, un suboficial retirado de la Policía Federal ratificó su denuncia y dijo que conocía al imputado porque un tiempo antes había contratado a la empresa para las exequias de su suegro.
El juicio continuará este miércoles con la declaración de otros testigos y los alegatos de las partes, dijeron fuentes judiciales.

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